El génesis de una canción (Sexta parte)

El génesis de una canción (Sexta parte)

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Un ejemplo práctico de composición.

Hemos venido hablando sobre el nacimiento de las canciones. Sobre su génesis. Y hemos visto que nacen de adentro nuestro, en nuestra mente y en nuestro corazón. También hemos hablado que ciertos sentimientos pueden dar a luz ´frases melódicas´ cuando decidimos exteriorizarlos por medio de ´tonaditas´. Luego de externarlas con nuestros labios podemos estructurar dichas figuras en forma de Estrofas y Coros y así conformar una canción.

En esta ocasión deseo mostrarle un ejemplo práctico de este proceso. Pero antes de hacerlo, necesito que recuerde que el ejemplo que a continuación presento es uno de varios caminos que se pueden tomar para componer. En otra ocasión hablaré de otros caminos que existen para escribir canciones. Pero por el momento y para que los conceptos de “El génesis de una canción” sean más claros, le presento la canción “¡Oh, qué amor!”

La cual escribí hace algunos años pero que comenzó como una colección de figuras melódicas. Posteriormente, cuando agrupé dichas figuras estructuré una Estrofa, un Precoro y un Coro. Sin siquiera tener letra alguna. Después escogí la letra que quería para ella y por último, busqué los acordes en el piano para completar la canción.

El proceso que seguí para escribirla fue así: Primero, creé la melodía. Segundo, puse la letra sobre la melodía. Y finalmente, busqué los acordes para la melodía y la letra que había creado. Por favor escuche los siguientes fragmentos para que tenga más claro cómo inicié y terminé la canción.

Primer paso: Melodía.

Comencé a componer la melodía de la canción un día que iba caminando por la calle. Mientras lo hacia sentí deseos de entonar las figuras que usted acaba de oír. Por lo general cuando ´tarareo´ melodías lo hago con una vocal, una sílaba o una combinación de ambas. Esta la quise ejemplificar con la letra ´a´. 

El asunto es que mientras tarareaba pensé que lo que hacía no tenía mayor valor y por eso no hice planes para grabarla. La verdad es que me sucedió algo extraño, pues a pesar de que soy un ferviente promotor de que quienes componen graben y almacenen sus ideas, con esta canción no quise hacerlo esperando que se me olvidara con el tiempo; sin embargo, no sucedió así. Al contrario, con el transcurrir de las semanas la melodía venía a mi mente una y otra vez, con tal facilidad que podía recordarla cuando yo lo deseaba.

Cuando noté eso, le fui prestando más atención y poco a poco fui sumando figura tras figura hasta que logré estructurar una Estrofa, un Precoro y un Coro. Es decir, tenía la melodía pero no la letra. Fue después de varios días que decidí buscar una letra apropiada para las estructuras melódicas que había creado.

Segundo paso: Melodía y letra.

Escogí la letra para la canción porque al entonar estas figuras sentía una sensación de amor en mi corazón. Y pensé: “Esta pequeña melodía debería hablar del amor de Dios”. Recordé el texto de Efesios 3:17-19 que dice: “A fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender… cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento” y derivé de ahí la letra que hoy lleva la canción.

¡Oh, qué amor!
Noel Navas.

Alto, ancho y profundo
es tu amor.
Fuerte, firme y eterno
es tu amor.

Nunca conocí
un amor así.
Tu amor excede todo

Coro:
¡Oh, qué amor!
¡Oh, qué amor!
Es tan real e intenso.

¡Oh, qué amor!
¡Oh, qué amor!
Yo exclamo por tu amor.

Tercer paso: Melodía, letra y música

Los acordes de la canción los puse varios días después de tener la melodía y la letra almacenada. Quizá tardé unos 15 ó 20 minutos mientras buscaba y anotaba, seguía buscando y anotando los acordes que correspondían a la melodía.

Este ejemplo ilustra de forma práctica cómo puede ser “El génesis de una canción”. Usted puede crear melodías según se lo dicte el nivel de inspiración y creatividad que experimente. Luego agrupe esas melodías a modo de formar una Estrofa y un Coro y luego escoja una letra para su melodía. Después, lo único que le faltaría hacer es encontrar los acordes para la canción. Si es músico esto lo puede lograr sólo; sino, tendrá que recurrir a uno para que le ayude.

Cada canción tiene su propio génesis y cada persona decide el génesis que desea experimentar. En el caso particular de la canción “¡Oh, qué amor!” partí de un ´génesis melódico´. Proceso que ya ilustré. Ahora, si yo hubiera tenido solamente la letra de la canción sin la melodía ni la música (armonía), y a partir de allí hubiera comenzado a componer hubiera experimentado un ´génesis létrico´ (´lírico´ le llaman algunos). Por otro lado, si sólo hubiera tenido los círculos armónicos (acordes), sin melodía ni letra, y a partir de allí hubiera comenzado a componer, entonces hubiera experimentado un ´génesis armónico´.

