Frases memorables (Quinta parte)

Frases memorables (Quinta parte)


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rases sobre componer a partir de melodías.

Debido a que recién terminé de hablar sobre cómo escribir canciones a partir del carril melódico, a continuacíón le presento una nueva colección de frases obtenida del libro: “Vasos comunicantes, cómo y para qué escribir canciones”, publicado por Zona de Obras y escrito por el periodista y crítico musical Bruno Galindo. El libro es una recopilación de respuestas a la pregunta “¿cómo se escribe una canción?” que el autor hizo a más de 200 compositores de 40 distintos países en el período de 1995-2001. Las frases son evidencia de que hay compositores en el mundo que comienzan a componer a partir del carril melódico así como he intentado enseñarle a través de las primeras partes de la serie: «Los tres carriles hacia una canción».

Antes de presentarle esta nueva colección déjeme recordarle algo que he mencionado en otras ocasiones: Todos los compositores en el mundo, de antaño o contemporáneos, cristianos y no cristianos, componen igual. Lo hacen a partir de una melodía, una letra o una armonía musical. Estos son los únicos tres carriles de la autopista de la composición. Claro, se puede componer partiendo de varios carriles simultáneamente; sin embargo, las siguientes frases le mostrarán una vez más que todos los compositores en el mundo experimentan procesos de creación similares y que todo lo que usted está aprendiendo en la Aventura de Componer forma parte del camino hacia convertirse en un mejor compositor.

Sobre iniciar el proceso de composición a partir de la melodía, algunos dijeron:

“Yo puedo componer perfectamente bien… donde sea… cantando la melodía y el contrapunto… en situaciones que no piensas… pides un café con leche y… ¡plaf! No se sabe qué entró por la cabeza… Quién sabe. Pero si entras en la disciplina de abrir las puertas a estos sitios, a estas cajas secretas de tu alma, de tu creatividad, siempre encontrarás algo”.
David Broza, Israel.

“Cada canción tiene su propia historia. Yo soy cantante, por lo tanto soy muy melódica. Por lo general empiezo por la melodía, incluso sin armonía alguna, sin ningún instrumento. A veces, esta melodía trae toda la letra; a veces solo algunas palabras o frases. A veces vienen listas”.
Marisa Monte, Brasil.

“Cada vez más saco melodía y texto a la vez. Al principio, escribía guitarra, después melodía y después texto… Estoy hablando contigo y estoy todo el tiempo en otra cosa, rumiando, y en cuanto tú te distraes y miras para afuera, yo vuelvo para ese mundo, y luego regreso. Estoy tarareando todo el tiempo”.
Jorge Drexler, Uruguay.

“Otras veces tengo algunas melodías en mi cabeza que pueden haber estado ahí durante un par de años, sin letras, porque no se me han ocurrido buenas letras. Es distinto cada vez…”
Billy Bragg, Inglaterra.

“Mi método de composición depende. A lo mejor un día estoy manejando o estoy parado en un lugar… y viene la musa, entonces ahí me paro y rayo un papel, una servilleta o lo que sea y escribo lo que me viene a la cabeza y después elaboro este pensar. A mi me sale todo a la misma vez, letra y melodía. Yo no soy de la gente que compone la letra para ponerle después melodía, es más lindo que te vengan las dos cosas juntas”.
José Luis Cortés, Cuba.

“Y al final de me di cuenta y dije, ¿para qué voy a necesitar componer con guitarra o con piano si lo mejor es directamente, si se me ocurre una melodía, escribirla sin ninguna cortapisa y sin tener en cuenta un estilo de armonía? Generalmente lo que hago es pensar en la melodía y trasladarla. Eso también te facilita el hecho de que puedas componer sin estar en tu lugar de trabajo, dando un paseo o aquí sentado. Y luego lo que hago es apuntarlo… y seguir con esa melodía o ponerme a otra. En esta forma de trabajo te surgen muchas posibilidades”.
Nacho Mastretta, España.

“Unas veces tengo una melodía, luego lo que hago es que trato de grabar esa melodía, o cantándola o con un piano; le añado las percusiones y la base y sigo…”
Roger Sánchez, EEUU.

“Las canciones más bonitas siempre se forman en la cabeza y te salen por la boca y el corazón. Y suelen ser melodías que tú las oyes una vez y nunca se te van de la cabeza. Muchas veces también se formalizan como melodías en la cabeza y de repente desaparecen, y tú te agarras a la pared y te das con la cabeza para ver si con la sangre que sale de la frente puedes llegar a recuperarlas… Lo que pasa es que entre que desaparece esa primera melodía y viene a la melodía real puedes sufrir un buen rato. Pero ese sufrimiento es parte de la melodía. Porque, en realidad, la melodía certifica una vida que tú has vivido”.
Seydu Jalloh, Sierra Leona.

“Lo primero es tener una buena melodía, una melodía buena y emotiva, y… empiezas desde ahí, cualquier cosa que tenga una buena melodía y emoción, eso no puede fallar”.
Chris Martin, Inglaterra.

“Generalmente, mi primera inspiración viene de una idea melódica. En algunas canciones es una combinación de una melodía y una letra… Tarareo y murmuro diferentes melodías y escribo las letras sobre aquello de lo que creo debe hablar la melodía. Viene de mi interior”.
Mariah Carey, EEUU.

“Compongo con la voz y lo hago cada mañana…”
Yungchen Lhamo, Tibet.

“Componía magistrales boleros y guarachas, e increíblemente sin la ayuda de un instrumento musical, porque no sabía tocar ninguno… Iba a ver a mi abuelo… y le cantaba a capella sus temas recién compuestos, y mi abuelo les iba poniendo los acordes específicos, y si por casualidad se equivocaba y ponía uno falso era capaz de percibirlo con su intuición, diciéndole que ése no era el acorde, que sonaba parecido, pero que no era el acorde que llevaba la melodía en aquella parte”
Pepe del Valle, Cuba (Refiriéndose a Juan Arrondo, compositor cubano).

Las frases anteriores las obtuve del libro: “Vasos comunicantes, cómo y para qué hacer canciones”. Las expuse para que usted, que se ha involucrado en la Aventura de Componer, note que los compositores pueden comenzar el proceso de composición a partir de melodías, sin letra ni música. Todo está en tener la iniciativa de comenzar a crear en la mente y tararear con la boca alguna melodía atractiva. Posteriormente uno puede ponerle letra y música. Pero el hecho de que no tenga letras ni armonías no debe impedirle crear melodías. Comenzar por este carril es un gran recurso para todos aquellos que deseen aprender a componer.

Continúa…

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: ¿Qué opinión le merecen las frases que se han presentado en esta ocasión? ¿Pudo ver que realmente se puede componer a partir de melodías sin contar con letras ni armonías, y solo usar la mente y la voz para comenzar a crear canciones?

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