Julio Melgar, la enfermedad y las voces de sanidad (Tercera parte)

Julio Melgar, la enfermedad y las voces de sanidad (Tercera parte)

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Después de anunciarse por redes sociales que Julio estaba padeciendo una grave enfermedad, y digo “una grave enfermedad”, porque nadie aparte de su círculo sabía qué exactamente padecía. Con el pasar de los meses algunos cantantes mencionaron que padecía cáncer y entonces todo mundo se enteró. Si ellos no lo dicen, es probable que la gente ni se hubiera enterado cuál era el padecimiento específico porque en el video donde apareció Julio Melgar, Josh Morales y Marcos Brunet no quisieron decirlo por miedo a empoderar la enfermedad. Por lo tanto, a partir de allí, otros cantantes más se unieron a esta ola de confesiones y declaraciones que pretendían provocar en Julio la sanidad. Incluso, hubo algunos que en eventos multitudinarios profetizaron que sanaría. Por ejemplo, Marco Barrientos. A mediados de 2018 dijo lo siguiente, por favor, mira desde el minuto uno:

Si viste el video, bien; si no, te resumo la intervención de Marco Barrientos. En un momento de la oración, Barrientos le dijo: «¡En el nombre de Jesús de Nazaret! ¡Hablamos vida! ¡Hablamos salud! Declaramos que tu gozo lo fortalece, que tu ánimo, Señor, lo llena en este momento. Espíritu Santo, ¡declaramos vida! ¡Profetizamos sobre Julio tu bendición!» Y entonces procede a decirle a Julio: «El Señor dice: “verás mi bien, verás mi gracia. Los hijos de tus hijos cantarán las canciones que yo te he dado y celebrarán y regocijarán en la misma plataforma. Verás a tus nietos celebrando mi nombre y cantando mi gozo…”»

Si leíste bien, lo que Marco Barrientos “profetizó” prácticamente fue que iba a sobrevivir al cáncer y que vería a sus nietos. Pero una vez más, por más buenas intenciones que Barrientos haya tenido —y que no dudo que las tuviera— Julio Melgar murió, ¿qué pasó aquí entonces? ¿Qué de esta profecía? ¿No que vería a sus nietos? ¿No que lo que Barrientos dijo era “palabra del Señor”?

Con la humildad y el respeto del caso, me voy a permitir sugerirle algo a Marco Barrientos y a todos los cantantes cristianos si es que este escrito llega a sus manos. Quiero recomendarles que se memoricen Jeremías 23:16 que dice: “no hagan caso de lo que dicen los profetas, pues alientan en ustedes falsas esperanzas; cuentan visiones que se han imaginado y que no proceden de la boca del Señor”. Tal vez si se lo memorizaran, no fueran tan ligeros para hablar del parte del Señor y prometerle a la gente que sobrevivirán a una enfermedad terminal. Francamente, debido a esta profecía fallida es que en redes sociales se está señalando a Marco Barrientos como un falso profeta. Y fíjate, yo estoy tratando de escribir estas entradas sin utilizar ese tipo de epítetos; sin embargo, yo creo que a Marco Barrientos le jugó una mala pasada su deseo de ver sano a Julio Melgar y he allí su error. Profetizó de su corazón y le creó falsas esperanzas a quienes lo escucharon profetizar. En este sentido, a mi manera de ver, Barrientos debería salir a clarificar qué ocurrió y pedir una disculpa pública. Y de ahora en adelante no profetizar más porque este incidente demostró que su tino no es acertado. Además, sería bueno que revisara su teología sobre el sufrimiento debido a algunas cosas adicionales en las que incurrió y que describiré más adelante.

