Un largo trayecto

Un largo trayecto

- en Crónicas de mi viaje a Guatemala
929
6


San Marcos, GuatemalaCrónicas de mi viaje a MIEL San Marcos, Diciembre 2009.

San Marcos, Guatemala, 4 de Diciembre de 2009, 12:30 a.m. Salí de la capital de Guatemala en autobús a eso de la 1:30 p.m. rumbo a San Marcos. Normalmente el viaje dura 6 horas. ¿Qué hice durante todo el trayecto? Dormir, oír música, escuchar una conferencia y disfrutar del paisaje. Más o menos de la siguiente manera…

Antes de subir fui al baño. Lastimosamente la única forma de llegar a San Marcos es a través de transportes Marquensita. Un autobús convencional tipo Pullman que de Pullman solo tiene el nombre. Por ejemplo: No cuenta con servicio sanitario ni con aire acondicionado. Eso significa que si durante el viaje uno tiene deseos de orinar no hay pa´ dónde sino aguantarse. Por eso, antes de subirme fui al baño. Es más, como sabía que viajaría 6 horas y que el bus no tiene baño no tomé líquidos desde 2 horas antes.

Me senté en el asiento No. 25. En la ventana. Comencé escuchando el disco “Esperando tu voz” de Paulina Aguirre. ¡Sorprendente! Me encantó, las letras, las melodías, ¡grandes canciones! Hasta un dueto con Armando Manzanero. ¡Caramba! Con razón ganó el Latin Grammy 2009.

Como nadie iba en el asiento de la par aproveché para recostar la cabeza e intentar dormir mientras escuchaba a Paulina. Algo que me llamó la atención es que el disco cuenta con sonidos contemporáneos, acústicos y en ciertos momentos con rasgos andinos. Obvio, es ecuatoriana. Por dentro voy pensando: ¿Por qué la generalidad de la música cristiana salvadoreña no suena así? ¿Por qué se oye con deficiente calidad?

Se sentó alguien a la par. En algún momento me quedé dormido y cuando abrí los ojos alguien ya estaba sentado a la par. Yo seguía oyendo música, esta vez el disco de Navidad de Jaci Velásquez. Hubo dos canciones que me conmovieron mucho: “Si tú no estuvieras conmigo” y “Tiempo de amar”. Son muy especiales, pero igual sigo pensando: ¿Por qué la música cristiana salvadoreña suena tan salvadoreña? ¿Por qué lo de afuera suena mejor y distinto?

Resulta que este último mes escuché tres discos de cantantes salvadoreños que me llamaron la atención por lo mal que estaban grabados. Uno suena a música ochentera, otro está muy mal mezclado y el otro pudo haber quedado mejor vocalmente hablando. Mi amigo Alex Navas sabe de esto porque yo le he compartido mi pesar. Mi pesar de que la generalidad de nuestra música suena muy mal.

Curvas, curvas, curvas. El trayecto a San Marcos además de ser largo, tiene muchas, muchas curvas. Por lo que mientras voy escuchando música y el autobús surca las curvas de repente siento el hombro del tipo de la par aplastándome levemente contra la ventana. ¡Se quedó dormido!

Mientras pasa eso igual sigo pensando en lo deficiente de nuestras grabaciones. No es que yo sea un experto productor musical, ¡para nada!, pero al conversar con Málin y Fernando Solares Jr. (y otros más eh) me he percatado que nos hace falta mucho en cuanto a calidad musical. ¡Ni se diga en cuanto a unción! Como salmistas nos hace falta orar más y elevar la calidad.

Sigo oyendo música. Ahora estoy escuchando un soundtrack que tenía guardado hace ya varios meses. El de: “¿Conoces a Joe Black?” Creo que esta película está dentro del Top 10 de mis películas favoritas de toda la vida. Me emociono, escucho el piano, los violines y los chelos, ¡más curvas!, el tipo de la par sigue a merced de la fuerza de gravedad y me sigue empujando contra la ventana. Sigo reflexionando sobre la música cristiana salvadoreña.

Yo ya se lo he dicho a Alex, de seguro a algunos amigos más, que uno de nuestros problemas como salvadoreños es que queremos grabar por poco dinero. Marcos Witt cuenta que una vez un amigo suyo le dijo que quería grabar un disco. Marcos le dijo: “¿Cuánto dinero tenés?” “¡Tanto…!” respondió el amigo. Marcos le aconsejó: “No grabes hasta que tengas tanto”. Cuatro años después el amigo le llamó y le dijo: “Marcos… ¡Ya tengo el dinero!” “Entonces… ¡Hoy sí hazlo!”

