Equipos de alabanza y homosexualismo (Quinta parte)

Equipos de alabanza y homosexualismo (Quinta parte)

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Una realidad de la que nadie habla.

A esta altura hemos revisado tres realidades de los ministerios de alabanza que en mi opinión han favorecido que personas con pecados sexuales sirvan en la iglesia sin confesarlos y pedir ayuda. Hablé de los filtros, del pastoreo y también de la vida devocional. En esta entrada hablaré acerca de la importancia de la disciplina.

4. A los ministerios de alabanza les hace falta implementar disciplina.

Recuerdo la primera vez que conversé con Danilo Montero. Fue en un congreso de alabanza celebrado en mi entonces iglesia allá por 1998. Yo iba saliendo de un taller cuando encontré a Danilo en un pasillo y le dije si podía hacerle una pregunta. Me dijo que sí, que lo acompañara al salón de conferencistas que estaba detrás de la plataforma y que allí podíamos charlar.

Al entrar había varias personas dentro pero él y yo nos sentamos aparte a conversar en un sector del salón. Le conté las dificultades que estaba teniendo dentro del ministerio de alabanza y de un caso de disciplina que me estaba costando manejar. Danilo me aconsejó: “Solo recuerda que la disciplina no es un castigo, sino una etapa que se le brinda a la persona para que se restaure. Es más, esa persona que vas a poner en disciplina desde que comience la disciplina debe ser la persona con quien más cerca debes de estar hasta que la disciplina termine”.

¿Qué se hace cuando se descubre a un integrante del ministerio de alabanza que está practicando un pecado sexual, digamos: homosexualismo? O, ¿qué se hace si no se descubre sino que él mismo toma la iniciativa de confesar su pecado ante sus líderes?

En ambos casos se retira del ministerio temporalmente y se le impone una disciplina. Pero como la palabra “disciplina” le choca a algunos quise introducir primero la perspectiva sobre disciplina de Danilo ya que eso es lo que implica una disciplina: cercanía. Es decir, la disciplina no necesariamente es un castigo, pero definitivamente debe implicar un proceso de acompañamiento y restauración.

Uno de los problemas más comunes que tienen algunos pastores y líderes de ministerios de alabanza es no tener el valor para implementar disciplina en casos de este tipo. Y a veces cuando sí lo tienen se pasan de rigurosos y le quitan el privilegio de tajo sin ninguna explicación y algunos hasta los expulsan de sus iglesias. Vamos, esa no es la forma. Aunque yo estoy de acuerdo en que se le quite el privilegio temporalmente, al imponer una disciplina no debe dejársele solo y mucho menos decirle: “¡Nos vemos en cuando estés bien eh!”

La forma correcta de implementar disciplina a una persona con problemas de esta índole debe incluir:

-Asesoría de un pastor, consejero o ministerio especializado.
-Confrontación bíblica sobre el pecado incurrido.
-Guía de arrepentimiento y confesión ante Dios.
-Atención bíblica de las áreas del alma a reparar.
-Programa de rendición de cuentas.
-Acompañamiento durante el proceso de restauración.
-Apoyo familiar de acuerdo al criterio del consejero.
-Tiempo aproximado de duración de la disciplina.
-Absoluta discreción y confidencialidad del caso.
-Oportunidad de reestablecerse en el ministerio después de la disciplina.
-Etc.

¿Qué pasa si la persona que incurrió en este tipo de pecado no desea arrepentirse? ¿Qué se hace si abiertamente manifiesta que no quiere cambiar? Se le debe quitar el privilegio de servir. Punto.

Es que si bien es cierto que hay cristianos que luchan con la conducta homosexual y desean abandonar ese estilo de vida, hay otros que se sienten bien así. Por lo tanto, si después de confrontársele con la verdad de la Escritura él manifiesta que no abandonará su forma de vivir debe desplazársele del ministerio hasta que evidencie arrepentimiento y que haya atravesado un proceso de restauración adecuado.

¿Cómo se le entera al resto del Equipo de Alabanza que uno de los integrantes fue puesto en disciplina por homosexualismo? Pues no se les entera. Simplemente se les informa que el cantante o músico se ausentará del ministerio por motivos personales y ya. El pastor o líder que conoce el caso de primera mano debe ser lo más discreto y confidencial posible ya que los problemas de índole sexual son áreas demasiado íntimas como para ventilarlas con otros. Y vamos, seamos francos, la mayoría de cristianos no tienen la madurez para manejar este tipo de información al punto que podrían estigmatizar a la persona y cualquier imprudencia podría causarle un daño emocional adicional.

¿Cuánto tiempo debe durar la disciplina de una persona que incurrió en este tipo de pecado? ¿Cuánto sería un tiempo prudencial? No lo sé con certeza, eso lo debe definir el pastor, líder de alabanza y consejero que estén atendiendo el caso. Por lo general este tipo de conductas requieren mucho tiempo de recuperación, como bien podría tardar seis meses para mostrar una vida íntegra, bien podría tardar años.

¿Realmente un homosexual puede abandonar su estilo de vida después de un proceso de restauración? ¡Claro que sí! Últimamente me he enterado de líderes cristianos que se han dejado influenciar por la psicología humanista que afirma que ese tipo de conductas no pueden ser sanadas totalmente. Sin embargo, la Escritura dice lo contrario. Pablo escribió: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos de vosotros, pero ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6:9-11).

¿Vio que dice “y esto erais algunos de vosotros”?

Mire, si el texto dice que lo “eran” es porque lo “eran”. Es decir que ya no practicaban dichos pecados. Vamos, la gente verdaderamente puede cambiar y el evangelio es verdaderamente efectivo. Si después de leer solo este texto un cristiano no cree en el poder regenerador del Espíritu Santo con todo respeto le digo: usted no ha creído en el Dios de la Biblia. Quizá en otro dios, pero el Dios de la Biblia es muy diferente al que usted ha creído.

Él tiene todo el poder, no solo para perdonar pecados de índole sexual, sino también para “lavar, santificar y justificar” a todo aquel que recurre a él clamando por ayuda.

Continúa…

3 Comentarios

  1. Noel, al decir que “es por problemas personales y ya”… no entramos en mentira??

  2. LOTHAR: ¿No es un pecado de índole sexual un “problema personal”? Como explico en el artículo este tipo de situaciones no pueden ventilarse con medio mundo ya que son aspectos muy íntimos. A menos que el pecado fuere conocido por todos los integrantes se podría ventilar y entonces solicitar la discresión y confidencialidad del caso, sino no debe comentarse con nadie. No es necesario que más personas lo conozcan excepto el implicado y los consejeros que están brindando ayuda. Saludos!

  3. Carina López

    Muy buena enseñanza… Y me parece eso de no ventilar el problema de la persona para no hacerle daño

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