La crisis actual de la música cristiana (Primera parte)

La crisis actual de la música cristiana (Primera parte)

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Ocho áreas en crisis del ministerio musical.

La música cristiana está en crisis. Y si no estás consciente de ello probablemente se deba a que eres un consumidor que se ha conformado con escucharla por las radios, Spotify o descargarla por Itunes o Google Play… si es que no la descargas pirata. Pero quienes nos movemos en ciertos ámbitos de la música cristiana, es decir, que enseñamos de vez en cuando en congresos de adoración, asesoramos equipos de alabanza o que a veces mediamos para que “x” o “y” ministerio participe en algún evento cristiano, vemos las cosas de forma diferente… o eso se esperaría.

Un movimiento musical en español que inició con el pie derecho, con todo el respaldo divino y que se expandió hacia todo el continente a inicios de los 90´s, caminaba erguido a mediados de la misma década hasta que algo sucedió cuando miles y miles de dólares comenzaron a desfilar frente a las disqueras y los rostros de los cantantes. Lo que apuntaba a ser un movimiento del Espíritu Santo para la restauración de las artes en la iglesia fue yéndose a pique a finales de los 90´s (sino es que a inicios del 2000) mutando a lo que vemos hoy: cantantes reflejando un carácter anticristiano, músicos desarrollando un negocio más que un ministerio y managers intransigentes atropellando a pastores y organizadores de eventos.

El llamado al ministerio ahora es un negocio, la música cristiana es una industria, los dones espirituales son la mercancía. ¿Y las iglesias cristianas? Los consumidores finales a quienes hay que facturarles su música predilecta servida por sus cantantes y músicos predilectos.

Sumado a esto, las cosas que se ven, se oyen y se comentan alrededor de lo que algunos llaman “la farándula cristiana” es tan grave que personalmente me sorprende que sean pocas las voces que se estén alzando para advertir de forma profética que muchos ministerios se extraviaron hace ya varios años del propósito original del movimiento musical. Claro, con esto no estoy diciendo que todo mundo se corrompió. No, pero que un buen porcentaje de ministerios han perdido la visión, eso es innegable.

Si tú crees que al hablar de crisis en la música cristiana me voy a referir a cómo la piratería y la Internet han cambiado la industria y provocado un descenso épico en las ventas, no, no es de eso que voy a hablar. Esta serie tratará de ocho áreas en las que se ve reflejada una crisis que tiene que ver con los valores. Valores que como músicos cristianos deberían caracterizarnos porque antes que músicos somos cristianos. La crisis a la que me voy a referir es interna, no externa. Es una que se ha originado en el corazón de los “supuestos” ministros porque si la industria siguiera generando los millones que generaba antes, pero el corazón de los músicos siguiera desviado, la crisis aún existiría. Repito: la crisis de la música cristiana es interior, no exterior. Tiene que ver con los principios abandonados, no con los millones no facturados. Tiene que ver con los ideales a los que hemos dado la espalda, no con agendas cada vez más desocupadas. La crisis de la música tiene que ver con la Palabra de Dios que hemos olvidado, no con el déficit en los mercados.

Como verás, a lo largo de esta serie apelaré a anécdotas de cantantes y bandas cristianas como forma de ilustrar cada área en crisis garantizandote desde ya la veracidad de cada una, donde si no lo presencié yo mismo las escuché de amigos que se mueven dentro del medio y me las relataron personalmente. Así que cuando yo mencione casos negativos en los que ministerios de adoración (itinerantes o no) se han visto envueltos, lo más probable es que no mencione sus nombres, aunque es probable que mencione alguno. Donde definitivamente siempre citaré sus nombres en los casos que merecen una ovación de pie debido a su ejemplo de carácter cristiano y forma ética de hacer ministerio. Claro, todo esto con el fin de que estés consciente de que hay una crisis real en la música cristiana y por otro, que compruebes que hay gente recta haciendo la voluntad de Dios en medio del declive.

Ahora bien, si tú eres un cantante o músico que ministra en una iglesia local, no creas que te libras de la crisis. Es más, es probable que tú formes parte de ella. Esta serie no solo la enfocaré en los ministerios itinerantes, sino también en los equipos de alabanza que sirven en sus iglesias locales. El ministerio musical abarca a ambos. En este sentido, las ocho áreas que voy a describir podrían servirte para evaluar tu propia vida y ministerio y de este modo comprendas que el éxito en el ámbito de la música cristiana no consiste en grabar discos, alcanzar popularidad mediática o tener una agenda llena de eventos. El éxito del ministerio musical consiste en ser fiel en la iglesia local en donde estás y servir abnegadamente a la visión del pastor que está sobre ti. Nada más y nada menos.

Vamos, no te dejes apantallar por las luces y los escenarios, si sirves en tu iglesia local esta serie puede ayudarte a no perder el rumbo y si Dios te va a levantar para ir a ministrar a otras congregaciones e inclusive, a las naciones, que sea verdaderamente él y no la fuerza del marketing el que te empuje. Ahora, si tú eres cantante o formas parte de una banda y ya estás dentro de lo que muchos llaman “el artistísmo evangélico”, espero que todo cuanto voy a plantear pueda servirte para enderezar el rumbo. Claro, si es que lo has perdido.

Las crisis en las que me voy a enfocar a lo largo de esta serie son:

1. La crisis de la espiritualidad

La crisis de los valores se deriva de aquí. No proviene de ningún otro lado. Olvídate de tener una vida espiritual sólida que dependa de las Escrituras y del Espíritu Santo y todo se confabulará para tu destrucción. Si tú espíritu está en crisis, tu ministerio también lo estará.

