Danilo 7Crónicas de mi viaje a MIEL San Marcos, Guatemala, Diciembre de 2009.

San Marcos, Guatemala, 5 de Diciembre de 2009, 1:00 a.m. Acabo de regresar del concierto de Danilo Montero. Terminó a las 11:00 p.m. Como era de esperar estuvo impresionante. Fui a las mesas de atrás y compré su última producción: “Devoción”. Como les mencioné antes Danilo está por entregarme aprobada la entrevista que le hice y bueno, pensando en dicha entrevista y en todo lo que él compartió en el Congreso reflexiono que verdaderamente quien graba un disco o pretenda grabar un disco de música debe acompañar su deseo con una filosofía bien elaborada que justifique tal proyecto.

Uno no debe grabar música por grabar música, uno debe tener un “por qué”. Sino, solo será eso, lindas canciones en formato de CD. No, uno debe conceptualizar su proyecto y tener una razón lo suficientemente sustentable al punto que cuando la gente quiera saber el por qué lo hiciste  comprendan que tu disco tiene un valor más allá de simplemente publicar tu arte.

En este sentido eso es lo que percibo de “Devoción”, claro, y de un montón de discos más de otros artistas, pero en el caso de  Danilo veo que tiene una razón muy poderosa del por qué grabó lo que grabó. Él ya me había adelantado algo a través de la entrevista que estoy por publicar, pero profundizó un poco más en una conferencia que dio ayer al medio día. Sí, ¡la que dio a la 1:30 p.m.! He aquí la esencia de lo que compartió y que yo capté.

Básicamente la devoción, explica Danilo, tiene que ver con acompañar esa emoción que sientes por Dios con disciplinas espirituales que sostengan en el tiempo esa pasión por su presencia. Si no acompañamos con oración diaria y lectura de la Palabra esa pasión que sentimos, la emoción desaparecerá  y peor aún… No permaneceremos firmes en el Señor cuando no estemos emocionados. Porque si no lo sabían no todo en la vida cristiana es emocionante eh.

Nuestro problema como directores de adoración, cantantes, compositores, pastores, ¡como cristianos!, es que separamos la emoción de la disciplina y basamos nuestro cristianismo más en sensaciones que en la fe. Sí, queremos más de Dios, pero no queremos orar. Sí, queremos conocer al Señor, pero no estudiar las Escrituras. La vida cristiana más que con emoción tiene que ver con disciplinas diarias que en el tiempo se reflejarán en una pasión permanente por Dios y que se manifestará a diario en todo tu ser.

Danilo compartió ayer al medio día que debemos redescubrir el cristianismo histórico, ese que predicaron los apóstoles al inicio de la Iglesia. Donde los cristianos además de emocionarse por la muerte y resurrección de Jesús acompañaban su entusiasmo con prácticas como congregarse, escudriñar las Escrituras, adorar en espíritu y verdad y afectar la comunidad con el evangelio.

Anoté las siguientes frases de la prédica de ayer:

“¡Salmistas y compositores! Pídanle gracia a Dios para componer canciones que le expliquen a la Iglesia las verdades del evangelio”.

“Necesitamos canciones que expliquen a través de la belleza de la poesía quién es Jesucristo”.

“Si a la música cristiana le sacamos el evangelio, ¿qué nos queda? Si a la música cristiana le sacas a Jesús y su sangre, ¿qué nos queda?”

Básicamente el mensaje del disco de Danilo, “Devoción” y de sus prédicas, es un llamado a volver al verdadero fundamento del cristianismo: el sacrificio de Jesucristo y su resurrección, pero ahora que sabemos que vive debemos relacionarnos profundamente con él a través de la oración y lectura de la Palabra diaria, además de otras disciplinas que determinarán cuán devotos somos de nuestro Señor.

Son casi las 2:00 a.m. y debo dormir. Mañana doy mi Taller… ¡Hoy! ¡Perdón! Jeje.

Continúa…