En mi caso personal experimento principalmente el génesis ´melódico´ y ´létrico´ simultáneamente. Luego le pongo los acordes cuando he almacenado suficientes ideas. Cuando parto de una letra, prosigo con la búsqueda de una melodía apropiada y posteriormente le pongo los acordes. Y si comienzo a componer a partir de un círculo de acordes prosigo con la melodía y la letra.

El siguiente cuadro puede ayudarle a comprender mejor los distintos génesis de composición:

Tipos de génesis de composición

Génesis
inicial

Génesis
intermedio

Génesis
final

¿Quiénes pueden
experimentar este génesis?

Melódico
(crea la melodía)

Létrico
(escribe la letra)

Armónico
(busca los acordes)

Cualquier persona. Requerirá de un músico para completar la canción.

Létrico
(escribe la letra)

Melódico
(crea la melodía)

Armónico
(busca los acordes)

Cualquier persona. Requerirá de un músico para completar la canción.

Armónico
(reúne los acordes)

Melódico
(crea la melodía)

Létrico
(escribe la letra)

Sólo músicos. No necesariamente requerirá de otra persona.

Como dije antes: cada quién decide qué génesis experimentar. No hay una sola forma. Usted puede experimentar un sólo génesis, dos a la vez o los tres al mismo tiempo. Cada proceso de creación puede ser distinto. Sin embargo, sea cual sea el génesis con que inicie comprobará que escribir una canción es toda una Aventura.

Continúa…

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: Si usted ya compone, ¿cuál génesis experimenta más frecuentemente? Si no compone, ¿cuál génesis cree que le sería más factible experimentar?

6 Comentarios

  1. ¡Hola Noel!

    Preciosa la canción, cortita pero “al grano”. ¡Me gustó!
    (A ver a cuando entrevistas al cantante… jejeje… broma)

    Muy bueno tu ejemplo, realmente práctico y entendible a la perfección.

    Acerca de los ‘Tipos de génesis de canciones’ yo te confieso que he experimentado los tres (algo por lo que me siento afortunado), pero en especial he usado un poquitín mas el primer y tercer tipo de génesis, de ellos quizá un poquitito mas el tercero, ya que soy músico y se me facilita mas.

    Hay ocasiones en las que no me presiono, y no procuro (si veo que no es tan urgente) terminar una cancion en una sentada, a veces las dejo allí y las finalizo dias/semanas/meses después; ¡Pero creo que tu canción la escribiste en tiempo récord! (la letra), y aun asi es muy buena.

    Ah, y me gusta mas ir creando melodías y al mismo tiempo ir buscando la letra dependiendo del tema al que me siento inspirado a escribir en ese momento… eso me encanta hacerlo.

    Bueno, ya termino, porque si no no acabo.

    P.D. EXCELENTE ARTICULO!!!

    Uziel Cerda
    Coahuila, Mexico

  2. UZIEL: Tienes razón, la canción es “cortita”, jeje. La idea es ilustrar con ella cómo puede nacer una canción de forma espontánea. A mi modo de ver no escribí la canción en tiempo record, jeje, tardé como un mes. Para mi, tiempo record es escribir todo en 5 ó 10 minutos. ¡Por cierto, ya lo he hecho!

    Como dices tú y como está especificado en la Tabla, los músicos acostumbran experimentar génesis armónicos más frecuentemente que otro tipo de génesis. Pienso que el músico tiene cierta una ventaja para componer que aquel que no lo es. Su facilidad de navegar por el mar de las armonías y así crear círculos ingeniosos puede provocar que cree melodías atractivas que al final de cuentas desenbocará en buenas canciones. ¡Hay cierta ventaja ser músico!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. Acerca de esa “facilidad” (que tambien tiene su grado de dificultad) lo veo mas o menos así:

    Tengo una ligera idea del tema que quiero tocar en mi proxima cancion y de repente se viene una melodía cual caballo desbocado y le digo a mi idea en la cabeza: Móntate, alcánzala… ¡y se monta!, y despues todo es cuestion de “domar” mi melodia para que se acople a la letra que quiero, o bien “entrenar” la letra para que se monte bien en aquel caballo desbocado que viene bajando con ganas (la melodía) para todo resulte bien al final.
    Sé que es un raro ejemplo, pero asi se me ocurrió expresarlo mientras iba redactando esto…:)

    Saludos!

  4. UZIEL: ¡Interesante analogía!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. hola noel, buen ejemplo, entendible y claro, creo que esta muy bien, yo por lo general, y con respecto a tu pregunta, uso, mas el letrico, ya que a veces se me vienen frases que escucho y de alli saco canciones, ese es el que mas uso, pero el armonico tambien se me facilita, e veces,

    gracias Dios te bendiga

  6. GERARDO: La parecer la mayoría de compositores en el mundo, según he ído, utilizan el “Génesis létrico” (a partir de la letra) para componer. Alguien me dijo eso, así que estás dentro de aquellos que usan el mismo camino para componer.

    ¡Gracias por aprobar este ejemplo!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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