¿Qué hacer con cantantes desafinados dentro del ministerio de alabanza? (Segunda parte)

¿Qué hacer con cantantes desafinados dentro del ministerio de alabanza? (Segunda parte)

- en El consejo que no me han pedido
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Estaba recordando un chiste que oí hace un tiempo… Dios se le aparece en visión a un director de alabanza y le dice: “Eres un director de alabanza estupendo, así que como premio a tu labor musical te voy a conceder un deseo. ¡Pídeme lo que quieras!” El director de alabanza le dice: “Hay mucha gente que aún no te conoce en los pueblos musulmanes, si pudieras hacer algo…” Dios le interrumpe: “Mmm, pensé que ibas a pedir algo para ti, vamos, olvida ese deseo y pide algo más personal”. El director de alabanza le dice: “Bueno, me gustaría que a partir de ahora las coristas del grupo de alabanza siempre canten afinado todas las canciones”. Dios le dice: “Mmm… ¿qué planes me dijiste que tenías para los pueblos musulmanes?”

Francamente hay directores de adoración que sufren por tener a malos cantantes entre sus filas. Es el típico director que cuando está cantando le hace señas al sonidista para que le baje volumen a las voces en sus monitores, ¿por qué? Porque los escucha muy fuerte y lo distraen. Si no lo sabes, oír a cantantes desafinar puede provocar que un cantante que no desafina, desafine. Otros, más hartos de la situación, antes de iniciar el servicio de adoración le dan la directriz al sonidista: «¡Oye! Solo quiero oír mi voz y los instrumentos en mis monitores, ¡bájale todo el volumen a las voces! ¿Ok?»

La pregunta es: ¿qué hacer si tengo en mi grupo de alabanza a malos cantantes? ¿Qué puedo hacer para que ya no sigan dentro del ministerio sin herirlos o sin que queden traumados y no se vayan de la iglesia?

He aquí algunos consejos:

1. Está consciente de que siempre tienes dos opciones.

Las dos opciones que tienes ante malos cantantes dentro del ministerio son:

a) Quedarte de brazos cruzados y dejar que todo marche igual. Y…
b) Despacharlos a sus casas mediante un proceso compasivo.

¿Cuál de las dos opciones te conviene más? La verdad es que la primera. Deja todo igual, no te desgastes y sé feliz.

Pero si eres un líder con verdadero llamado al ministerio y que sabe que debe velar porque los mejores exponentes del arte de la iglesia sean quienes dirijan desde el frente, no te vas a conformar con la primera opción, ¡o eso se esperaría!

Mira, todo tiene que ver con la verdad, ¿ok? ¿Con qué verdad? Con esta: si un cantante canta muy mal, no debería formar parte del ministerio. ¡Punto! Y si tú lo dejas seguir adentro del ministerio, ¿qué es lo que estás haciendo? ¡Le estás mintiendo! ¿Por qué mintiendo? Porque le estás haciendo creer que como cantante reúne las condiciones óptimas para pertenecer al ministerio cuando a todas luces, por desafinar mucho, no las reúne.

Dejar a malos cantantes formar parte del ministerio de alabanza es engañarles haciéndoles creer que son buenos cuando realmente no lo son.

En este sentido, cuando despachas a su casa a un mal cantante lo que estás haciendo es «andar en la verdad» (3 de Juan 1:4). Es decirles que realmente no reúnen las condiciones adecuadas para el ministerio y que por lo tanto, seguramente su ministerio es otro, pero no el de alabanza.

Como dije antes, todo es cuestión de la verdad. ¿Qué vas a hacer entonces? ¿Seguirles mintiendo o ser veraz con ellos?

2. Ten una reunión con el pastor de la iglesia y tu equipo de líderes de ministerio.

Si tú estás consciente de lo que la Biblia enseña en los Salmos y el libro de Crónicas relacionado con la excelencia y la aptitud que deben reunir los cantantes que formen parte del ministerio y además, tienes comprobado que de verdad tienes cantantes que cantan muy pero muy mal, entonces, antes de proceder a actuar conforme voy a sugerirte en los siguientes consejos, reúnete con tu pastor para compartirle tu inquietud y tu visión para el ministerio de alabanza.

