La Scála

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- en Crónicas de mi viaje a Costa Rica y Panamá
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Logo Scála 1Crónicas de mi viaje por Costa Rica y Panamá.

San José, Costa Rica, 15 de Septiembre, 11:00 p.m. Mi amigo William Jiménez me recogió a las 4:00 p.m. en el aeropuerto de San José. Metí mis maletas al auto y me cedieron el asiento del copiloto. Su esposa y sus tres niños iban atrás. “¿Querés comer?” me preguntó. “Sí, tengo hambre”. “Vamos a ir comer a un restaurante de comida típica”. La comida típica costarricense se caracteriza por una diversidad de carnes y platillos que incluyen plátano maduro y queso, entre otras cosas. Mientras comíamos William y yo nos enfrascamos en la típica conversación de músicos: música.

Para quienes no saben nada de William Jiménez, es pastor de la iglesia Comunidad Adorando en Familia y un salmista costarricense muy querido y respetado en el país. Me gusta conversar con él porque siempre aprendo algo. Él es alguien que ve cosas que pocos ven y habla de cosas que pocos hablan. De seguro William no se ha percatado pero de su boca siempre brota lo que Dios le ha ministrado durante su tiempo devocional. Joyas para mí.

Hablamos de diversos temas, de su familia, de cómo su iglesia ha experimentado un crecimiento muy especial desde mayo, también de su próximo disco, el cual probablemente se llame: “Cielo”. William dice que desde que se propuso producirlo día tras días ha aparecido la inspiración para componer. Cuando estaba a punto de terminar la primera canción apareció la segunda. Cuando casi terminó la segunda apareció la tercera. Hasta el momento lleva 5 canciones para el proyecto.

La conversación se prolongó hasta encontrarnos disfrutando un postre en otro restaurante ya en San José. La verdad me bendijo discernir las intenciones del corazón de William con relación al viaje. Es decir, cuando uno se ofrece para ayudar a un cantante a organizar una gira que incluya iglesias, radio y televisión uno debe de hablar de dinero. Sí, es mejor tocar el tema desde el principio y no dejarlo hasta el final. La verdad es que hay cantantes que tienen altas expectativas económicas que si uno no negocia desde el principio pueden haber malentendidos.

“Mi deseo es ir a bendecir” me dijo, “Pueden hospedarme en la casa de algún hermano y con lo de la ofrenda no se preocupen, lo que hay en mi corazón es ir a bendecir”. William me dijo que hace un par de semanas estaba orando al Señor y platicándole cómo este año había viajado poco a otros países. Dice que el Señor le dijo: “Ten paz, antes de finalizar el año vas a ir a dos lugares”. Al día siguiente cayó a su bandeja de entrada el email que yo le envié donde le comenté de mi llegada a Costa Rica y que me gustaría que habláramos sobre su visita a El Salvador. Además, un par de días después recibió otra invitación a ir a ministrar a EE.UU. “Wow…” pensé yo, “Allí están los dos lugares”.

Dios me ayude a poder armarle una muy buena agenda en El Salvador a inicios de Noviembre.

A eso de las 9:00 William me trajo a la casa de Olman y Priscila, un matrimonio joven con menos de un año de casados que gentilmente se ofrecieron para hospedarme.

Mientras nos conocíamos Olman y Priscila me comentaron que ambos son músicos. Ella es graduada de la Universidad de Costa Rica de la carrera de Enseñanza de la Música. Actualmente es profesora de canto es una escuela de niños especiales. Olman es administrador de empresas, músico y director del equipo de alabanza de la iglesia de William. “¿Y por casualidad componen?” les pregunté. Ambos cruzaron miradas y me dijeron que sí. “Wow…” pensé, “Miren a dónde vine a parar, a la casa de dos compositores”.

Olman ha compuesto como treinta canciones y hasta hay un disco que salió al mercado en 2005 donde incluyeron 8 que él escribió. Priscila ha escrito menos, ha compuesto unas diez. Dice que le cuesta más. En este momento ambos están impulsando un proyecto que han llamado: “La Scála”. La cual es una escuela de música y también un estudio de grabación.

El nombre: “Scala” es italiano. Así se escribe “escala” en dicho idioma. La visión del proyecto se deriva del nombre, el cual no solo hace alusión a ese termino musical, sino a que desean ayudar a quienes entren en contacto con ellos a escalar hacia arriba, peldaño por peldaño, en nuevas dimensiones musicales. Me pareció ingenioso el concepto.

Mientras escribo esta pequeña crónica estoy en la sala de la casa de Olman y Priscila. Ya se durmieron. Tengo fija mi mirada sobre un pequeño cuadro de madera ubicado sobre la pared que dice:

Esperanza… Es la habilidad de escuchar la música del futuro.
Fe… es la valentía de bailarla hoy.

Son la 1:00 a.m. y ya me voy a dormir.

Continúa…

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2 Comentarios

  1. Inspirador Noel… gracias.

  2. JUAN: Gracias a vos por comentar.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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