El sabio, el necio y el malo (Quinta parte)

El sabio, el necio y el malo (Quinta parte)

- en El sabio, el necio y el malo
1054
0


¿Qué tipo de persona eres?

En la entrada anterior comenzamos hablar de las personas necias. Dijimos que son aquellos que al mostrárseles la verdad blanden excusas, justifican todo y no quieren hacer ajustes.

Por ejemplo, con el sabio, cuando se tiene el problema “A”, al confrontársele con el problema “A”, este desaparece. Cuando aparece el problema “B”, al confrontársele, el problema “B” desaparece y así sucesivamente con los problemas “C”, “D”, “E”, etc.

Un problema aparece, se confronta y desaparece. ¡Simple! ¿No?

Lo terrible de confrontar al necio es que el problema “A” siempre es el problema “A”. Nunca se resuelve, nunca se avanza. Uno se estanca porque la vida del necio consiste en intentar resolver el problema “A”, “A”, “A”… ¡ad infinítun!

¿Me doy a entender?

Las siguientes son algunas características del necio que se evidencian al mostrárseles la verdad o al confrontárseles con la realidad:

-Se muestran esquivos y a la defensiva.
-Al señalárseles un error culpan a alguien más.
-Muchas veces ese culpable lo encontrarán en ti.
-Abordar algunos temas siempre crea conflicto.
-Tú relación con ellos se debilita y enfría.
-Minimizan los problemas y no les dan importancia.
-Racionalizan todo y justifican sus comportamientos.
-Sus reacciones nunca incluyen arrepentimiento.
-Les molesta que les pidas cuentas de sus actos.
-Se hacen las víctimas acusándote de solo ver lo malo.
-Señalan tus flaquezas ya que tú señalaste la de ellos.
-No están conscientes del daño que sus conductas causan a otros.
-No les interesa la opinión ni los sentimientos de los demás.
-Se enojan, se enfadan y te atacan.

¿Conoce usted algún integrante del ministerio de alabanza que calce perfectamente en esta descripción? ¿Conoce a algún cantante o músico que no se le puede decir nada porque siempre reacciona mal? ¿Tiene algún amigo o está una relación romántica donde se evidencia algún comportamiento descrito allá arriba?

Entonces usted está frente a una persona necia.

¿Qué se hace entonces con una persona así? El Dr. Cloud dice que deben brindarse múltiples oportunidades de cambio, pero si luego de brindarlas la persona no cambia entonces hay que establecer “límites” y “consecuencias”.

¿A qué se refiere con “límites”? Aplicándolo al ministerio de alabanza el líder debe hablar con la persona necia y decirle:

“Fulano, llevamos varios meses lidiando con tal o cual actitud y no has querido cambiar. Por lo tanto, te doy hasta tal fecha para demostrarnos señales de cambio”.

“Fulana, ya hemos hablado sobre tu relación con Sutano y no la has querido restaurar, tienes hasta tal día para que pedirle perdón y hacer restitución”.

“Sutano, ya hemos abordado este tema en varias ocasiones y no vemos que tengas deseos de enmendar, así que te damos un mes más para mostrar frutos de arrepentimiento”.

¿Capta la idea?

Eso por el lado de los “límites”; por el lado de las “consecuencias” deben definirse las disposiciones que se tomarán a causa de la negativa de la persona a querer cambiar una actitud o corregir una conducta después de un plazo establecido. En este caso las consecuencias podrían ser implantarle una disciplina temporal o retirarlo del ministerio. En relaciones de negocios podría ser una sanción o un despido. Y si se tratara de relaciones de amistad o románticas podría ser dejar de ver a la persona por un tiempo o dar por terminada la relación.

Todo depende del contexto. Lo importante es que al establecer “límites” se acuerde junto con el necio cuál será la “consecuencia”. De este modo la persona estará enterada de lo que le espera y probablemente el dolor de la posible “consecuencia” lo estimule a abandonar su necedad y abrazar la sabiduría.

Continúa…

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar

Lo que siempre quise y nunca pude decir sobre el don de profecía (Décimo tercera parte)

Esta es la última entrada de la serie