El mejor compositor (Sexta parte)

El mejor compositor (Sexta parte)

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El mejor compositor de todos los tiempos.

Llegamos al último artículo de la serie donde hemos examinado esas cualidades de carácter que hicieron de David el gran músico y compositor que fue. Las características que hemos revisado son:

1. David fue un adorador antes que un compositor
2. David tuvo un corazón antes que un talento
3. David fue un pastor antes que un rey
4. David tu unción antes que una posición
5. David tuvo un corazón perdonador y no un corazón amargado

Hoy concluiré revelando esa última característica que hizo de David el gran hombre que la Biblia y la historia nos cuentan que fue.

6. David fue como nosotros antes que como otros.

Cuando pensamos en la multifacética vida de David, como adorador, pastor, guerrero, rey, etc. podemos equivocadamente creer que Dios únicamente usa a personas con talentos singulares o con capacidades espectaculares para sus fines, pero esto nunca fue así. David era alguien como nosotros, con las mismas luchas y dificultades con las que todo ser humano enfrenta.

Dígame si David no fue como uno de nosotros si cuando Samuel mandó a llamar a todos los hijos de Isaí, no lo incluyeron en la lista de invitados. El hecho de ser el hijo menor, implicó que no fuera tomado en cuenta. Por eso Samuel cuestionó a Isaí y le dijo: “¿Son éstos todos tus hijos?”. Isaí le dijo: “Queda aún el menor, que apacienta las ovejas” (1 Samuel 16:11). Es como que si su padre haya dicho: “¡Ah… se me olvidaba! ¡Vayan a traer al guarda ovejas!” Su padre nunca imaginó que Dios podía levantar un rey a partir de un “cuida rebaños”.

Cuando David llevó provisión a sus hermanos en medio de la batalla, ¿qué le dijo su hermano mayor?: “¿Para qué has descendido acá? ¿Y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido” (1 Samuel 17:28). Sus propios hermanos creían que David había sido destinado para oler a oveja.

¿Y qué decir del propio rey Saúl? Quien le dijo claramente: “No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud” (1 Samuel 17:33). Sus propias autoridades menospreciaron el espíritu mata gigantes que David poseía. ¡Y no digamos el mismo Goliat! Pues ”cuando el filisteo miró y vio a David, le tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer” (1 Samuel 17:42). El enemigo menospreció a David considerándolo una linda niña.

Yo pregunto: ¿no experimentó David el mismo rechazo que algunos de nosotros hemos experimentado?, ¿no fue menospreciado como alguna vez nosotros lo hemos sido? El apóstol Pablo escribió: “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,a fin de que nadie se jacte en su presencia” (1 Corintios 1:26-29).

Dios se deleita en utilizar lo que nadie piensa que puede ser útil, en valorar lo que nadie le da importancia y en levantar lo que parece que no puede ser exaltado.

¿Quieres hacer algo grande en la música cristiana y con tus canciones? ¿Quieres que Dios te use como usó al salmista David? Sé un adorador, obedece al Señor siempre, sé fiel en el lugar donde estás, procura la unción vivencial, ten un corazón sano y sin rencor, y además, no te menosprecies a ti mismo creyendo que Dios puede usar a otros menos a ti.

Noel Navas.

1 Comentario

  1. Muy hermosa esta última parte. David tuvo orígenes humildes, pero un corazón como el de Dios, demasiado grande para impactar la eternidad. Recuerdo que hace tiempo en tu FB se formó una discusión sobre un tema que incluía a un vocalista de cierto dueto, y algunos decían algo como que ministrar a Dios es el objetivo de la adoración, no ministrar a las personas. Los salmos de David bendicen a Dios y bendicen a la gente que se expone a ellos; y el secreto de David está en estos puntos: era un ser humano completo, conocía la vida. Si somos sacerdocio para Dios, el sacerdote a la vez que ministra a Dios ministra al pueblo; David fue sacerdote, su obra, su vida, nos bendicen hasta el día de hoy.

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