En la música cristiana es verdad el dicho: “Lo barato sale caro”. Algunos por querer gastar menos de $3,000 obtienen precisamente eso: Un disco con la calidad de $3,000. Discos mal hechos, mal mezclados, semimasterizados… ¡Ah! ¡Y con todas las baterías secuenciadas! No digo que no se puedan usar samplers o loops de batería en alguna que otra canción. Pero vamos, no hay nada mejor que el sonido acústico. Se secuencia cuando uno hace los “demos”, de allí ya no. Nuestros discos parecen “demos”, no grabaciones profesionales. Aunque hay agradables excepciones, la verdad es que los salmistas salvadoreños no estamos dispuestos a esperar y seguir el consejo de Marcos: “Hasta que tengas tanto… ¡No grabes!”

Se sienta otra persona a la par. En un momento del trayecto y para alivio de mi hombro el tipo de la par se fue. ¡Pero llegó otro! O estaba borracho o de veras no se había bañado. ¡Traía un aromaaa! Tuve que abrir la ventana para que el aire golpeara directo a mi nariz y repeliera el patín. Vuelvo a dormir. Esta vez no sé si fue por el somnífero axilar de la par o porque me picaban los ojos.

Escuché una conferencia. Al despertar escuché una prédica, se titulaba: “Espiritualidad en la vida cotidiana”. De Félix Ortiz. ¡Buenísima! No recuerdo nada de lo que dijo, ¡pero estaba buenísima! Jeje. Es que me volví a quedar dormido. El tipo de la par sigue a la par, el olor de la atmósfera no mejora… Por eso sigo con la ventana abierta.

Desperté y todo estaba oscuro. No, ¡tranquilos! No es que el autobús se estrelló, calló a un barranco y desperté muerto. No, es que ya eran como las 6:30 p.m. cuando volví a despertar. Ahora estoy escuchando algo de Steven Curtis Chapman y estamos casi por llegar a San Marcos.

Por providencia divina el tipo de la par se cambió de asiento… ¡Aire puro señores! Seguí disfrutando de las guitarras acústicas de Steven hasta llegar a San Marcos, bajé del autobús pensando que como salvadoreños nos hace falta mucho para mejorar nuestras grabaciones y además… ¡¡¡Dónde hay un baño!!!

Son la 1:20 a.m. y no tengo sueño. ¡¡¡Y cómo pues!!! ¡Si la pasé dormidote de camino para acá! Voy a seguir escribiendo.

Continúa…

Acerca de mí

Entradas relacionadas

6 Comentarios

  1. jaja, Gracias por la trayectoria.

    Pude notar que estuviste pensando bastante en la deficiencia de la calidad de música, creo que lo que dijo Marcos Witt es muy cierto.

    El problema que he notado, es que todo el mundo esta apresurado a realizar su producción, sin pensar en la calidad y simplemente aceptar cualquier resultado, no pensando en las consecuencias.

    Buenos, creo que me has dato temas para el blog 🙂

  2. PEDRO: Pos mi bro… ¡tenés razón! Muchos se apresuran porque “creen” que es el tiempo de Dios grabar y entonces se desesperan por ese tiempo se pasa. Parte del problema radica en eso que dices, no conforman con lo que sale sin saber que es un producto mediocre. En fin, ya estoy esperando más temas de tu blog para conocer más tus pensamientos.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. jajajajaja
    ayyyy pobrecito
    jejeje tuviste que aguantar
    olores extraños…
    oohhh comow sufrow por Cristow!
    (luego te cuento la historia de
    la frase para que te rias jaja)

    cuidate!!!!!!

    bye bye º

  4. ALY: No sé si esto es sufrir por Cristo, francamente no creo, jeje. Pero parece que me encantará escuchar tu historia.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. jajaja te eniendo con lo de ese tufo a bolo jaja ya a pasado y juela es verdad con lo deficinte de la musica salvadoreña

  6. KEVIN: Sí, va! Jeje.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te podría interesar

¡Ya está disponible el e-book: La Aventura de Componer!

Después de gestionar los permisos correspondientes ya está