Adorar con la mente, la adoración olvidada (Cuarta parte)

Adorar con la mente, la adoración olvidada (Cuarta parte)

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Ya revisamos tres formas de adorar a Dios con la mente: a través de la memorización de las Escrituras, a través de especializarnos en una profesión u oficio y a través de prestar atención a la enseñanza pública de la Palabra de Dios. Continuemos con otra forma más de utilizar nuestras facultades mentales para la gloria de Dios.

4. Adoramos a Dios con la mente cuando cultivamos el hábito de la lectura.

A continuación verás algunos versículos del libro de los Proverbios que he compilado y que nos instan a adquirir sabiduría, inteligencia y conocimiento. Por favor, te suplico que los leas detenidamente:

Bienaventurado el hombre que halla sabiduría y el hombre que adquiere entendimiento…
Proverbios 3:13.

Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia…
Proverbios 4:5.

Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.
Proverbios 4:7.

Los sabios atesoran conocimiento…
Proverbios 10:14.

El corazón inteligente busca conocimiento…
Proverbios 15:14.

Adquirir sabiduría, cuánto mejor que el oro, y adquirir inteligencia es preferible a la plata…
Proverbios 16:16.

El corazón del prudente adquiere conocimiento, y el oído del sabio busca el conocimiento…
Proverbios 18:15.

Compra la verdad y no la vendas, adquiere sabiduría, instrucción e inteligencia…
Proverbios 23:23.

Después de leer estos proverbios quiero ser muy, pero muy enfático: NO SE PUEDE ADQUIRIR SABIDURÍA, INTELIGENCIA NI CONOCIMIENTO SIN LEER. “¡Caso cerrado!”, diría la doctora Polo.

Mira, si tú eres cristiano y crees que adquirirás mágicamente todas estas cualidades, eres un fantasioso, un místico y alguien verdaderamente… mmm… ¡mejor no digo la palabra! Pero te doy unas pistas, comienza con “i”, luego sigue una “n”, una “g”, una “e”… en fin… ¡termina con la letra “o”! ¿Me explico?

Vamos, quien quiera ser sabio e inteligente debe cultivar el hábito de la lectura. No hay atajos hacia la sabiduría, ¿quieres adquirir conocimiento? ¡Lee! ¿Quieres adquirir más conocimiento? ¡Lee más! El conocimiento está en los libros, ¡en ningún otro lado!

En primer lugar, si te auto denominas “adorador de Dios”, lee las Escrituras todos los días y sin fallar. Léelas, estúdialas y medítalas una y otra vez. La Biblia para el cristiano es el rey de los libros. Ningún libro está por encima de ella. No solo por sus millones de ejemplares vendidos al año, sino porque nadie lo supera como fuente de sabiduría, inteligencia y conocimiento.

¿Eres alguien necio, torpe y tonto? ¡Lee las Escrituras! ¿Eres inteligente, académico y gustas de la reflexión? ¡Lee también las Escrituras! La Biblia es para quienes se consideran doctos y para quienes se consideran indoctos. Ellas te darán el conocimiento para que dejes de tropezar en la misma piedra, para que dejes de meter la pata en los mismos hoyos y para que dejes de ser tan inmaduro a tus ya más de 40 años. ¡Vamos! ¡Decídete de una vez por todas! Adora a Dios con tu mente, hayas estudiado o no en la universidad, tengas o no una profesión, ¡sumérgete en la Palabra de Dios! Lee el pentateuco, conoce la historia del antiguo Israel, familiarízate con los héroes de la fe, lee los Salmos y los Proverbios, estudia a los profetas mayores y menores, conoce a profundidad los cuatro evangelios, lee las epístolas del Nuevo Testamento, ¡y deja de tenerle miedo al Apocalipsis! Pero, por favor, ¡haz algo para dejar de ser tan bíblicamente analfabeto!

Luego de la Biblia, lee libros cristianos. Vamos, es muy simple adquirir el hábito de la lectura. Primero, identifica un tema que te apasione o que creas que necesitas conocer. ¿Te interesa el tema del noviazgo, el matrimonio o la crianza de los hijos? ¿Qué tal temas sobre sexualidad? ¿Qué tal sobre cómo tener un mejor carácter? ¿Qué tal saber más sobre el fin del mundo? Identifica un tema que te apasione o que te gustaría conocer a profundidad y ve a la librería cristiana a preguntar cuál es la mejor opción de libro que esté a la venta. Si no, ve a Amazon.com y busca títulos de libros electrónicos y revisa sus reseñas para llenan tus expectativas. Pero para comenzar a cultivar el hábito de la lectura debes identificar un tema que te apasione y luego debes comprar un libro que hable de eso.

Segundo, cuando ya hayas decidido qué libro leer, lee un capítulo diario. ¡Nada más! Lee un capítulo cada día de forma disciplinada. Eso te tomará entre 10 y 20 minutos de tu tiempo. “¡Pero es que yo no tengo ese tiempo disponible!”, podría decir alguien. Oye, tú sabes que eso no es cierto. Si sumarás todos los “puchitos” de tiempo que dedicas para revisar tus redes sociales, comprobarías que pasas hasta una hora o más al día en todas ellas. Así que no me vengas a decir que no tienes 10 o 20 minutos para leer un capítulo diario. Si ese libro que escogieras tuviera entre 12 y 15 capítulos, tu podrías estar leyendo un libro cada dos semanas. Es más, si quieres no comiences con un capítulo diario, ¡medio capítulo pues! Y eso desembocaría en que estarás leyendo 1 libro al mes, 12 libros al año. Vamos, ¡tú puedes hacerlo! No seas haragán y oblígate a leer y a adquirir sabiduría.

¿Un cristiano puede leer libros seculares? Claro que sí. Solo asesórate bien de que llenará tu expectativa y ¡adelante! También puedes leer las noticias del mundo, el periódico, artículos de la Internet, etc. Pero, ¡lee por favor!

Dale fisioterapia a esa mente entumecida que tienes por falta de ejercicio intelectual y comienza a estirarla, expandirla y utilizarla para la gloria de Dios. Esta es la única forma de adquirir sabiduría, conocimiento e inteligencia. Como dijo el rey Salomón: “¡Compra la verdad!” (Proverbios 23:23). Así que ahorra, deja desperdiciar tu dinero en los combos del Wendy´s, McDonald’s o Burger King. ¡Mejor usa ese dinero para comprar literatura! Invierte bien tu dinero y ve a comprar un par de buenos libros para comenzar a adorar a Dios con esa mente que te dio para que la saturaras de conocimiento.

Como dije hace unos instantes: NO SE PUEDE ADQUIRIR SABIDURÍA, INTELIGENCIA NI CONOCIMIENTO SIN LEER. ¡No hay forma! Y si crees que esto no es cierto eres un verdadero inge _ _ o

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2 Comentarios

  1. Jajaja, bella enseñanza gracias noel mi oración por todo equipo de adoracion. Dios nos de hambre de su palabra y el deseo de saturar nuestra mente con todo buen libro. En especial los que nos orientan en nuestro oficio como directores de adoracion

  2. MARLON GARCÍA: Gracias por tus palabras y por pasar a comentar.

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