La crisis actual de la música cristiana (Séptima parte)

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Ocho áreas en crisis del ministerio musical.

Cuando la vida del músico abandona la oración y el estudio serio de la Palabra, su vida entra en crisis. Y es cuestión de tiempo para que dicha crisis migre a conductas anticristianas, así como a manejos ministeriales inadecuados. Sigamos hablando de otra de las crisis:

6. La crisis de las invitaciones

Hace unos meses posteé en Facebook:

“Los ministerios de adoración itinerantes deberían tener lineamientos más estrictos en cuanto a dónde sí y a dónde no ir a ministrar. Hay iglesias cuyos pastores son verdaderamente falsos maestros. No “falsos” porque alguien lanzó un rumor de que lo eran. Me refiero a que son “falsos” porque hay evidencias bíblicas y comprobables de que lo son. En este sentido, los ministerios de adoración itinerantes deberían realizar una investigación previa de las iglesias que los invitan antes de que sus managers se dejen seducir por los $4 mil o $6 mil que les darán como honorarios. ¡Así de mal está el movimiento de adoración! Ya no hay ética ministerial, ya no hay filtros, ¡ya no hay nada señores! ¿Les ofrecen buena plata? ¡Y allí van sin importarles si quien los contrata es un falso maestro o no! Es triste lo que está pasando”.

Muchas veces publico este tipo de estados debido a cosas que veo en las redes sociales o de las que me entero por fuentes fidedignas. En el caso de este post lo hice por un evento multitudinario en un estadio de un país de Centroamérica organizado por un falso profeta y donde dos ministerios de adoración reconocidísimos publicaron fotos celebrando que estaban a punto de subir a ministrar a la plataforma. ¿Qué nos pasa, caramba? ¿Dónde está el discernimiento espiritual de los cantantes y músicos cristianos? ¿Significa esto que si una iglesia mormona o los Testigos de Jehová les ofrecieran pagarles irían a ministrar como si nada? Seguramente no. Sin embargo, si fueron a ministrar con un falso profeta, ¿qué diferencia hay entre ir con él e ir con una de estas sectas que acabo de mencionar?

Ahora, si estos ministros hubieran ido no solo a cantar, sino también a ministrar la Palabra y dentro del sermón hubieran confrontado el error, ¡esa hubiera sido otra cosa! Pero seamos sinceros, en este evento que estoy hablando solo fueron a cantar, no a predicar. Por lo tanto, mi señalamiento es válido debido a que se hicieron copartícipes de un movimiento que ha caído en el engaño y al estar allí no hicieron un llamado a la corrección.

La falta de discernimiento de los ministerios musicales llega al extremo de aceptar incluso invitaciones a ir al Vaticano. Desde los latinos Alex Campos y la banda argentina Rescate hasta los anglos Don Moen y Darlene Zschech, aceptar participar en eventos ecuménicos envía un mal mensaje al cristianismo evangélico. No porque no podamos tener amigos católicos o unirnos en causa políticas en pro de la familia y en contra del aborto con católicos, sino porque el hecho de aceptar ir a cantar a esos lugares tácitamente le dice a la cristiandad: “¡Hey! ¡Tranquilos! Los católicos y los evangélicos creemos en lo mismo”, cuando eso no es cierto.

Sí, es verdad, la mayoría de cantantes que van a este tipo de eventos ecuménicos no lo hacen con una mala intención, el problema estriba, no en las intenciones, sino en que con su presencia en dichos lugares están dando un mensaje ambiguo que como creyentes no deberían dar. Por lo tanto, así como un ministro musical no debe ir a cantar al evento de un falso maestro, tampoco debe ir a un lugar como el Vaticano o a eventos ecuménicos debido a que con dicho acto están lanzando un mal mensaje al evangelicalismo. ¿Alguien dijo: “Marcos Witt”?

Hablando de Marcos… hace unas semanas un amigo me preguntó si yo creía que Marcos Witt era ecuménico. De inmediato le respondí: “no, yo no creo que lo sea. Lo que creo es que es un cantante mal asesorado. Nada más”. Mira, cuando era adolescente mis líderes me enseñaron que uno debía de ir a ministrar a cualquier sitio donde a uno lo invitaran. A lo que pregunté: “¿Y si me invitan a predicar o cantar en una iglesia católica?” “¡También puedes ir!”, me dijeron. “Pero antes de aceptar la invitación tienes que decirles: gracias por la invitación, pero antes de confirmarles mi asistencia quiero saber si al subir al frente puedo decir claramente al auditorio que Jesucristo es el único camino al Padre y no María ni los santos. También quiero saber si puedo decir abiertamente que la salvación del pecado es por gracia, no por obras humanas. ¿Aceptarían que yo fuera con esas condiciones?”

Y concluyeron diciéndome: “si ellos aceptan estas condiciones y no vas a restringir tu mensaje, ¡entonces ve!”

