vasos-comunicantes2Frases sobre la espontaneidad al componer.

Permítame hacer una ´pausa´ en la serie: “El génesis de una canción” para compartir con usted algo que creo enriquecerá el estudio que estamos desarrollando sobre el nacimiento de canciones. Resulta que hace unos meses tuve la oportunidad de adquirir y leer el libro: “Vasos comunicantes, cómo y para qué escribir canciones”, publicado por Zona de Obras y escrito por el periodista y crítico musical Bruno Galindo. El libro es una recopilación de respuestas a la pregunta “¿cómo se escribe una canción?” que el autor hizo a más de 200 compositores de 40 distintos países en el período de 1995-2001.

Sin importar que la mayoría de los entrevistados no sean cristianos, sus respuestas contienen una riqueza especial para aquellos de nosotros interesados en el arte de componer. En esta oportunidad deseo presentarle una colección de frases extraídas del libro y que están relacionadas con la espontaneidad dentro del proceso de escribir canciones del cual hemos venido hablando durante las primeras dos partes de la serie: “El génesis de una canción”.

Mi intención al exponer estas frases es demostrarle que todos los compositores en el mundo experimentan procesos de creación similares y que todo lo que usted está aprendiendo en la Aventura de Componer es el camino correcto para convertirse en compositor. Por eso, le animo a que lea y reflexione lo que estos compositores expresaron, ya que, como hemos venido hablando, una de las claves a la hora de componer es ser espontáneos y capaces de exteriorizar lo que hay dentro nuestro.

Sobre la espontaneidad cuando se inicia el proceso de composición, algunos dijeron:

“Y cuando te quieres dar cuenta estás pensando en algo. La canción está llegando. Y me dejo llevar. Y juego con ella, de manera natural, como lo haría un niño. Jamás corrijo, eso no me preocupa nada. Simplemente escribo, escribo, escribo”.
Tricky, Inglaterra.

“Cuando escribo, escribo espontáneamente. Nunca me siento y digo: ´Voy a escribir ahora´. Escribo cuando…, son momentos muy impredecibles, cuando estoy a mi rollo y tengo el tiempo de mi parte…”
Dolores O´riordan, Irlanda.

“Yo en realidad no me siento a escribir una canción, nunca lo he hecho. Lo que yo intento en primer lugar, cuando quiero escribir una canción, aparte de querer, siempre hay algo que brota en mí, de esa canción, que puede ser en cualquier momento en la vida. Es un indicio, una cosa muy pequeña que yo siento dentro de mí; sale, y ése es el principio de la canción… Ahora, lo más difícil para mí no es, en realidad, inventar esa canción, no, porque la canción se inventa ella sola dentro de mi mente… Yo muchas veces no quiero escribir una canción y de repente me va sonando una cosa dentro de mi cabeza… Lo que no puedo hacer es forzar eso. Ahí está la tragedia de escribir canciones: tú no puedes forzarlo. Puedes, pero cuando las fuerzas la identidad de lo que sale no tiene nada que ver con tu persona. Las canciones más bonitas siempre se forman en la cabeza y te salen por la boca y el corazón”.
Seydu Jalloh, Sierra Leona.

“La verdad es que no hay receta, si no sería fácil, todo el mundo haría canciones y venderían libros para hacer canciones. Yo creo que hace falta una sensibilidad… un enfoque especial para destacar una idea e improvisar sobre una idea o un sentimiento. ¿Cómo lo hago yo? Pues dejo mi cabeza libre y se me ocurren frases, o melodías, o rítmicas”.
Bruno García, Francia.

“Yo no creo la música. La música fluye de manera natural a través de mí…”
Ali Farka Toure, Malí.

“Mira, para mí es un proceso espontáneo, no intelectual, y en mi caso concreto, simultáneo… Son momentos no buscados”.
Waldemar Bastos, Angola.

“Son cosas muy raras, las canciones; no sabes nunca de dónde te van a salir ni qué va a ser de mayores. Su misma forma de nacimiento es variada en extremo… Yo no tengo ningún método fijo. Prefiero que me sorprendan y ver y oírlas aparecer en cualquier lugar y momento. Dejo el inconciente disponible y ellas solitas, en cuanto ven que no les haces caso, ¡pam!, se presentan. Eso sí, entonces tienes que atenderlas y cuidarlas como se merecen. Son regalitos del Señor…”
Jume Sisa, España.

“Yo no me empeño mucho en sentarme a escribir. De repente sale una idea, bueno, pero yo no me especializo mucho, de veras, en escribir canciones… Pero a veces sí soy compositor. Muchas veces se le viene a uno una idea si acaso anda cortando zacate aquí en la yarda con la maquinita de cortar zacate, jajaja… ¡Me pasó una vez!”
Flaco Jiménez, EEUU.

“Yo puedo componer perfectamente bien en el Puerto Santa María, en Cádiz, o en Vigo, o en Londres, o en París, o en Seattle, o donde sea. O en ascensores, subiendo y bajando, si hay sesenta pisos. Te entra una melodía y la cantas… Y lo he hecho, en situaciones que no piensas… Pides un café y… ¡plaf! No se sabe qué te entró por la cabeza, si fue un rayo de luz que entró…”
David Broza, Israel.

“Hay canciones para las que no te tienes ni que sentar. A veces tienes una idea en la carretera, en la calle. Una ideíta: cualquier letra con un poquito de melodía”.
Chico Cesar, Brasil.

“La clave de todo esto es que a mí no me gusta la sistematización, no me gusta la academia, no me gusta la idea de hacer la misma cosa de la misma manera. La realidad es variable, es anárquica, aleatoria; nunca he pensado, ´ahora me siento y escribo una canción´, nunca lo he hecho. Solo me he sentado cuando tenía algo en mi corazón”.
Mick Hucknall, Inglaterra.

Las frases anteriores las obtuve del libro: “Vasos comunicantes, cómo y para qué hacer canciones”. Las expuse para que usted, que se ha involucrado en la Aventura de Componer, note que hay compositores que escriben de forma espontánea y no planificada. Aunque uno puede planear el momento creativo debe saber que el trabajo principal de compositor es exteriorizar espontáneamente lo que siente dentro de sí y convertirlo en melodías.

Continúa…

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: ¿Qué opinión le merecen las frases que leyó en esta ocasión? ¿Cree usted realmente la espontaneidad es parte esencial del proceso de composición, en el sentido de que cuando vengan ideas a su mente y corazón usted las puede convertir en melodías?