¿Fuego extraño? (Quinta parte)

¿Fuego extraño? (Quinta parte)

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El movimiento pentecostal y sus canciones.

Para terminar esta serie sobre la Sesión de Preguntas y Respuestas de la Conferencia “Fuego extraño”, ahora veremos las últimas dos palabras que los pentecostales suelen utilizar y que se expusieron en dicho panel. Como dije en entradas anteriores, aunque ellos brindaron sus opiniones teológicas sobre los conceptos no pudieron evitar mezclar sus respuestas con sus apreciaciones del tipo de adoración y de canciones que utilizamos. Al escuchar sus argumentaciones fue que me motivé a escribir esta serie. En este sentido, analicemos una vez más qué opinan de la adoración contemporánea.

LA PALABRA “DOMINIO”

Todd Friel introduce la cuarta palabra: “dominio” diciendo: “Esto se va a volver un poco teológico porque tiene que ver con la escatología, con los tiempos por venir”. Luego habla de siete montes o ámbitos que según algunos pentecostales la iglesia debe conquistar, entre ellos: la política, la familia, las artes, etc. y que hasta que la iglesia ejerza dominio sobre esos ámbitos es que Jesucristo regresará. Distinto a las otras palabras, en esta Triel no muestra un video para ilustrar, sino que lee algunas líneas de un libro para luego dirigirse a los panelistas: “¿qué significa bíblicamente “dominio”? ¿Qué implicaciones escatológicas tiene, hacia dónde nos dirige esto y en dónde está el error?” En resumen responden:

1) Si los cristianos del primer siglo, que vivieron bajo la subyugación del imperio romano, hubieran creído que tenían que restaurar primero esos ámbitos de la vida como condición para que Cristo regresara, se hubieran puesto a reír.

2) Esa enseñanza dice que hasta que los distintos ámbitos de la vida estén bajo el dominio del evangelio es que Jesucristo regresará. Lo cual es una enseñanza distinta al de las Escrituras que dicen que antes de que Cristo vuelva las cosas se pondrán peor, no mejor.

3) Una escatología vinculada a este tipo de dominio sobre los ámbitos de la sociedad apela a la vanagloria de la vida y por eso tiene tanta atracción entre los jóvenes. Según el libro de Daniel el último reino que dominará la Tierra será el del Anciano de días, pero dicho dominio lo trae él, no la iglesia.

Al terminar de exponer sus puntos Todd Friel pregunta por qué la juventud es atraída a este tipo de pensamiento, a lo que John MacArthur exclama: “¡Es por la música! La música los emborracha para que no piensen en los asuntos de la vida. ¡Apaguen la música! ¡Apaguen las luces! Usen luces blancas. Si hacen eso, ¿a ver si alguien se para al frente y trata de vender eso? ¡No va a poder! Pero tienen que tener alguna manera de manipular sus mentes y convertirlos en zombis”.

De inmediato Justin Peters añade: “Esa es la razón por la que las cruzadas estudiantiles tienen éxito porque ellos siempre tienen música. Música larga y repetitiva que llevan a la gente a un estado de zombis que no logran procesar nada, etc.”

Como ve, el tema de la música y la manipulación psicológica fue recurrente en el panel. Y como dije en la primera parte: los pentecostales debemos prestar atención a este tipo de señalamientos y evaluar en qué aspectos estamos fallando en nuestra liturgia. Por culpa de predicadores y directores de adoración manipuladores queda en entredicho el verdadero mover del Espíritu en la iglesia.

Por otro lado, sobre el tema del “dominio”, ya hay canciones cristianas en Latinoamérica que están abordando el tema. Viene a mi mente “Estableciendo el reino” de Nancy Amancio que habla sobre entregarle el dominio de la ciudad a Jesucristo. El coro dice: “Establezco a Cristo como Rey de reyes y les entregamos el gobierno de esta ciudad. Arrebatamos y poseemos y le sometemos a su voluntad”.

Para quienes saben mi opinión de la canción “Arrebato” notarán que Amancio vuelve a utilizar la misma palabra en esta canción. No quiero detenerme mucho en refutar esta letra pero basta con decir que el Salmo 24:1 y Mateo 28:18 la contraponen, además que expresiones como “declarar” y “decretar” suenan más a metafísica que a una fe bíblica sin importar que el lenguaje que use suene a bíblico.

Sobre el dominio sobre la Tierra como prerrequisito para que Cristo regrese, pues hasta donde sé la mayoría de pentecostales no creen así. Y si alguien creyera de ese modo estaría en un error. Que aunque sí creemos que como cristianos debemos involucrarnos en todos los ámbitos de la vida y permear con el evangelio todo lugar donde nos desenvolvamos, no creemos que la venida de Cristo esté condicionada a si logramos redimir esas siete esferas. El Señor regresará cuando el reloj de su voluntad así lo dictamine (vea Hechos 1:6-8).

LA PALABRA “LLENOS”

La última palabra que Todd Friel plantea dentro del panel es: “llenos”. En esta muestra un nuevo video de “Jesus Culture” pero antes de presentarlo dice: “El segmento es de tres minutos de una canción que dura quince minutos. Es algo que se repite y se repite…” y con tono de humor añade: “cortaremos el video hasta que nos desmayemos todos o hasta que el Dr. MacArthur diga: ¡ya no soporto más!” Todo mundo se ríe. En ese momento pone un video de la agrupación donde una cantante está diciendo: “Lléname, lléname, etc”, pero en lugar de dejar los tres minutos anunciados solo ponen uno. Al detenerlo Triel dice: “¡Yo tampoco podría aguantar! Duró como un minuto y fue como decir doce veces: lléname, lléname”.

