El sabio, el necio y el malo (Sexta parte)

El sabio, el necio y el malo (Sexta parte)

- en El sabio, el necio y el malo
1101
0


¿Qué tipo de persona eres?

Ya hablamos del sabio y el necio, ya los definimos y hasta los describimos. En esta última entrada hablaremos de la persona malvada. Pero antes de explicar quién es una persona mala, permítame recordarle que todos tenemos algo de estos tres personajes. Es más, después de conocer estos conceptos y lo que enseña la Biblia sobre nuestro caminar en el Señor, creo que podríamos definir la vida cristiana como aquella en la que buscamos transitar del lado necio hacia el lado sabio. Al punto que entre más avancemos en madurez deberíamos ser cada vez más sabios y cada vez menos necios.

La vida cristiana es una vida de sabiduría.

Estudiemos entonces al último de los personajes…

EL MALO

Según el Dr. Henry Cloud la persona sabia y la persona necia tienen mejor pronóstico que la persona mala. En el caso de estos en lugar de pensar en ayudarles se tiene que pensar en protegerse. Cloud dice: “Para algunas personas es difícil entender que en el mundo hay otras que quieren hacerles daño, y no por accidente, como lo haría una persona necia, sino porque en verdad quieren hacer daño”.

En este sentido, si la persona necia se enfada ante la verdad, la mala va más allá y quiere destruir a su emisario. Si la persona necia siempre tiene una excusa para todo, la necia encuentra en la conversación que ha sostenido la justificación para atentar contra quien le confrontó. Es decir, la persona mala va más allá del nivel de actitudes y palabras, él avanza al nivel de los actos y conductas hostiles.

El autor afirma: “A veces, tienes que reconocer a las personas tal como son, protegerte, realizar cambios muy necesarios y no relacionarte más con ellas. Debemos protegernos a toda costa de aquel tipo de personas que derriba a las demás, provoca división, disfruta cuando alguien fracasa e intenta crear trampas para los otros o para la empresa”.

¿Quiere que sea más específico?

Es el cantante que al confrontársele por sus malas conductas y pecados comienza a difamar deliberadamente al líder a sus espaldas y así infringirle un daño a su imagen. Es el músico que por quitársele el privilegio de ministrar busca intencionalmente desprestigiar a su pastor para que sepa con quién se metió. Es el empleado que a pesar de haber sido despedido justificadamente amenaza con demandas legales para desacreditar a la empresa. Es el novio (a) que al ver que su pareja ya no quiere continuar en la relación amenaza con golpearle con tal de que no lo deje.

El Dr. Cloud va incluso más allá al afirmar que hay casos en que al malo no le basta con difamar y arruinar reputaciones, sino que llega al punto de amenazar de muerte a otros.

Recuerdo la vez que mi hermano Elí y yo tuvimos que realizar una audición a aspirantes del equipo de alabanza y tuvimos que decirles a algunos que por no saber cantar bien no podían formar parte del ministerio. Mi hermano y yo simplemente dijimos la verdad; sin embargo, una de las aspirantes se enfureció tanto que fue a desprestigiarme ante el pastor general de la iglesia, al extremo que hace pocos años me enteré que aún seguía desprestigiándome ante otros por un incidente que sucedió hace 20 años.

Hace un par de años alguien me amenazó de contratar a alguien para darme una paliza solo por haber dicho la verdad sobre un negocio que ya no haríamos en equipo. Después de terminar la conversación me cayó un email intimidatorio. Vamos, yo pude haber usado ese correo como evidencia en una corte y hasta pude haberlo metido en la cárcel; sin embargo, yo sabía que simplemente se había enfadado y unos meses después se tranquilizó.

¿Sabios, necios o malvados? ¡Malvados!

El Dr. Cloud aconseja que cuando alguien se encuentre frente a personas malas solo hay tres opciones: abogados, armas y dinero.

Abogados: probablemente necesites buscar un especialista en derecho debido a las demandas que podrían surgir.

Armas: se refiere a que cuando una persona mala te amenace tienes que notificar a la policía.

Dinero: ¡necesitarás dinero para pagar los dos anteriores!

El autor finaliza diciendo: “Mientras que con las personas sabias debes hablar de los problemas y con las personas necias debes hablar sobre las consecuencias, con las personas malvadas no debes de hablar, punto. Por alguna razón existe la expresión: puedes hablar con mi abogado”.

Aunque es cierto que la clasificación que brinda el Dr. Cloud puede servirnos para evaluar mejor a las personas que nos rodean, también es cierto que debemos usar esa misma clasificación para evaluarnos a nosotros mismos. ¿Somos personas sabias, necias o malas? ¿Abrazamos la verdad, la rechazamos o procuramos destruir a sus emisarios? ¿Qué tipo de personas queremos ser?

Noel Navas.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar

Lo que siempre quise y nunca pude decir sobre el don de profecía (Décimo tercera parte)

Esta es la última entrada de la serie