El sabio, el necio y el malo (Tercera parte)

El sabio, el necio y el malo (Tercera parte)

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¿Qué tipo de persona eres?

La vez anterior describimos qué es una persona sabia, aquel que ante la verdad se alegra, la agradece y procura parecerse a esa luz que le acaban de mostrar. Basamos dicha afirmación en Proverbios capítulo nueve. Por favor, léalo de nuevo:

Corrige al insolente y malvado
y solo lograrás que te insulte y ofenda.
Reprende al insolente y te ganarás su odio;
corrige al sabio y te ganarás su aprecio.
Dale al sabio y se hará más sabio;
enseña al hombre bueno y aumentará su saber.

(Proverbio 9:7-9, DHH).

Aplicándolo a cantantes, músicos y compositores, podríamos resumir que ellos son sabios cuando…

-Se les amonesta por su mal hábito de llegar tarde a los ensayos o a los cultos y reconocen que deben de cambiar.
-Se les exhorta a no ser groseros con los demás integrantes del ministerio y procuran la manera de ser más gentiles.
-Se les corrige sus equivocaciones vocales o musicales y aceptan que deben dedicar más tiempo para practicar.
-Se les señala alguna imperfección de la canción que han compuesto y agradecen que se les haya mostrado el error.
-Se les indica que no deben salirse de los cultos en los que ministran y de inmediato se disculpan por su mala costumbre.
-Se les anima a mejorar sus relaciones con el resto del equipo y se disponen a cambiar su forma de interactuar con ellos.
-Se les reprende por su abierta rebeldía y admiten que necesitan aprender a someterse a la autoridad.
-Se les confronta con un pecado oculto y reconocen que han ofendido a Dios y procuran arrepentirse.

-Se le explica que por “x” o “y” motivo no podrán ministrar en alguna reunión y con mansedumbre aceptan tal disposición.
Etc.

A esta altura de la serie quiero hacer una pequeña aclaración: por favor no piense que ser una persona sabia implica ser alguien supremamente inteligente. No, como dice el Dr. Cloud: “Con sabios no me refiero a ser los más brillantes… aunque la sabiduría puede coexistir con ese atributo no tiene nada que ver. Tiene más que ver con la habilidad de la persona con escuchar la verdad y hacer ajustes”.

Por eso el autor brinda algunas características de los sabios:

-Reciben la verdad de forma positiva.
-Escuchan, asimilan y hacen ajustes de conducta.
-Aprecian la confrontación y ven su valor.
-Se hacen cargo de su desempeño, problemas y asuntos.
-Asumen responsabilidad sin poner excusas.
-No culpan a otros.
-Tu relación con ellos se fortalece a causa de la verdad.
-Te consideran como alguien que les ayuda a mejorar.
-Se preocupan por cómo sus conductas afectan a los demás.
-Muestran arrepentimiento genuino.
-Tienen la actitud de querer resolver los problemas.
-Cambian sus patrones de conducta y los solucionan

¿Tiene a un ministro de alabanza en su equipo que al decirle la verdad admite humildemente su equivocación? ¿Conoce a un cantante de la iglesia que al mostrársele lo grave de sus conductas reconoce sus errores y hasta pide perdón? ¿Tiene un amigo que al pedirle que cambie su forma de actuar recibe sus palabras con actitud positiva?

Entonces usted está ante una persona sabia.

Continúa…

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