Equipos de alabanza y homosexualismo (Sexta parte)

Equipos de alabanza y homosexualismo (Sexta parte)

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Una realidad de la que nadie habla.

A esta altura hemos revisado cuatro realidades de los ministerios de alabanza que en mi opinión han favorecido que pecados de tipo sexual se hayan proliferado dentro de los mismos. En esta entrada abordaré una realidad más de este tema tan espinoso.

5. A los ministerios de alabanza les hace falta un espíritu restaurador.

Recuerdo que a los pocos meses de yo abrir mi cuenta de Facebook alguien me escribió a mi inbox: “Noel, no creo que te acuerdes de mí pero yo sí, fui estudiante del colegio cuando tú fuiste capellán. Necesito hablar con alguien y si no me das un consejo tengo planeado suicidarme en treinta minutos”.

Casualmente yo estaba conectado a Internet en ese momento y le respondí que en qué le podía ayudar.

Me dijo que era hijo de pastores aquí en El Salvador pero que vivía en EE.UU. Llevaba luchando años con el homosexualismo y que el día anterior había participado de una orgía y se sentía tan asqueado por lo que había hecho que ya no soportaba más. Hablamos por treinta minutos, le hablé del amor y la santidad de Dios y que necesitaba arrepentirse, que Dios podía perdonar cualquier pecado no importara lo obscuro que este fuera. Como me dijo que venía al país en una semana también le ofrecí contactarlo con un consejero que podría ayudarle a salir de su pecado y ser libre.

Un par de días después conseguí el contacto de un matrimonio que asiste a una iglesia de mi ciudad y le envié la información para que al venir al país los contactara de forma inmediata. Me escribió agradecido, pero nunca volví a saber de él. Espero que lo haya hecho.

Lo curioso de este caso es que cuando yo estaba buscando a algún especialista en casos de homosexualismo no lo encontré. Fue a través de varias llamadas y varias conversaciones que llegué a contactar, casi de carambola, a una amiga que me dijo que conocía a esta pareja que ayuda a personas que quieren abandonar este pecado. Cuando me dio el número de teléfono me dijo: “No puedes darle este teléfono a nadie, solo a la persona de la que me hablaste. Cuando él venga al país y les llame, ellos lo van a citar en un lugar que no sea la iglesia. Allí van a entablar amistad y mostrarle la forma en que le van a ayudar”.

Cuando le pregunté por qué tanto hermetismo, me dijo: “¡Ah! Es que si la gente llega a saber que ellos se especializan en restaurar homosexuales podrían estigmatizar a cualquier persona que se acerque a ellos o con quienes los vean conversar. La mayoría de cristianos no tienen la madurez necesaria para sobrellevar estos temas”.

Siendo muy franco… mi amiga tiene razón.

Por lo tanto, ¿qué pasaría si en su Equipo Alabanza descubrieran que un integrante está practicando el homosexualismo? ¿Cómo reaccionarían si se enteraran de que una cantante es lesbiana? ¿Sabe cómo? La mayoría los estigmatizaría.

El cristiano promedio no sabe cómo manejar esta información ya que social y culturalmente aún es visto como uno de los peores pecados y dentro de la iglesia evangélica pasa igual. Lamentablemente los evangélicos podemos ser sumamente prejuiciosos con personas que son homosexuales y también con quienes no lo son pero luchan interiormente con esa tentación.

En este sentido, hoy más que nunca deberíamos releer Gálatas capítulo seis y desarrollar un espíritu más compasivo del que decimos tener. Pablo escribió: “Hermanos, si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo” (Gálatas 6:1-2).

Lo que Pablo está diciendo es que no juzguemos equivocadamente a quien ha caído como si nosotros fuéramos superiores y no lucháramos con el pecado o como si fuéramos inmunes a la posibilidad de caer en alguna falta. También que debemos participar en la restauración de las personas con el Espíritu de Cristo y que solo las personas verdaderamente espirituales pueden vencer sus prejuicios y extender una mano para levantarlos.

¿Qué debe hacer un integrante del ministerio de alabanza si llegara a enterarse que uno de sus compañeros es homosexual y que fue puesto en disciplina? Si por alguna razón llega a enterarse de eso, para comenzar no debe juzgarlo como el peor pecador del universo, sino verlo como a todo pecador que haya o esté luchando contra el pecado: con misericordia.

Esto si el integrante del ministerio se entera indirectamente o por otras fuentes que su compañero fue puesto en disciplina. ¿Debería de hablar con él para expresarle su apoyo? Mmm… solo si la persona implicada le comenta directamente la razón de la disciplina. Porque si este no ha abordado el tema no debe cometer la imprudencia de hablar al respecto y mucho menos comentarlo con alguien más. ¿Por qué? Por lo que dije antes: esos temas son demasiado íntimos como para ventilarse públicamente y de paso, la mayoría de cristianos no tienen la madurez para manejar este tipo de información.

Por otro lado, si pasara que un integrante tiene evidencias fehacientes que su compañero está practicando el homosexualismo debe confrontarlo en el amor del Señor e invitarlo al arrepentimiento. Si la persona reacciona positivamente y reconoce su pecado entonces debe referírsele a un pastor, consejero o ministerio especializado para recibir ayuda mientras se ausenta del ministerio de alabanza y es restaurado. ¿Qué más debe hacer ese cristiano que descubrió a su hermano en pecado? No comentarle a nadie más el tema. Esos temas son demasiado personales como para comentarlo con ajenos.

Continúa…

2 Comentarios

  1. Israel Almanza

    Por lo menos en la cultura Mexicana, si una persona se le encuentra en pecado (y mas de índole sexual), lo primero es retirarle sus privilegios, liderazgos, cargos, pero que siga diezmando, y la restauración?? desgraciadamente pocas iglesias tendrán especialistas-consejeros, los pastores con el perfil tienen mucho trabajo y otros seguramente le sacaran la vuelta y algunos más preferirán relegar completamente a los que vivan en esta problemática en ves de hacer algo al respecto, por miedo o por ignorancia, no sé pero lo he vista

  2. ISRAEL: Lamentablemente tienes razón, es la realidad, la triste realidad. Ojala los pastores y lideres tuvieran más entrega en su labor pastoral y de cuidado de las ovejas. Saludos!

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