«Escribir una canción» (Sexta parte)

«Escribir una canción» (Sexta parte)

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Escribir una canciónEstudiando una letra de Arjona.

Por fin hemos llegamos a la parte final de nuestra exégesis. Por lo menos a mí me ha sido muy útil el ejercicio de analizar minuciosamente los pensamientos descritos en “Escribir una canción”. Me ha ayudado a definir mejor ciertas convicciones sobre composición que personalmente manejo y aun ciertos procesos. Hasta donde mi mente me lo permite no conozco una canción que describa el proceso de componer de una manera tan ingeniosa como esta. Por lo tanto, concluimos nuestro estudio revisando la última parte de la segunda estrofa y un par de versos que Arjona adiciona al final de la segunda repetición del coro. “Muchas gracias por haberme acompañado… ¡Feliz aterrizaje!”

Si escribir una canción no es ejercicio
que mejora con la práctica y el tiempo

La composición es ejercicio. Un ejercicio que “con la práctica y el tiempo” se va perfeccionando. Aunque suene trillado decir que “la práctica hace al maestro” es un gran refrán. ¿Quiere convertirse en un mejor compositor? ¿Quiere escribir cada vez mejores canciones? ¡Ejercítese en la composición! ¿Cómo? Escribiendo canciones una y otra vez.

La composición no es como aprender a andar en bicicleta. Mmm… Aunque podría serlo porque una vez que se aprende es muy difícil olvidarlo. Pero la composición no es como aprender a andar en bicicleta, más bien es andar en bicicleta, que es distinto. Componer es ejercitarse cada día hasta volverse más hábil.

De poco sirve aprender a andar en bicicleta si el resto de la vida no se usará dicho recurso para ejercitar el cuerpo. Claro, si usted practica otro tipo de ejercicio, genial; pero me refiero a que de poco sirve aprender un arte si después no se ejercerá. Conozco muchos compositores, más bien: personas que aprendieron a componer o alguna vez compusieron, pero después no perseveraron en el don.

Mi hermano David fue uno de ellos.

Digo: “fue” porque aunque pasó diez años sin componer en la actualidad es muy activo en la composición. Lo que pasó es que sus primeras canciones me impresionaron tanto que hasta las usé cuando fui maestro de niños de escuela dominical y las mostraba cada vez que podía; después de eso no supe más de su faceta de escritor. David permaneció sin ejercitar el don durante 10 años debido a sus ocupaciones. Cuando por fin volvió a retomar la faceta  comenzó a escribir más y más canciones, pero no solo eso, sino más ¡y mejores canciones! Al punto que actualmente escribe unas canciones que a mí me dejan con la boca abierta por lo bellas que son.

En el caso de él, como el de muchos, entre más se practique mejor compositor se será. Como afirma Arjona: es algo que “se mejora con la práctica y el tiempo”.

Es pegarle un bofetón a la rutina…

Francamente quien no compone habitualmente no sabe de qué está hablando ahora el compositor. Verdaderamente la rutina desaparece cuando se escriben canciones. El día se torna vibrante, emocionante. Permítame contarle cómo ha sido en mi vida.

La rutina diaria de alguien consiste en levantarse, asearse, irse a trabajar o estudiar, comer en sus tiempos, regresar a casa y descansar para repetir la rutina día tras día con excepción de los fines de semana. ¿Verdad?

Bueno, en mi caso ha pasado que después de levantarme, al estarme bañando han aparecido ideas melódicas. Ese simple hecho ya cambia mi rutina. ¡Debo salir cuanto antes de la ducha sino se me olvida la canción!

Este es un ejemplo de cómo la composición imparte guantazos matinales.

Aunque actualmente manejo mi propio horario de trabajo cuando laboraba con horario fijo había ocasiones que la inspiración me asaltaba en una reunión o en medio de alguna conversación. ¡Qué difícil es atender a la inspiración cuando se está interactuando con otras personas! Pero quien ama componer se las ingenia para no olvidar las ideas. Lucha con realizar sus labores y simultáneamente memorizar las melodías en su mente. Por eso, al no más tener un respiro almacena cuanta letra y melodía inoportuna apareció.

De nuevo: cachetada a la rutina.

Ahora que manejo mi propio horario tengo la costumbre de realizar una siesta por la tarde. Francamente es un hábito de muchos años. Necesito entre 20 ó 30 minutos para descansar y entonces poder funcionar toda la tarde y la noche. Si no lo hago me cuesta mucho concentrarme en lo que tenga que hacer el resto del día.

