ratatouille-dvdSí, cualquiera, pero hay condiciones.

Hace unos meses fui a almorzar con mi amigo Luis García. Nos reunimos a comer porque teníamos que ajustar algunos detalles del proyecto: La Aventura de Componer. Mientras conversábamos me preguntó: “¿Y realmente vos creés que todo mundo puede aprender a componer?” Yo le respondí que sí, que todos los que se lo propongan lo pueden lograr. En ese instante me comentó una escena de la película de Pixar: Ratatouille, donde al inicio aparece el chef Auguste Gusteau, un experto en cocina, joven y de gran éxito, quien según la trama escribió un libro titulado: “Cualquiera puede cocinar”. Su pasión era tal que a través del libro y de su convicción de que cualquiera podía cocinar inspiró a mucha gente, incluyendo a una rata llamada: Remy, al rededor de la cual versa el resto de la película. El punto es que mientras Luis y yo almorzábamos me animó a ver la película porque al escucharme hablar, decía a él: “¡Te pareces a Gusteau!”. ¿Por qué? Porque yo también creo que cualquiera puede cocinar, digo: ¡Componer!

Efectivamente, estoy convencido que todo ser humano que habita este planeta tiene el potencial de escribir canciones. Claro, no todos lo harán y no todos sienten una inclinación por hacerlo; sin embargo, si todos quisieran todos podrían lograrlo. Ahora bien, aunque creo firmemente que todo mundo podría convertirse en compositor, tampoco creo que lograrlo sea así no más. Hay que reunir ciertos requisitos para serlo. He aquí los principales cinco que he encontrado.

Primero: cualquiera puede componer si cree que puede hacerlo.

Si usted cree que puede aprender a escribir canciones entonces ha comenzado con el pié derecho su Aventura de Componer. Si no lo cree, entonces ya comenzó mal. No, me equivoco: ¡Ni siquiera ha comenzado! El hecho de que en este momento usted no sepa componer no significa que no pueda lograrlo. Esto simplemente nos habla que en este día y a esta hora usted no sabe escribir. Pero en el futuro, si usted se lo propone, puede alcanzar su meta.

Hebreos once dice: “Es pues la fe, la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve”. Si se fija bien, el texto dice que la fe es la certeza y la convicción de cosas que no vemos y que no tenemos en este momento. Pero que las veremos y obtendremos posteriormente. Claro, ¡si creemos! Antes de que las cosas sean reales hay que creerlas mientras son irreales. Dicho de otro modo: antes que usted obtenga algo debe creer que lo obtendrá mientras no lo tiene. Antes de convertirse en un compositor usted debe creer que puede llegar a serlo sin importar que ahorita no lo sea. La Aventura de Componer se inicia a través de un paso de fe. Sólo los que creen que pueden aprender a escribir canciones inician la travesía, sino, se sientan ante el televisor y se rascan la panza.

La fe expande la mente, la incredulidad la empequeñece. La fe le muestra el mundo de las posibilidades y lo impulsa a alcanzar aquello que desea ser. La incredulidad oscurece los pensamientos y lo inhabilita para la acción. Es por eso que tener fe es esencial en los aspirantes a compositor. Si usted cree que puede aprender los rudimentos básicos de este arte se levantará y emprenderá la Aventura; si no, se quedará sentado y no hará nada. En este sentido, déjeme repetirle que cualquiera puede aprender a componer si cree que puede lograrlo. Jesús dijo: “Al que cree todo le es posible”. ¿Lo recuerda? No importa que no sepa cantar ni tocar un instrumento. ¡No necesita saberlo para componer! Aunque saberlo es utilísimo no es el principal obstáculo. El principal obstáculo de aquel que quiere aprender a escribir canciones está en su mente. Por eso, para convertirse en un compositor primero tiene que derribar los muros de incredulidad que ha construido y comenzar a creer que puede llegar a serlo. Le animo a que elimine de su vocabulario los ´no puedo´, ´es muy difícil´ y los ´yo no sirvo para eso´. Mejor atornille su mente con los ´sí puedo´, ´sí quiero´ y los ´sí sirvo´ y tome la decisión comenzar a creer que con paciencia y perseverancia puede convertirse, para comenzar, en un compositor amateur.

Segundo: cualquiera puede componer si tiene una razón por la cual hacerlo.

Ahora que usted cree que puede convertirse en un compositor es importante definir una razón por la cual serlo. Es decir, tener fe es el primer paso con que se inicia la Aventura, el segundo tiene que ver con encontrar un motivo. Creer que puede hacerlo es el inicio del camino. ¡Sólo el inicio! Encontrar una razón es lo que lo mantendrá motivado durante todo el camino. En este sentido, yo le pregunto: ¿Por qué quiere aprender a escribir canciones? ¿Qué lo impulsa a convertirse en un compositor? Si usted logra definir la causa que lo empuja a iniciar este viaje entonces puede estar seguro que seguirá en el camino durante mucho tiempo. ¡Quizá toda la vida! Todo depende del tipo de motivación que lo impulse y de la disciplina que adquiera mientras camina.

Hay dos tipos de motivos por los cuales una persona desea aprender a escribir: Los ´superfluos´ y los ´eternos´. Con sólo mencionarlos imagino que sabe de qué se tratan. ¿Verdad? Bueno, usted puede dedicarse a aprender a escribir canciones por cualquier de estas dos razones. Ambos motivos pueden mantenerlo activo en esta carrera durante toda la vida. Pero sólo uno de ellos recibirá recompensa eterna cuando nos presentemos delante de Dios el día de rendición de cuentas. Usted es quien decide qué es lo que lo motivará a convertirse en un compositor. Como dije antes, ambas motivaciones lo pueden impulsar durante mucho tiempo. Quienes lo hacen por motivos superfluos, como los son hacerse famoso o ganar dinero, a su tiempo recibirán su recompensa. Pero, según las Escrituras, quienes van más allá y lo hacen por motivos eternos, como lo son que Dios sea glorificado y que otros sean bendecidos, recibirán una recompensa más grande que la que cualquiera pueda imaginar. Una que transcenderá esta Tierra y perdurará en la venidera.

Con lo anterior no quiero decir que ganar dinero o hacerse famoso es malo en sí. No, pero si tiene razones más altas que esas le aseguro que usted realmente sabrá que está haciendo la voluntad de Dios y que está sirviendo a sus semejantes con el don de composición que está deseando que se active en usted. Por favor, le animo a que encuentra una razón por la cual escribir. Pero no una razón cualquiera; sino una que lo mantenga vivo y activo en la Aventura de Componer. Si la encuentra, entonces le será más fácil permanecer aprendiendo y practicando las habilidades básicas del escritor de canciones.

Continúa…

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: Y usted, ¿cree realmente que cualquiera puede componer? ¿Qué opinión le merece las primeras dos condicionantes para que alguien pueda convertirse en un compositor?