Equipos de alabanza y homosexualismo (Octava parte)

Equipos de alabanza y homosexualismo (Octava parte)

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Una realidad de la que nadie habla.

Llegamos a la última parte de esta polémica serie. Pienso que esta última realidad de la que hablaré es la cereza que le faltaba al pastel. Si pensó que la serie completa fue controversial, ¡espere a leer el artículo de hoy! Durante el desarrollo responderé la pregunta: ¿qué se debe hacer si en el Equipo de Alabanza hay un director de adoración afeminado? ¡Se lo dije… controversial! Pero francamente creo que es necesario tocar este punto antes de dar por concluida la serie. Espero que le ayude y le oriente.

7. A los ministerios de alabanza les hace falta formar a los directores.

Hace unos años asistí a un congreso de jóvenes aquí en El Salvador donde hubo un cantante invitado. Todos estábamos expectantes de su visita porque venía del extranjero y tenía un par de excelentes producciones en su haber. Yo jamás lo había visto dirigir adoración y estaba curioso de verlo ministrar. Cuando comenzó a dirigir todo estuvo bien hasta que… habló. De repente entre canción y canción hizo una dinámica donde dijo en tono afeminado: “Quiero que todos levanten sus manos…” Todos levantamos las manos. “Ahora junten sus deditos de esta forma…” Vimos cómo lo hizo y juntamos los deditos. “¡¡¡Ahora lleven sus manos hacia la boca y vamos a tirarle besitos a Jesúúússs!!!”

Aunque a algunos nos dio risa la mayoría se llevaron sus manos a la boca y le tiraron besitos a Jesús.

A finales del año pasado fui con un amigo a un concierto en una iglesia de la ciudad. Al llegar saludamos a algunos conocidos, nos sentamos y esperamos a que iniciara el evento. Cual fue nuestra sorpresa que el líder de la banda que abrió el concierto comenzó a cantar con un tono de voz y ademanes tan femeninos que de inmediato le dije a mi amigo: “¡Brother! ¡Ese tipo es un afeminado! ¿Qué está haciendo allí arriba?

Francamente fue incómodo presenciar esa parte del concierto.

¿Qué se hace con cantantes o músicos afeminados? ¿Qué se hace con directores de adoración que dirigen amaneradamente? Es más, ¿realmente se debe hacer algo? En mi opinión, sí. Para comenzar se debe ser muy comprensivo con ellos. La mayoría de veces nadie les ha dicho nada sobre sus ademanes y vamos, ¿quién va a atreverse a hacerlo? ¡Eso ha de ser sumamente incómodo! Pero igual debe hablarse con ellos y enseñarles amigable y respetuosamente cómo deben de comportarse.

En mi experiencia con dos o tres amigos que he conocido a lo largo de mi vida y que he visto que son un tanto afeminados, hasta donde me enteré provenían de familias donde la mayoría de sus hermanos eran mujeres o provenían de familias matriarcales donde el liderazgo de la mujer era imponente. De algún modo durante su infancia o adolescencia no tuvieron modelos masculinos a los cuales imitar y de forma inconsciente adoptaron formas de expresarse no tan varoniles.

¿Por qué digo esto? Porque se debe ser comprensivos con ellos y no tildarlos de homosexuales solo por el hecho de ser amanerados. Hay antecedentes que los han empujado a este tipo de comportamientos y para poder ayudarles se debe ser muy empático.

“¡Un momento Noel!”… dirá alguien, “pero en una entrada pasada citaste el texto de 1 Corintios 6:9-11 que dice: ´no os engañéis… ni los afeminados, ni los homosexuales… heredarán el reino de Dios´. ¿Entonces cómo se pretende poner en disciplina a un homosexual pero no a un afeminado si el apóstol Pablo los pone en la misma categoría? ¿Ah?”.

¡Excelente pregunta!

Para responderla voy a citar al pastor dominicano Sugel Michelén, pastor de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, quien en el programa “Entendiendo los tiempos” junto al pastor Eduardo Saladín abordaron el tema ¿Qué enseña la Biblia sobre el matrimonio homosexual? Francamente le recomiendo escuchar todo el programa; sin embargo, en el minuto 26:55 explica a qué se refiere 1 Corintios 6:9 cuando habla de “afeminados”. Él dice: “la palabra que se usa allí no es simplemente una persona amanerada, la idea es el que en una relación homosexual ocupa el lugar de la mujer”.

Es decir, que a quienes llamamos afeminados en la actualidad en la época de Pablo eran otro tipo de personas. Hoy en día un afeminado es simplemente un hombre que se comporta femeninamente y que no necesariamente es homosexual. Cosa que sí pasaba en el tiempo de Pablo. En este sentido, si por alguna razón se sospechara que un cantante o músico afeminado pudiera también ser homosexual debe confrontársele respetuosamente sobre el tema y escuchar de su propia voz si ha incurrido o no en dicho pecado. Si él dijera que no lo es y no se tuvieran pruebas de lo contrario, hay que creerle y concentrarse en enseñarle cómo es que actúa un verdadero hombre.

Todos los sabemos, los hombres y las mujeres nos expresamos de forma diferente. Por eso, cuando vemos ciertos movimientos o expresiones sabemos a qué genero corresponden. Por lo tanto, enseñarle a un hombre a corregir sus amaneramientos es ayudarle a obedecer la orden del Nuevo Testamento que dice que nos comportemos “varonilmente” (1 Corintios 16:13).

En el contexto que estamos hablando enseñarle a alguien a comportarse así debe incluir los siguientes aspectos:

-Forma correcta de hablar
-Forma correcta de hacer énfasis con la voz
-Forma correcta de gesticular
-Forma correcta de cantar
-Forma correcta de dar directrices
-Forma correcta de mover las manos
-Forma correcta de agacharse
-Forma correcta de ponerse en pie
-Forma correcta de caminar
-Etc.

¿Alguien no se comporta varonilmente? Entonces debe enseñársele. Y el indicado para hacerlo es el pastor de la iglesia o líder inmediato. También puede involucrarse a la familia inmediata y hasta amigos que realmente les interese el bienestar y desenvolvimiento social de la persona. Pero vamos, comience desde ya a hacer planes de conversar con él y de enseñarle. No deje este tema para que lo haga alguien y no usted. Alguien no tiene nombre, ¡usted sí!

Noel Navas.

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