Un día a eso de la 1:00 p.m. quise hacer la siesta, recosté mi cabeza sobre la almohada y cerré los ojos. ¡Pum! Vino una idea melódica sumamente intensa. Breve, pero intensa. Tomé mi celular, la grabé y dije: “Hay la reviso cuando despierte”. Al acostarme otra vez y cerré los ojos: ¡Pum! ¡Una idea melódica más! Otra vez, tomé mi celular y la grabé. Volví a acostarme y ¡Pum! ¡Otra vez a grabar una nueva melodía! Para hacerle corta una historia larga hice esto mismo siete veces debido a tanta creatividad que brotaba.

Vamos, dígame si eso no es agarrar a sopapos a la rutina.

Nota: No, no se equivoque, grabé las veces que tuve que grabar y realicé mi siesta eh, je.

El punto es que no importa la hora, sea por la mañana, la tarde o la noche, si la inspiración toca a la puerta un compositor sensible dejará lo que está haciendo, abrirá la puerta y le dará la bienvenida.

Si le contara las noches que han aparecido canciones al nomás cubrirme con la sábana y las veces que he tenido que interrumpir la hora de dormir para grabar ideas, escribir letras, perfeccionar rimas, intensificar melodías, buscar acordes, etc.

Si le contara cada anécdota comprendería por qué Arjona dice que la composición le propina knock-out´s a la rutina.

Y rasgarle la piel a lo imposible…

Ya casi estoy terminando mi exégesis de “Escribir una canción”. Honestamente creo que me excedí de exégeta, je. En fin.

El verso anterior describe poéticamente la pregunta que muchos nos hacemos cuando escuchamos ciertas canciones: “¿Cómo se le habrá ocurrido escribir a este tipo esto que es tan bello?” Los poetas y compositores tienen tal habilidad para hacer posible lo imposible que nos quedamos maravillados ante sus obras.

Eso me ha pasado con varias canciones de varios compositores. Uno de los que más admiro es el español Marcos Vidal. ¡Quién no se maravilló al oír sus canciones! De “Buscadme y viviréis”, “Cristianos, “El milagro”, “Cara a cara”, “Ángeles de mazapán”, “El cantar de Nuva”, etc.

Antes de oírlas nadie pensó que era posible escribir tales temas.

Alguien que en este momento estoy escuchando mucho y que me está hablando por medio de sus canciones de que realmente se puede componer sobre cosas que parecen imposibles es Alex Sampedro. ¡Saludos Alex! Por cierto, otro español.

Canciones suyas que me han impresionado son: “La vida es gratis” (que titula su segundo el disco), “Desconcierto”, “Mi vieja” y “Café”. Canciones muy especiales aunque la verdad todo el disco es increíble.

Por cierto, “Escribir una canción”, a mi modo de ver es una de esas canciones que le ha rasgado la piel a lo imposible. ¿No le parece?

Bueno, antes de que Arjona dé por concluida su canción vuelve a repetir el coro y luego añade un par de versos para concluir…

Que quede claro que las canciones
se las robamos a un dios dormido.

Una vez más le atribuye características divinas al don de la composición, pero sobre todo distrae la atención de sí mismo y le da gloria a otro ser por el don de componer. Rasgos de humildad destilan de él al autodenominarse “ladrón” (cuando dice: “robamos canciones”) y de este modo le otorga todo honor a ese dios que dice “está dormido”.

Como dije en la entrada anterior: el dios metafórico que se refiere el compositor efectivamente existe para el compositor cristiano, claro, con “D” mayúscula, y además, no está dormido. Es un Dios que según enseña su Palabra le fascina el arte de componer.

Es por eso que debemos darle al Señor toda la gloria por cualquier canción bien compuesta que logremos confeccionar. De este modo emularíamos la humildad reflejada en la letra del compositor al atribuirle a la Divinidad y no a sí mismo la autoría de sus canciones.

Noel Navas.

1 Comentario

  1. wau!!! si q ha sido largo el recorrido y creo q valio la pena xq esta tarde fue aprovechada… confieso que me desanime al principio cuando evaluabas las canciones ya que pense he compuesto algunas canciones y creo q tengo mucho trabajo por hacer ya que tengo q volver a comenzar de nuevo, por supuesto tomando en cuenta todos los tips que nos has brindado!! , realmente me senti muy identificada con lo que dijistes en esta ultim exposicion, que a veces vienen ideas y melodias y estas no respetan el lugar donde te encuentras ni la hora xq simplemente surgen y ya, y si!! tambn suelo correr al cel y grabarlas xq para mi una melodia es como un tesoro que Dios te regala y tu decides conservarlo o no y debes actuar rapido ya que solo tienes una oportunidad para eso y si lo contrario sucede este se te va de las manos y no regresa jamas x mas que te lamentes despues… admiro tu sinceridad en verdd he aprendido mucho en esta tarde y estoy feliz y con un gran reto por delante… noel se que te arriezgas muchas veces al hacer estas exposiones xq lamentablemente nuestra cultura es muy cerrada pero sigue adelante xq Dios esta contigo!!! mjucha bendiciones..

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