La aventura detrás de La Aventura: Alex Campos

La aventura detrás de La Aventura: Alex Campos

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Cómo conseguí la entrevista.

Un amigo traería a Alex Campos para un concierto en El Salvador un día sábado. Le compartí mi interés de entrevistarlo y me dijo que llegara al lugar del concierto a las once de la mañana, que a esa hora sería le prueba de sonido y que al llegar lo buscara, allí me presentaría al manager y ya presentados: “dependerá de ellos si te dan o no la entrevista”, me dijo.

Llegué un poquito antes de las once, saludé a mi amigo y cuando Alex y su banda llegaron, me presentó a José Luis Becerra. Le expuso mi intención de entrevistar a Alex y me dijo que en unos minutos me confirmaría si se podría o no.

El auditorio de siete mil personas donde sería el concierto estaba vacío, yo estaba solo en la primera fila esperando. Media hora más tarde José Luis se acercó y me dijo: “Alex dice que le parece bien la entrevista. La prueba de sonido durará dos horas, por lo que al terminar te vas con nosotros al hotel, almorzamos y luego entrevistas a Alex”.

“¡Genial!” pensé.

Pasaron las dos horas y la prueba de sonido iba a penas a la mitad. Cuando vi a otro amigo que pasó cerca de mí le pregunté a dónde iba y me dijo que a comprar algo de comer. Le pedí que me comprara una hamburguesa, unas papas y algo de tomar. Al poco tiempo regresó y me las dio. La prueba de sonido terminó como a las 3:30 p.m.

Cuando todos bajaban de la plataforma Alex pasó frente a mí pero no le dije nada, él subió al auto donde lo transportaban y esperé ver a José Luis para recordarle de la entrevista. Cuando lo vi alcé la mano y le dije: “¡Aquí estoy!” “Brother…», me respondió: «la prueba de sonido se alargó, déjame preguntarle a Alex si te dará o no la entrevista”. Se alejó, fue al auto donde estaba Alex y habló con él. En eso Alex gritó desde el auto: “Brother, súbete al auto y durante el trayecto hasta llegar al restaurante me haces la entrevista”.

Rodeé el auto, me subí  por la puerta de atrás y cuando terminaba de acomodarme alguien me agarró por detrás, era uno de los del staff del concierto y me dijo: “¡Bájese de allí! ¡Usted no puede subir!” Yo alcé los brazos como si de un asalto se tratara y le dije: “Hermano, yo hago lo que usted me diga…” y apuntando hacia Alex: “¡Pero él me dijo que subiera!”

“Él viene conmigo”, respondió Alex. El del staff me soltó.

Nomás cerré la puerta prendí la grabadora y comencé la entrevista. A penas pude grabar ocho minutos porque el tipo que conducía iba manejando súper rápido. Al llegar al restaurante esperamos un minuto más antes de bajar ya que Alex estaba respondiendo una de mis preguntas. Al terminar me dijo: “Brother, entremos y sentémonos, pero cuando me sirvan la comida debemos terminar la entrevista porque no he almorzado”.

Yo iba a la par de Alex y José Luis, la banda iba detrás de nosotros, cuando a penas íbamos entrando mi amigo organizador se interpuso en el camino, alzó su brazo poniéndolo sobre mi pecho y me detuvo de tajo. Alex, José Luis y todos los demás me sobrepasaron y entraron a un salón preparado especialmente para ellos. Mientras los veía pasar le dije a mi amigo: “Alex me dijo que lo acompañara para terminar la entrevista”. Alzando la voz me dijo: “¡No me importa tu entrevista! ¡A partir de este momento no me tocás más a Alex!”

Se fue de inmediato, me dejó allí solo. Dos meseros presenciaron la escena, y yo, que me sonrojo fácilmente, me puse color tomate. Me sentí avergonzado y solo pensé: “¡Perdí la entrevista!”

Me quedé un par de minutos en el mismo lugar y cuando estaba por irme escuché que alguien gritó desde adentro: “¡Noel! ¡Vení!” Era mi amigo, pero no me moví. Otra vez se oyó un grito desde adentro: “¡Noel! ¡Vení!” No hice caso hasta que salió alguien del staff, el mismo que me quiso sacar cuando me subí al auto. “Noel…” me dijo, “el organizador dice que pasés”.

Al entrar mi amigo estaba sentado frente a Alex Campos y con su mano derecha sostenía la silla de la par invitándome a sentarme. Cuando me fui acercando me dijo: “Alex dice que terminés la entrevista”.

Al nomás sentarme Alex me dijo: “Cuando me sirvan tenemos que terminar». Grabé veinte minutos más.

Al terminar mi amigo se asomó a mi oído y se disculpó: “Perdonáme, ¡ando estrés pre-evento! Dejáme invitarte a comer con nosotros”.

Yo soy de los que piensan que pedir perdón hace grande a las personas, por eso sus palabras fueron suficientes para mí. Y como yo ya había almorzado le dije que no se preocupara, que no tenía que invitarme. No hizo caso y me sirvió la bebida, la sopa de entrada y la ensalada. ¡Parecía que yo era Alex Campos por cómo me trató! Je.

A eso de las 5:30 p.m. regresamos al lugar del concierto y como me sentía un tanto agotado, no me quedé. Estuve casi todo el día esperando entrevistar a Alex Campos y había cumplido mi objetivo. Mientras me retiraba y veía a la gente entrando al concierto, pensaba: “Ellos vienen a escuchar cantar a Alex, yo vine a averiguar cómo componía sus canciones. ¡Lo logré!”

Otro amigo que sí asistió me contó que a la mitad del concierto Alex dijo: “Hoy alguien me entrevistó para conocer las historias detrás de mis canciones. ¡He aquí una gran historia detrás de una canción!”

En ese instante mi amigo pensó: “¡Ese de seguro fue Noel!”

Noel Navas.

3 Comentarios

  1. Hola Noel, como estas?
    Que bueno poder escribirte otra vez. Yo conocí a Alex una vez cuando visito Chile por el 2006 y por esas cosas que son largas de contar, terminamos cenando en un restauran en Viña del Mar junto a un pequeño staff de Marcos. Alex viajaba solo, no banda, no Staff, no glamour ni nada de eso.
    Creo que muchas veces hacemos cosas por la pasión y amor al ministerio (En tu caso por esta web) que no haríamos en otras circunstancias. Lo de tu amigo organizador es interesante, porque para equivocarse lo puede hacer a voz alzada pero para pedir perdón lo hace susurrando al oído… siempre pedir perdón es loable, pero los errores no siempre se compensan con una ensalada y una sopa.
    Te bendigo Noel, eres de bendición para mi vida a través de tu trabajo. Nunca pierdas la pasión por lo que haces y si alguna vez te sientes humillado o menospreciado, felicidades!, a nuestro Señor lo trataron igual.

    A ver si me animo y te escribo por interno, para compartir la «Aventura de Componer» que estoy viviendo.

  2. Bueno, al parecer a usted casi siempre al principio de lograr una entrevista le va un poquitin mal por decirlo así, pero que bendición que DIOS siempre esta con usted y terminan tratandolo mejor, y esa es la gracia que nuestro SEÑOR JESUCRISTO a puestoi en su vida.

    Bendiciones Noel y gracias por compartirnos grandes historias

  3. lo repito debo de volver a entrevistarte man de verdad que tus aventuras debes ponerlas en un libro

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