A la altura de la tercera semana de febrero de 2019, Julio Melgar publicó una foto donde se veía bien demacrado, al punto que me sorprendí mucho. Cuando vi esa foto quedé bastante sorprendido y en cuanto pude le envié un mensaje de audio a mi amigo aquel que te dije que habló con Julio el día que Josh Morales y Marcos Brunet grabaron el video. Le envié un audio preguntándole cómo estaba Julio y sobre algunos rumores de mejoría que había escuchado. Con su autorización transcribo sus mensajes de voz. Recuerda que esto fue a mediados de febrero de este año, así que presta atención a sus palabras:

«Yo ya te lo había dicho, Dios nunca lo sanó. Quien haya dicho que se sanaría fue una mentira de gente que no entiende cómo es el tema de la fe. Noel, él está muriendo. Él tiene cáncer. Como yo te lo conté a vos y se lo dije a él: “arreglá tu casa, te vas a morir”. O sea, no va a pasar nada diferente. ¡Claro! ¡Dios puede hacer algo! Pero el proceso normal y natural de la enfermedad sigue. Y yo pienso que es cuestión de semanas, él va a morir. En algún momento ellos han sido confundidos por tanto ruido y tanta palabra mentirosa que les dan. Pero no, el médico fue claro desde el principio: “este es un tumor cancerígeno, cabeza del páncreas, de los más peligrosos que hay y vamos a hacer procesos de quimio, radio terapia y esperemos que la medicina haga su efecto”. Yo espero poder viajar los próximos días porque solo mi esposa ha estado viajando y estado en contacto. Pero voy a ir y te lo voy a decir así de claro Noel: voy a despedirme. Yo oro por él, yo sigo creyendo que Dios es poderoso para hacer un milagro. Suena triste lo que te digo y te lo digo triste, pero yo voy a despedirme, a estar con él. Pero no soy entusiasta; al contrario, trato de ser realista… de vedad te lo digo de corazón, me siento triste por él, pero ¡me siento molesto mano! ¡Ahora que aparezcan! ¡Ahora que salga Brunet! ¡Ahora que salga Josh Morales! Y que vuelvan a decir todas esas cosas que le dijeron. ¡Yo estaba allí! ¡Yo estaba oyendo! Es lamentable que la gente solo habla de su deseo y no habla desde la verdad».

Como ves, sus palabras son muy severas, pero totalmente acertadas sobre quienes le profetizaron a Julio que se sanaría y le mintieron. Todos quienes profetizaron y auguraron la sanidad quedaron en evidencia. Los cantantes cristianos delataron su mala teología sobre el sufrimiento. Que, si bien hicieron una extraordinaria labor de motivar a la iglesia en Latinoamérica de orar e interceder, delataron sus creencias equivocadas.

Mira, entre varias cosas que deberíamos aprender de todo esto que atravesó Julio, una de ellas debería ser que la enfermedad y la muerte son parte del mundo caído en que vivimos y que no debemos insinuarle a nadie —muchos menos prometerles — que se van a sanar. Eso no nos corresponde a nosotros. Por más don de profecía que se jacte alguien de tener, lo que nos toca es acompañar a quienes experimentan enfermedades terminales, tanto presencialmente como con un espíritu de oración tal cual hicieron los cantantes cristianos que he venido hablando. Por ese lado ellos actuaron magníficamente; sin embargo, donde no actuaron bien fue en dejar entrever que Julio se sanaría y peor aún, profetizarle que eso ocurriría.

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2 Comentarios

  1. Mira que tú hablas que hay que reconvenir con amor… Pero observar videos como el actual me producen muchos sentimientos fuertes, mucha rabia. No por el proceso de Julio (que también), sino por el uso tan irresponsable de algo tan delicado como la profecía.

    No es para condenar, ni para ir a caerle al caído, pero personas como Marco Barrientos (y todos los demás) deben ser conscientes del nivel tan profundo de responsabilidad que tienen, de todo el efecto que produce cada palabra que expresan. Qué miedo, jugar con algo así.

    Estoy juicioso leyendo esta serie, pero de veras me siento mal. No es justa tanta indolencia. Un saludo, Dios te guarde.

  2. PABLO: Gracias por pasar a comentar. Efectivamente, es tal cual dices, la profecía no es un juego y mucho menos, cuando la vida de una persona estaba en juego. Todos ellos tuvieron buenas intenciones en todo cuanto hicieron, de verdad que estoy convencido de eso. Pero viendo en perspectiva, todo cuando dijeron, todo cuanto ocurrió y todo cuando estamos reflexionando deja una sensación bien extraña en el alma. Es lo que hay, los errores ya se cometieron y hay que seguir adelante y, de nuestra parte, evitar caer en ellos. Un abrazo!

    Noel Navas
    El Salvador.

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