SíCrónicas de mi viaje a MIEL San Marcos, Diciembre 2009.

Ciudad de Guatemala, 2 de Diciembre de 2009, 11:50 p.m. El día anterior de todo viaje que hago es un día difícil. Por lo general duermo pocas horas, en esta ocasión: ¡Dos! Llegué a las 6:10 a.m. a King Quality, la agencia especial de autobuses. Desde que subí no recuerdo nada excepto dos cosas. Uno: que en la frontera le mostré mi documento de identidad al agente aduanal salvadoreño y… Dos: que luego se lo dí a la azafata para que lo presentara en la aduana de Guatemala. ¡De allí no recuerdo nada! Excepto que desperté a eso de las 11:30 a.m. mientras entrábamos a la capital. Quizá por eso uno de mis dichos favoritos es: “Yo no duermo… ¡Me desmayo!” Jeje.

Al llegar me reuní con Málin, uno de los productores musicales más importantes de Guatemala y con quien desde hace varios años somos amigos. Cuando llegué a su casa él estaba trabajando en su estudio un especie de jingle publicitario, pero más que jingle era una canción eslogan que la empresa Kimberly Clark le solicitó para un evento en Panamá. Presencié el proceso de grabación desde las 12:00 p.m. hasta las 3:00. ¡Súper interesante! Había tres jóvenes cantantes grabando una canción súper pegajosa. Fue largo, pero interesante. Principalmente porque me alivió el hecho de ver en otros lo que yo a veces he experimentado al estar en el estudio de grabación.

Para quienes no lo saben llevo varios años grabando un disco de música cristiana. Y lo más pesado son las sesiones de grabación de mi voz. Es bien cansado. Si dirigir alabanza durante 1 hora en la iglesia puede ser cansado, ¡ahora imagínese cantar 4 horas seguidas! Grabar puede ser muy cansado. El punto es que ver a Málin trabajar y a los muchachos montar sus voces me alivió por el hecho de comprobar de que no soy el único que se cansa dentro de un estudio. En fin.

Mientras tenían un momento de descanso pude hablar con Málin sobre el Congreso Integral 2010 que Alex Navas e Iglesia del Camino están por organizar para el mes de Febrero próximo. Una de mis metas de este viaje es conversar con Málin y Fernando Solares Jr. e invitarlos al evento. Ambos son músicos profesionales y con una basta experiencia en cuanto al tema de alabanza y adoración. La idea es que ellos sean los oradores principales del próximo Congreso Integral. Málin ya me confirmó que le encantará participar.

Cuando llego a Guatemala por lo general me hospedo con mis primos, por lo que luego de ver a Málin me fui directo a la casa de ellos. Al nomás llegar llamé a Fernando Solares Jr. Eran como las 4:30 p.m. Fernando y yo llevamos varios años siendo amigos y siempre que vengo a Guate trato de comunicarme con él debido al aprecio y respeto que le tengo. “Fernando, ¿cómo estás?” lo saludé. “¿Nos vamos a ver hoy como acordamos?” “¡Claro!…” me dijo, “¡Pero tengo un problema!” “¿A ver…?” respondí. “Tenés que venirte ya a donde estoy porque tengo que ir a American Airlines y además, te voy a llevar a la inauguración del Congreso Hechos 29 y tenemos que estar allí antes de las 7:00 p.m.”

De inmediato tomé un taxi y me dirigí a la oficina de Fernando. Mientras íbamos hacia la aerolínea conversamos de varias cosas y aproveché para invitarlo al Congreso Integral al que Málin ya confirmó asistencia y como supuse… Me dijo que también le encantaría asistir. Así que como primicia le comparto que el próximo Congreso Integral 2010 que se celebrará en Febrero tendremos la participación de Miguel Ángel Villagrán (Málin) y de Fernando Solares Jr.

Nota: Si por alguna razón usted no sabe quién es Málin le invito a que haga click aquí y conozca un poco más sobre él. También, si desea saber quién es Fernando Solares Jr. haga click aquí y de esta forma conocerá más sobre su ministerio.

Continuando…

Salimos a las 6:00 p.m. de la aerolínea y llegamos a las 7:30 a Casa de Dios. Si no lo sabía… Guatemala tiene un tráfico sumamente pesado. Al llegar nos recibió una servidora e inmediatamente nos llevó a la primera fila de la iglesia. Sí, esas que dicen: “Reservado” y que apartan para los invitados especiales. El auditorio estaba repleto de jóvenes. Quizá unos 4 mil. Desde allí participamos de la alabanza y de la predicación de Lucas Leys sobre la paternidad de Dios.

Mientras estaba allí yo pensaba: “¡Uau! ¡Qué privilegio! Sin yo planificarlo miren a donde vine a parar… A la primera fila de uno de los eventos de jóvenes más importantes de Guatemala”. La pasamos requete bien, una gran predicación y un lindo momento de ministración.

Al final fuimos a comer con Fernando y un amigo de él a “Vesuvio”, mi pizza favorita y que por cierto ya no hay en El Salvador. La verdad no comimos… ¡Hartamos! Francamente cuando íbamos a orar por los alimentos no dimos gracias… ¡Pedimos perdón! ¡Jajajá! ¡Por el atracón que nos íbamos a dar! En ocasiones como esta yo simplemente puedo orar una oración que mi hermano Elí me enseñó: “Señor, bendice estos alimentos, ¡que van pa´ adentro!” 

Son la 12:50 a.m. y ya no aguanto el sueño.

Continúa…