2. La crisis del carácter

Exabruptos, malos tratos y hasta exigencias de “divas”, muchos ministros musicales no se han caracterizado por modelar el carácter humilde y sacrificial de Cristo. Al contrario, sus aires de celebridad han provocado que algunos pastores y organizadores de eventos se la piensen dos veces antes de volver a contratar, sí, dije: “contratar”, cantantes o bandas para sus actividades.

 3. La crisis de las letras.

Lamentablemente las letras de las canciones cristianas, principalmente las de adoración congregacional, siguen siendo el desafío del movimiento de adoración. Nuestras canciones, en lugar de reflejar la grandeza del conocimiento de Dios por medio de letras ingeniosamente elaboradas, literariamente relevantes y bíblica y teológicamente construidas, parecen más gingles o cancioncitas para niños kindergarten que otra cosa.

4. La crisis de la notoriedad.

El afán por ser popular y ser famoso… en lenguaje del apóstol Juan: “la vanagloria de la vida”, les está ganando a muchos cantantes y ministerios musicales. Ya no es necesario confiar en Dios ni depender del Espíritu, ¡para qué! El marketing y las redes sociales lo son todo.

5. La crisis de la sexualidad.

Los pecados sexuales en las que algunos cantantes cristianos están involucrados en secreto ya no son un secreto. Desde ministros divorciados, pasando por el adulterio y otros luchando con la atracción por el mismo sexo, la sexualidad de algunos ministros está en serios aprietos.

6. La crisis de las invitaciones.

Los ministerios musicales itinerantes hoy aceptan cualquier invitación, incluso las de ir a ministrar a iglesias donde se ha dado la espalda al evangelio y que cuentan con líderes que reúnen todas las características de un falso maestro. “¿Me van a pagar lo que pido de honorarios?” dicen sus managers, “¡entonces allí estaremos!” Ya no hay filtros, discernimiento ni oración mediando los a dónde “sí” y los a dónde “no” ir.

7. La crisis de los honorarios.

“Oye…” dijo el manager, “Los Fulanos de Tal no son ministros. Si no nos pagás, ¡no tocamos! ¿Entendiste?” Yo oí la conversación. Es muy probable que el pastor Chuy Olivares haya tenido razón cuando acusó a los ministerios musicales de prostituirse. “Si no les pagas primero…” afirmó él, “no trabajan”.

8. La crisis del rebaño.

“Una vez salí un 3 de enero de gira… me dijo un amigo cantante, “y regresé a mi país el 2 de abril. Ya no tenía amigos que me esperaran, ellos sabían que yo siempre andaba de viaje y por eso ya no me buscaban. Lo peor era que yo no tenía discípulos a quienes formar porque nunca estaba en mi iglesia”. Hay ministros musicales que se congregan en todas las iglesias que visitan, menos en la iglesia local a la que supuestamente dicen pertenecer.

Continúa leyendo la Segunda parte.

9 Comentarios

  1. Excelente, ¡estaré atento a los próximos artículos, Noel! Desde Chile, un afectuoso saludo.

    Miguel Elguin.

  2. Buen artículo Noel. La verdad estaré atento a cada capítulo.

  3. Mucha introducción, recomiendo que sea mas directo al GRANo como diría el dermatólogo…

  4. “Así que cuando yo mencione casos negativos en los que ministerios de adoración (itinerantes o no) se han visto envueltos, lo más probable es que no mencione sus nombres, aunque es probable que mencione alguno”
    Me parece una actitud tendenciosa… ¿Por qué mencionar a algunos y no a otros? Entiendo que lo mejor es no mencionar a nadie, pero si decides dar nombres.. Creo que deberías dar todos.

  5. Nahuel, no hay ninguna actitud tendencionsa. ¿De dónde sacas eso? Vamos, esa afirmación no tiene sentido. La decisión de mencionar o no nombres es mía y nada más. Ahora, ¿quieres nombres? ¿Los conoces? ¿Puedes escribir sobre este tema de mejor manera? Ok… Pon tu blog y publícalos. Por mi parte mi intención es ilustrar la crisis de la música cristiana, no necesariamente dar nombres aunque, como ya dije, probablemente mencione algunos. Pero si no lo hago, es pura decisión mía. Saludos!

  6. William, la introducción es de la amplitud que decida el escritor. Por lo tanto, yo decido el tamaño de ella. ¿Te gusta este tema? ¿Estás interesado verdaderamente en este? ¿Crees que puedes escribir mejor de lo que yo lo hago? Seguramente que puedes; sin embargo, allí están las redes sociales o la posibilidad de montar tu propio blog y hablar de este con la amplitud que gustes. ¿Que no voy al grano? Por eso se escriben este tipo de temas en partes, ¿no será que eres un poco impaciente y quieres que sirva todo de una vez? Vamos, mejor sé paciente y sige leyendo cada artículos semana a semana. Saludos!

  7. Gracias Miguel! Ojala la serie completa, que constará de 9 artículos, pueda orientarte y desafiarte a un ministerio musical íntegro y bajo la guía de la voluntad de Dios. Saludos!

  8. Gracias Salim, ojala esta serie te permite reflexionar y hasta ser desafiado a un ministerio musical íntegro.

    Saludos!

  9. Excelente aporte, creo que en la continuación deberías de mencionar: “la crisis de esperar a que la letra sea traducida…” o puede ser: “la crisis de esperar a que la inspiración venga de Australia o Estados Unidos…”; ahora solo esperan a que salgan nuevas y sean traducidas porque al parecer la “inspiración divina” solo viene de los grupos de Australia o Estados Unidos. Es lamentable ver cómo sea a ido deteriorando y solo se dedican a imitar y lo peor, querer parecerse a las “estrellas” del mundo.

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