El mejor compositor (Tercera parte)

El mejor compositor (Tercera parte)

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El mejor compositor de todos los tiempos.

Después de haber visto las primeras características que hicieron del rey David el gran hombre que fue, ahora veremos la tercera. La primeras dos fueron: David fue un adorador antes que un compositor y David tuvo un corazón antes que un talento. En esta entrada conoceremos su corazon pastoral.

Continuando con el relato de Samuel, donde los hijos de Isaí desfilaron delante del profeta, cuando éste vio que Dios no había escogido a ninguno de ellos, preguntó: “¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí” (1 Samuel 16:11).

David no sólo era un adorador que pasaba mucho tiempo en la presencia de Dios y un hombre conforme su corazón, sino que también una persona fiel. Ya que antes de ser un rey, fue un pastor. Por eso, cuando sus hermanos optaron por quedarse descansando en la sala de la casa, él prefirió ir al campo a pastorear las ovejas que su padre le había delegado. Esa fue la razón por la cual Samuel no halló a David en casa, porque andaba pastoreando las ovejas de la familia.

¿Alguna vez te has preguntado cuántas ovejas tenía David a su cargo? Sí, ¿cuántas ovejas habrá tenido bajo su responsabilidad como para dejar la comodidad de su hogar e ir a trabajar mientras los demás descansaban? Cualquiera de nosotros creería que muchas. Pero no, la Biblia dice que cuando David descendió a la batalla para llevar algo de comer a sus hermanos y después de hablar sobre vencer a Goliat, “oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto?” (1 Samuel 17:28).

¿Cuántas ovejas habrán significado “pocas” para Eliab? Quizás cinco, diez o tal vez veinte. En fin, sin importar el número de ellas, lo relevante es notar que una de las características más sobresalientes de David era su fidelidad.

Estoy seguro que si David hubiera tenido una tan sola oveja para pastorear, igual hubiera permanecido fiel a su puesto. “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel”, dijo el Señor. ¿Lo recuerda? Por eso, el rebaño tan reducido que le fue asignado por su padre no fue un obstáculo para su fidelidad, sino el examen que Dios diseñó para evaluar si él estaba preparado para el reinado. Por lo tanto, lo que diría si David sería un buen gobernante o no, sería su fidelidad en el gobierno de aquellas “pocas ovejas”. Si él lograba administrar bien su redil entonces podría administrar bien toda la nación de Israel, que en un sentido eran las ovejas del Señor.

Tal fue la fidelidad que David tenía como pastor, que cuando Saúl lo quiso hacer desistir de su intento de pelear en contra de Goliat, le respondió: “Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada,salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba…” (1 Samuel 17:34-36).

El sentido de fidelidad que David poseía, hizo de él un pastor con cualidades formidables. Ya que en cualquiera de esas ocasiones de peligro pudo haberse escondido detrás de los peñascos y decir: “¡Caramba! ¡Ese León que se está llevando mi oveja sí que es feroz! ¡Mejor me quedo aquí, no vaya a ser que…!” O tal vez: “¡Wow! ¡Qué Oso más enorme! ¡Mejor me voy de aquí antes que me…!” ¡No! ¡David no pensaba así! Por el contrario, él decía: “¡Mi padre dejó bajo mi cargo todas sus ovejas y todas sus ovejas le volveré a entregar! Así que, ¿quién es ese animal tan feroz o tan grande como para que se atreva a tocar el rebaño de mi padre?” A lo que acto seguido se producía un encuentro violento entre David y esas temibles bestias.

Definitivamente David fue una persona fiel… ¿y nosotros?

Un gran porcentaje de directores de adoración, cantantes, músicos y compositores anhelan los puestos altos, las plataformas y las muchedumbres, pero olvidamos la fidelidad en lo poco. Es cierto, David fue un gran rey, pero antes fue un pastor fiel. De nuevo pregunto: ¿y nosotros?

Continúa…

1 Comentario

  1. No había reparado en las «pocas» ovejas; «el buen pastor su vida da por las ovejas».

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