Como dije hace un par de años en mi artículo “Alex Campos, Jesús Adrián y el Vaticano”:

“¿Debe un cantante evangélico participar en eventos ecuménicos con los católicos? No. ¿Existe alguna licencia para participar en alguna actividad de esa índole? Sí. ¿Cuál es esa licencia? La misma que tiene un predicador de ir a un evento con personas que no son cristianas, es decir, la de proclamar claramente el evangelio y sin censura. Lo cual implica decir abiertamente que Jesucristo (no María, no los santos ni ningún otro mediador) es el único camino al Padre y que la única manera de recibir el perdón de los pecados es a través de la justificación por fe (no por obras ni por méritos humanos). Esto es predicar el evangelio”.

Mira, uno debe hacerse un par de preguntas antes de aceptar ir a eventos ecuménicos. Primero: ¿me van a dejar predicar abiertamente y sin censura o solo me van a dejar cantar sin decir nada? Seamos francos, el 99% de veces que los católicos o carismáticos invitan a cantantes evangélicos a sus eventos es solo para que canten. Por lo que si alguien pensara ir solo a cantar debe preguntarse: ¿son mis canciones lo suficientemente claras doctrinalmente hablando como para que la audiencia comprenda que solo Cristo y no María ni los santos son el camino hacia el Padre? ¿Dicen mis canciones que es exclusivamente por medio de la fe y el arrepentimiento que se hereda la vida eterna? Como sé que la mayoría de cantantes no cantan canciones cuyas letras sean así de claras, entonces dicho cantante evangélico no debería ir a este tipo de eventos debido a que más que comunicar un mensaje claro va a transmitir ambigüedad y como dije antes, va a dejar entrever que los católicos y evangélicos somos lo mismo cuando la realidad es que entre ambos hay severas diferencias doctrinales.

No importa cuánta plata te ofrezcan ni la popularidad que pueda proporcionarte un evento, rige tus invitaciones según la verdad de la Palabra de Dios, la guía del Espíritu Santo, los valores protestantes esenciales y por qué no, con buena asesoría pastoral. Digo “buena asesoría pastoral” porque Alex Campos se amparó en la recomendación de su pastor para ir al Vaticano y siendo francos, dicho pastor no lo asesoró bien.

Hace unos años escuché a un cantante decir: “mi máximo sueño es ir a cantar a las Telemaratones de Enlace”… ¿What?

Fíjate, su sueño no era servir fielmente en su iglesia local y donde el Señor le guíe a hacerlo. No, él quería ir a cantar a una Telemaratón y así se iba a sentir realizado.

¿Sabes lo que representa dicho canal cristiano hoy en día? ¿Sabes qué es dicha cadena de televisión cristiana, verdad? Es el ministerio más lleno de falsos maestros que ministerio evangélico alguno pueda reunir en un solo lugar. No hay ninguno más que reúna a tantos de ellos en un solo evento como en las Telemaratones trimestrales que celebran. Ojo: con esto no estoy diciendo que todos quienes enseñan en dicha televisora son falsos maestros, pero sí un buen porcentaje.

La forma de pedir dinero, su compromiso con la teología de la prosperidad y la manipulación descarada de las emociones de las personas, en mi opinión, lo constituyen en un lugar donde los cantantes y músicos cristianos no deberían ser coparticipes de dichas formas de engaño. Por eso escribí en mi artículo “Tetzelmaratones y cantantes”:

“Solo se necesita conocer la Escritura, valorar el evangelio y tres dedos de frente para notar que la forma como ellos recaudan fondos es anti bíblica. Por eso me entristece mucho ver a cantantes y bandas cristianas ministrando la adoración a la par de estos ministerios claramente manipuladores.

Quizá hace algunos años yo hubiera disculpado que estos ministerios musicales participaran de este tipo de campañas de recaudación… no sé… siempre he querido ver buenas intenciones detrás de lo que hacen frente a la televisión. Sin embargo, sea por ignorancia o con conocimiento de causa, los cantantes y bandas musicales que colaboran en las Telemaratones son coparticipes del pecado de estos “Johann Tetzel del Siglo XXI”. Sea por donde sea que uno quiera verlo, ellos están contribuyendo con sus dones a que se manipule la Escritura y las emociones de las personas en pro de un método de recaudación de fondos que avergüenza el evangelio y que trae tropiezo a quienes aún no conocen a Cristo”.

A eso me refiero cuando hablo de que la música cristiana está en crisis, a que varios ministerios musicales aceptan casi cualquier invitación sin discernir con la verdad de la Escritura, verdadera guía del Espíritu Santo en oración y una seria asesoría pastoral a dónde sí y a dónde no deben ir a ministrar. Lamentablemente, algunos ministerios dan la impresión que lo que los guía es su olfato por los dólares y la oportunidad de ser más visibles más que por otra cosa.

Continuará…

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