Como el tono de este segmento es una crítica a duración de las canciones de adoración, realmente se distrajeron del tema y no explicaron en profundidad qué significa ser “lleno del Espíritu”; sino más bien, se centraron en el tamaño de las canciones. En resumen dijeron:

1) Debería darnos miedo colocar nuestra mente en “neutro”, lo cual sucede al cantar canciones que dicen repetidamente: “lléname, lléname”, etc.

2) La música es el camino que los pentecostales usan para atraer a la gente a su sistema de creencia errónea. Por eso tienen tanto éxito en atraer a los jóvenes.

3) La música de adoración que los pentecostales utilizan es música monótona e irritante.

4) Para ser lleno del Espíritu Santo no necesitas repetir “lléname” múltiples veces, necesitas que la Palabra de Cristo more en abundancia en tu corazón.

En lo personal no es primera vez que escucho críticas a las canciones de adoración relacionadas con la extensión de la letra. Pero que se mencionara este tema en un Congreso al que asistieron 3 mil personas y que se transmitió vía Internet a 120 países, debe llamarnos la atención. ¿Por qué? Porque se dijo algo que los pentecostales o no nos hemos percatado o simplemente no hemos querido reconocer: las letras de nuestras canciones son pobres doctrinalmente hablando y con versos demasiado tan breves que he allí el por qué pueden ser tan repetitivas.

No todas las canciones incurren esta falencia, por supuesto, pero sí un gran porcentaje. En ese sentido John MacArthur tiene razón cuando antes, durante el panel, explicó:

“La adoración solo es elevada según tu entendimiento. Entre más profundo tu entendimiento de Dios mismo y su verdad, más elevada va a ser tu adoración. La adoración es directamente proporcional al entendimiento. Entre más rica es tu teología, más rico será tu entendimiento y más elevada será tu adoración. Un entendimiento superficial de Dios lleva a una adoración superficial”.

Y también:

“Ustedes han estado cantando himnos durante este Congreso porque los himnos son ricos en teología. No queremos solo emocionarlos, sino que vuestra mente sea enriquecida. Me gustan los himnos, no oír: “Fuego, fuego, fuego” mil veces. No me gustan los coros de siete palabras cantadas once veces. Necesitamos propagar la doctrina, conocer y profundizar en la verdad y los himnos tienen estrofas no solo cinco palabras que repiten y se repiten y se repiten sin los matices de la teología”.

La excusa que los directores de adoración y compositores acostumbran a presentar cuando se les anima a escribir letras más doctrinales y más amplias, es: “¡Es que tenemos que cantar letras que sean entendibles!” o “¡Es que si la letra es muy larga la gente no va a cantar!”

¿Alguna vez se ha preguntado cómo los adoradores del antiguo Israel adoraban con los Salmos? ¿Ya vio el tamaño de las letras que tienen dichas canciones? ¿Cómo rayos hacían para cantar semejante cantidad de versos? ¡Se lo dejo de tarea! Sin embargo, una cosa que puedo decirle es que los Salmos de la Biblia y los himnos de antaño eran ricos en doctrina y los autores no escatimaban la amplitud de sus versos. ¿Por qué? Porque sabían que el adorador debía tener un compromiso con la adoración al Señor, y dicho compromiso incluía un esfuerzo por cantar las letras de las canciones independientemente de su tamaño.

Enseñémosle a la iglesia a adorar no solo con la emoción, también con el entendimiento. A que no se conformen con letras cortas y repetitivas que al fin y al cabo emocionan más que edificar la mente. Pero eso ya es responsabilidad del liderazgo eclesial, los directores de adoración y por supuesto, de los compositores.

Noel Navas.

3 Comentarios

  1. Noel, he leido todas las entradas de este tema, y me doy cuenta que en realidad todo esto está sucediendo, me considero pentecostal, creyente de la doctrina, y tengo muchos amigos Bautistas, pero eso no divide. En relación a lo tratado y viendo lo que se dice y lo que pasa en nuestras iglesias me doy cuenta que es necesario, como se expresa en Jeremias 6:16, un volver a las sendas antíguas, en las que el estudio de la palabra, la dependencia de la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas a través de nuestra humillación a Dios para ser transformados se replantee como indispensable, y nos separemos de estos movimientos que tristemente acaban con la doctrina de los apostoles, lo bueno, «¡Estad Firmes!».
    Saludos y que buena labor la que haces en esta tú página.

  2. Que pasa cuando eres impulsado por el Espíritu a adorar mas de tres minutos??
    O a orar mas de 1 hora declarando la grandez de Dios exáltándolo??
    En el cielo estaremos cantando solo cánticos de 1 minuto? Yo creo que no
    Preguntas como para pensar.

    Dios no es un molde, el se manifiesta como Él quiere, y eso las iglesias de hoy en día están olvidando eso.

  3. DAVID: Yo te pregunto a ti: ¿el Espíritu Santo te va a impulsar a cantar más de 10 mns una canción que no dice nada excepto una frase repetitiva vez tras vez? No creo, el Espíritu Santo podría impulsarte a cantar ampliamente alguna canción solo si esa letra tiene un contenido que nutritivio para la mente y no solo que te emocione.

    Noel Navas.

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