Escriba canciones de amor (Primera parte)

Escriba canciones de amor (Primera parte)

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7 consejos para quienes deseen escribirlas.

Siempre he creído que la composición de canciones de amor es una de las asignaturas pendientes de los compositores cristianos. La mayoría que conozco, incluyéndome a mí, escribimos más canciones congregacionales de alabanza y adoración que de este tipo. ¿La razón? Podría haber varias. Desde preferencias personales y el grado de dificultad que implican, hasta el hecho de que poco se nos incentiva a crearlas.

A través de esta breve serie les brindaré “7 Consejos prácticos” a quienes deseen involucrarse en esta faceta, en mi opinión, poco explorada de la composición cristiana. Que aunque hay compositores como Jesús Adrián Romero, Alex Campos, Rabito, Tercer cielo, etc. que incluyen canciones así dentro de sus producciones, el desafío sigue vigente: Aquellos que decimos conocer el verdadero amor componemos demasiado poco sobre él. Me estoy refiriendo a canciones de pareja, canciones románticas, canciones para bodas… ¡Canciones de amor!

Por lo tanto, ¿le interesa incursionar en esta faceta de la composición? ¿Quisiera componer más canciones románticas que adoración congregacional? Bueno, ojala estos consejos le ayuden.

1. Anímese a hacerlo

Cuando mi hermano menor estaba por casarse buscó a su pastor para pedirle un consejo. Mi hermano es músico, ¡un gran músico!, pero debido a cómo lo formaron tenía ciertas reservas con la música romántica debido a que siempre le enseñaron que la música secular era mala.

Un día buscó al pastor y se sentó frente a su escritorio para plantearle su dilema. “Hermano Fulano, ¡tengo un problema!” Le dijo. “Amo a mi prometida, pero las únicas canciones que están a mi alcance para expresarle mi amor son canciones seculares y no sé qué hacer”.

En ese momento el pastor se puso de pie, caminó hacia un mueble que estaba al lado de su escritorio, lo abrió y dijo: “¿Aja? ¿Qué discos de aquí necesitás que yo te preste?”

En el mueble había toda una colección de música de Luis Miguel, Andrea Bocelli, Alejandro Sanz, etc.

La preocupación de mi hermano era legítima y lo sigue siendo para muchos cristianos que les gustaría contar con más recursos para conquistar a un hombre o a una mujer. La mayoría de música romántica que existe en español es de compositores que no son cristianos, que interpretan cantantes que no son cristianos y que publican disqueras que no se identifican con el cristianismo. Los compositores evangélicos nos hemos quedado rezagados en cuanto a la producción de música romántica y como dije antes, las razones podrían ser varias.

Una de ellas es que muchos cristianos ven con desdén la composición de estas canciones. Preferimos las canciones de adoración que las que se dedican a la pareja como si las primeras fueran más espirituales que las otras. Si a esto le sumamos los prejuicios que los evangélicos le imprimimos al debate ya que estas canciones por lo general no hacen alusiones a Dios, a Cristo o al Espíritu Santo, por allí podría estar la respuesta a por qué no componemos mucho sobre el amor.

En una noticia que leí hace unos meses en un medio de Internet, se abordó el tema de por qué la agrupación “Tercer cielo” incluía canciones de amor en sus producciones y estas no hablaban necesariamente de Dios. Ante la crítica, Juan Carlos Rodríguez, el vocalista, respondió: La Biblia insta a las parejas a amarse y dedicarse el uno al otro, y nosotros lo que hacemos es poner eso en nuestras canciones”. Además agregó que le da pena que algunas personas crean que solo se puede cantar temas dirigidos a Dios (1).

En el fondo los cristianos sabemos que necesitamos canciones de amor, pero nuestro propio legalismo nos auto sabotea. Como suelo decir algunas veces: Los evangélicos solemos ser una subcultura muy extraña.

Hace unos meses entrevisté a Juan Carlos Fernández, mejor conocido como “Rabito”. Él ha escrito canciones como “La distancia” y “Que te quiero”, canciones netamente románticas y que originalmente las dedicó a su esposa. Cuando le pregunté sobre su énfasis de componer canciones de amor, me dijo: Creo que el Señor me hizo ver que hacía falta eso. Me hizo ver que nuestra pareja se está rompiendo y nuestra familia destruyendo” (2).

De vez en cuando me gusta escuchar las entrevistas que los medios seculares les hacen a compositores que no son cristianos. Me sorprende que cuando los entrevistadores les preguntan qué feed back han recibido de sus fans cuando escuchan sus canciones, ellos responden: “Tengo cartas donde parejas me agradecen que producto de una canción mía se reconciliaron”. O: “He recibido decenas de emails donde me dan las gracias porque una de mis canciones los acompañó durante su relación de pareja y ahora hasta están casados”.

Yo no estoy diciendo que todas las canciones románticas honran los valores de la Escritura, pero el impacto de estas melodías es innegable. Por lo tanto, si los compositores seculares tienen el poder de beneficiar con este tipo de canciones la vida de las personas, ¡cuánto más los compositores cristianos podríamos impactar a miles con canciones similares pero escritas desde una perspectiva bíblica del amor!

Me gusta cómo Miguel Ángel de Marco nos desafía a componer este tipo de canciones en su artículo: “¿Quién interpretará a mi corazón?” Él dice:

“¿Qué sucede con los artistas cristianos que solo interpretan al ser humano en su relación con Dios? ¿Por qué no hay canciones y temas musicales que interpreten los momentos emocionales del hombre y de la mujer, aparte de la alabanza? ¿Por qué no ofrecer al mundo canciones que hablen de la experiencia del amor en pareja, ¡y con filosofía cristiana!? ¿Será que su matrimonio y el mío no merecen una canción? Y si la merecen, ¿por qué no ser interpretados por una canción cristiana, en lugar de las de Javier Solís, Chabuca Granda o Roberto Carlos? ¿Será que los poetas cristianos nunca pensaron en eso o será que la iglesia los expulsaría si se atreven?” (3).

Amigo compositor, componga canciones románticas. La iglesia y el mundo las necesitan. ¡Anímese!

Continúa…

Notas:

(1) Tomado de: http://www.cristianosaldia.net/index.php/Musica-y-Entretenimiento/

(2) Tomado de: http://www.laaventuradecomponer.com/conversando-sobre-composicion/

(3) Tomado de: http://www.desarrollocristiano.com/articulo.php?id=597&c=49

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