HornillaCrónicas de mi viaje a San Marcos, Diciembre de 2009.

San Marcos, Guatemala, 6 de Diciembre de 2009, 3:00 a.m. El concierto de Julio Melgar estuvo “Tera-Mega-Penta-Giga-Impresionante” (frase aprendida de Billy Bunster). Comenzó a las 9:30 p.m. y terminó hasta las 12:00 a.m. Y aún así la gente no se quería ir. La verdad es que más que concierto fue un “Profeti-Concierto”. ¡Impresionantísimo! No sé qué más decir. Al finalizar subimos a cenar con todos los invitados y nos quedamos conversando. En este momento son las 3:00 a.m. y estoy a punto de salir hacia la capital con Josh Morales. MIEL San Marcos tiene una gira por Europa y tienen que estar en el aeropuerto a las 9:00 y yo tomar mi autobús a las 4:00 de la tarde. Parece que no dormiré esta noche. Josh me advirtió que si me duermo él también lo hará. ¡Pero él va a ir manejando! ¡O sea! Dice que debo mantenerlo despierto con una buena conversación. Ok… ¡Desafío aceptado!

Para comenzar esta última crónica les comparto que ayer me desperté bien pero bien tarde, a las 10:00 a.m. Tenía mucho sueño, estaba bien cansado… ¡Quería dormir! A eso de las 11:00 bajé al Lobby del hotel y me conecté a Internet para revisar mis correos y chequear el blog. De repente me saludó Alfredo Maravilla, vía Messenger desde Argentina: “¿Qué ondas vos”, escribió. Lo saludé y conversamos de varias cosas. Él sabía que yo estaba en San Marcos y que impartiría un Taller de Composición, por lo que bromeando me preguntó: “¿Y Taller de qué vas a dar?” No le respondí. “¡¡¡De cocina!!! ¿Verdad?” volvió a escribir. “Sí…” le dije, “Voy a hablar de cómo cocinar canciones”.

Como era de esperar el programa del Congreso experimentó maravillosos nuevos atrasos y mi Taller comenzó hasta las 4:30 de la tarde, era a las 3:00. En el almuerzo Josh me dijo: “Vos, tu Taller va a ser el más lleno, es al que más se han inscrito”. Efectivamente así fue, hubo 39 personas en la cocina. “¿La cocina?” Sí, uno de los salones que habilitaron con asientos para los talleres fue el comedor que está pegado a la cocina. ¡Alfredo tuvo razón! Jeje.

Según la pequeña encuesta a mano alzada que hice ninguno de los participantes había asistido antes a un Taller de Composición de canciones. Además, solo unas 6 personas tocaban instrumento musical. Por lo tanto, tuve que direccionar mi enseñanza para abarcar a aquellos que no tocan pero quieren aprender a componer con mi usual eslogan: “Cualquiera puede componer”. Mi amigo Pablo Azael dice: “Cualquiera puede componer porque todos podemos tocar el “tarará”. Es decir, tararear una tonadita con la voz y así comenzar a construir figuras melódicas que al final de cuentas podrían conformar nuevas canciones.

Les compartí algunas experiencias personales de cómo he escrito algunas canciones aprovechando esa melodiosidad matutina que uno a veces experimenta. Algo muy importante de saber es que los momentos más prolíficos de creatividad aparecen cuando estamos en algún estado interno de relajación. Sí, es interesante que las melodías espontáneas aparecen en períodos de descanso. Digamos: cuando uno se está bañando, va manejando, camina por la calle, está sentado en una sala de espera e inclusive cuando se está orando. Casi nunca los inicios de canciones aparecen cuando la mente está enfocada u ocupada en otra cosa. Pero cuando uno experimenta cierto descanso en el alma… ¡pum!… inicios de canciones aparecen. ¡Así se comienza a cocinar!

Después de una hora de enseñanza abrí un espacio de preguntas y respuestas donde la mitad de quienes participaron compartieron más que todo opiniones, comentarios y testimonios relacionados a todo lo que dije. Otros sí preguntaron, fueron preguntas que otras veces ya he respondido a través de la serie de Preguntas y Respuestas ubicada en la columna derecha del blog.

La pregunta que más me llamó la atención fue la de un hermano que iba vestido de saco verde musgo y una guitarra en su mano, aparentemente él tiene una especie de retraso; sin embargo, hizo una pregunta totalmente coherente y que a mi modo de ver es una gran pregunta: “Hermano, yo tengo como 3 alabanzas, ¿cómo le hago para grabar discos como Marcos Witt y Jesús Adrián Romero y venderlos?”

Yo vi a algunos que estaban cerca, lo miraban con un poquito de desdén, pero yo elogié su participación y les dije a todos que era una muy buena pregunta. Le respondí a él, y de paso a todos, que contestar dicha interrogante requeriría un taller entero sobre el tema. Principalmente les dije que el hecho de que tuvieran sus primeras tres alabanzas no significaba que tenían que grabar un disco. Es más, el hecho de que tuvieran 10 canciones escritas por ellos mismos tampoco significa que tienen que grabar. Tal vez cuando tengan 30 ó 40… ¡Tal vez!

El problema de algunos de nosotros es que cuando escribimos nuestras primeras 3 ó 5 canciones nos emocionamos al punto de creer que es la voluntad de Dios producir un disco. Podría ser, pero no necesariamente. No todos son llamados a grabar. Esta es una decisión que debe hacerse bajo mucha oración, tiempo de reflexión y un equipo de consejeros.

Al final del Taller muchos se acercaron a saludarme y para agradecerme lo útil que les fue. Unos minutos después comí con otros salvadoreños que asistieron allí mismo donde fue el Taller, es que ya habían puesto las sillas y las mesas otra vez. Luego entramos al Concierto de Julio Melgar. Sí, ese “Tera-Mega-Penta-Giga-Impresionante” que les hablé al inicio.

Son las 3:38 a.m. y en este momento salimos con Josh hacia la capital, él para tomar su vuelo a Europa y yo para tomar mi autobús a las 4:00 p.m. Estas fueron mis breves crónicas de mi viaje MIEL San Marcos. ¡Gracias por haberme seguido! 

Noel Navas.