El asunto es que si tú procedes a actuar conforme al proceso que estoy por sugerir y no hablas antes con tu pastor, puede ser que el cantante o cantantes que tengan que retirarse del ministerio busquen al pastor y se quejen del proceso o de que los sacaste injustamente. Sin embargo, si llegara a pasar esto y tú ya habías hablado con el pastor y recibido su respaldo, entonces si uno o varios cantantes se van a quejar con el pastor, no tienes por dónde perder. Tienes su apoyo y su aval, por lo tanto, el afán de estos malos cantantes por continuar dentro del ministerio no prosperará

3. Reaudiciona a todos los cantantes del ministerio.

Después de conseguir el aval del pastor… porque si no lo consigues mi hermano, ¡lo siento! ¡Resígnate! ¡Estás frito! Pero pensando que lo consigues, entonces es hora de hablar con todo el equipo de alabanza e informarles de la dinámica que implementarás. ¿Qué les tienes que decir? Que tú y el pastor han creído conveniente realizar una reingeniería del ministerio y por lo tanto, han decidido realizar reaudiciones para todos los cantantes del ministerio y solo dejar dentro a quienes de verdad canten bien. De paso, puedes aprovechar estas reaudiciones para invitar a los hermanos de la iglesia que quieran audicionar para que se acerquen y aspirar a la posibilidad de entrar al ministerio.

Es decir, para los integrantes del ministerio realizarás una «reaudición», pero para los hermanos de la iglesia que quieran formar parte será una «audición».

OJO A ESTE CONSEJO QUE TE DARÉ: Que nadie del ministerio de alabanza haga las audiciones. ¡Nadie! Que las haga un profesor de canto externo. Que lo haga alguien que no sea miembro de la iglesia y que pueda emitir un juicio sobre la calidad de los cantantes de forma más profesional. ¡No lo hagas tú por favor! Si no lo haces tú te librarás de descalificar a alguien por prejuicios que ya tengas y principalmente te librarás de que cualquier mal cantante interprete la negativa de seguir dentro como algo que tú tienes contra él. ¡Por fa! ¡Busca un profesor de canto externo para que haga estas audiciones! Será más saludable emocionalmente para ti y para las relación que a partir de allí tendrás tú y los cantantes que ya no seguirán.

4. Provéele clases de canto a los cantantes deficientes.

Después de la audición, como ya tendrás definido por criterio profesional quién sí canta y quién no, no despaches a los malos cantantes a su casa de una sola vez. No, establece clases de canto una vez por semana durante 4-6 meses para que los malos cantantes se perfeccionen y mejoren. Hay cantantes que con una oportunidad como esta mejoran y hasta superan su propia capacidad y entonces, al final de ese período se les vuelve a evaluar y podrían volver a incorporarse a los turnos de ministración. Eso sí, si después de ese tiempo reprueban esa última evaluación, pues allí sí tienes que despacharlos hacia sus casas.

Es probable que algunos malos cantantes no perseveren en las clases de canto y bueno, si ese fuera el caso, ya sabes que la oportunidad de mejorar se les dio y como no la aprovecharon, pues debido a eso es inevitable que queden fuera del ministerio por no perserverar.

5. Agradéceles a los cantantes que ya no van a seguir su tiempo de servicio.

Cuando llegue el momento de despachar a uno o varios cantantes para su casa debido a que VERDADERAMENTE NO TIENE EL TALENTO PARA CANTAR, te sugiero algunas opciones: la primera es que al realizar esa última audición, es decir, al finalizar las clases de canto que duraron 4-6 meses, pues allí mismo se les dé el más sentido agradecimiento que puedan darles por su servicio y deseo de ayudar. Otra opción es que aprovechen para invitarlos a tomar un café o a comer y se les agradezca, como ya dije, sentidamente por todo ese tiempo que han estado colaborando con el ministerio. Y la última opción es que reúnan a todo el equipo de alabanza y hagan un pequeño agasajo para todos los que ya no seguirán. Compren un pastel, compren bebidas y denles un diploma de agradecimiento por su servicio dentro del ministerio. Permitan que algunos se expresen y les den las gracias por el tiempo que estuvieron dentro y bueno, hacer esto, en cierto sentido, aminorará el impacto emocional de ya no seguir dentro del ministerio.

Aunque seamos francos, aun con fiesta de agradecimiento y todo, el impacto va a ser fuerte por ya no poder formar parte del ministerio; sin embargo, debido a este impacto emocional que sufren los malos cantantes por dejárseles y luego tener que sacarlos, es que se debe ser estricto al momento de hacer las audiciones. Porque te ahorras herir y desanimar a la gente por culpa de un líder incapaz de filtrar a los buenos de los malos cantantes.

Así que ya lo sabes, solo tienes dos opciones: dejar que todo marche igual, pero tú seguir sufriendo esos malos cantantes o elevar el estándar del ministerio conforme lo enseña la Biblia. «Hacedlo bien» dijo el salmista (33:3). Porque seamos francos, los malos cantantes no pueden obedecer este mandamiento, ¿por qué? Porque seguramente el ministerio de alabanza no es su ministerio.

Noel Navas.

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