La primera canción (Quinta parte)

La primera canción (Quinta parte)

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Lecciones de la primera canción de la Biblia.

Continuando con esta serie que llevo varias semanas compartiendo, permítame reiterarle algo que he dicho en otras ocasiones. Y es que verdaderamente la Biblia habla del tema de escribir canciones. Todo cuanto hemos visto en las entradas anteriores nos muestra que a Dios le interesa que adoptemos una forma de pensar más bíblica cuando se trata de componer. Deuteronomio 31 y 32 nos dan pautas sumamente útiles para lograrlo. Por eso, en esta oportunidad presento otro principio relacionado con La primera canción que el Señor inspiró a un hombre, Moisés.

Dios nos llama a que vivamos lo que escribimos

Luego de darle instrucciones de escribir y enseñar el cántico al pueblo, y de mostrarle que éste sería testigo y respuesta, Moisés cantó la canción entera delante de todo Israel. Ese momento está descrito en Deuteronomio 32:1-44. Cuando la hubo enseñado la Escritura dice: “Y acabó Moisés de recitar todas estas palabras a todo Israel; y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy…” (Deuteronomio 32:45-46).

Esto significa que el pueblo no solo debía oír y disfrutar del cántico, sino aplicar todo cuanto escucharan. En otras palabras, lo que Moisés les dijo fue: “¡Vivan la letra de la canción!”

Mientras quien oye una canción es desafiado a vivir su mensaje, el escritor de la misma ya lo debe de estar viviendo. Las canciones deben brotar de nuestra vivencia real, no de cosas que no creemos o hayamos experimentado. Hace un par de días encontré esta cita: “Mira que lo que cantas con tu boca lo creas en tu corazón, y que lo que creas en tu corazón lo expreses con tus obras” (1).

Me gustó, todo cuanto cantemos, compuesto por nosotros mismos o no, debe verse reflejado en nuestros hechos.

Cuando escribimos no hay que mentir. Si la canción que usted está componiendo va a decir: “El amor que siento por ti me hace madrugar y buscar tu rostro para adorar” debe ser porque usted verdaderamente se levanta de madrugada para adorar. Si va a decir: “Mi corazón se conmueve cuando oigo de las gentes que se pierden” debe ser porque realmente usted siente dolor por los perdidos.

Es fácil escribir mentiras; sin embargo, si va a escribir así mejor no lo haga. El salmista dijo: “He aquí tu amas la verdad en lo íntimo” (Salmo 51:6). Lo cual significa que cuando usted escribe, sea del tema que sea, Dios ve en lo más íntimo de su ser si lo que usted está componiendo es verdad o es mentira. Mi mamá me decía de pequeño: “Tú puedes engañar a las personas, inclusive a mi, pero a Dios jamás lo podrás engañar”.

El Señor nos dice en el Nuevo Testamento: “No tengo yo mayor gozo que éste, el saber que mis hijos andan en la verdad” (3 Juan 4). La verdad le dará poder a la hora de componer. Le brindará herramientas y lo facultará para escribir con autoridad. La fuente de donde fluirán sus letras y melodías nunca se secará. Escribirá, no porque se lo hayan contado, sino porque usted mismo lo cree, lo vive y experimenta. Alguien dijo una vez: “Los cristianos cuando más mienten es cuando cantan”. No permita que lo incluyan dentro de esa categoría. Mejor haga un compromiso con la verdad y fundamente en ella todas las áreas de su vida.

Hace unos años Jesús Adrián Romero escribió una canción que se titula: “Hambre de ti”, que está en el disco “Te daré lo mejor”. A mi modo de ver es una gran canción. Pero la letra dice algo que por lo menos a mi me inquieta cada vez que se canta en mi iglesia: “Por un momento en tu presencia, por un instante de tu amor/Por un destello de tu gloria, por un minuto nada más/Todo daría, no importaría lo que tenga que pasar, lo que tenga que esperar/Tengo hambre de ti, de tu presencia, de tu fragancia, de tu poder/Hambre que duele, que debilita, que desespera, por ti”.

No sé si usted ya la había escuchado, es una canción bellísima.

La pregunta es: ¿Ha reflexionado seriamente en lo que la letra dice? O, ¿solamente se ha dejado llevar por la emoción mientras la canta?

Le soy sincero, cuando ponen esa canción en la lista de cantos yo dudo en unirme a cantarla con la congregación. Me cuestiono a mi mismo: “¿Realmente estoy dispuesto a dar todo y a pasar lo que tenga que pasar con tal de encontrarme con el Señor así como dice la canción?” Otras veces pienso: “Si a penas consigo orar 20 minutos diarios, ¿cómo me puedo atrever a decir que no importa lo que tenga que esperar si oro tan poco? Es más, cuando el ministerio de alabanza llega al coro me alarmo y digo: “¡No hombre! ¡Yo no tengo esa hambre que duele, que desespera y que debilita! ¡Si la tuviera no viera tanta televisión y hasta ayunara más seguido!”

No piense que soy demasiado severo conmigo mismo, simplemente estoy diciendo la verdad. Si no reflexiono en lo que canto estaría cantando algo que no estoy viviendo. Examinarse a uno mismo es honesto y saludable. Cuando no lo hacemos tendemos a caer en lo que Jesús dijo: “Este pueblo de labios me honra; más su corazón está lejos de mi” (Mateo 15:8). Por eso, cuando en mi iglesia cantan esa canción u otras similares, si por alguna razón no estoy viviendo la letra de una canción, uso las frases de ella como motivos de oración y le pido al Señor que me permita ser veraz y vivir lo que canto.

Ahora, vayamos del lado del compositor, Jesús Adrián Romero, ¿cree usted que él vive lo que compone? ¿Realmente cree que a él no le importa el tiempo que tenga que esperar con tal de encontrarse con Dios? ¿Experimenta él esa hambre que duele, debilita y desespera? Para aquellos que no lo conocemos en persona pero que tenemos amigos que sí y para aquellos hemos participado de reuniones de adoración en las que él ha ministrado, pienso que podemos afirmar con certeza que este hombre vive lo que canta y lo que compone. De eso no cabe duda. El tema importante aquí es: nosotros. ¿Vivimos lo que escribimos? ¿Es verdad cada cosa que componemos?

Tenemos un gran desafío, “aplicar nuestro corazón” a las palabras de los cánticos que escribimos. Si no lo hacemos corremos el riesgo de componer melodías bellas pero con letras que no son ciertas. Sí, emocionarán; sí, parecerán ingeniosas. Pero fundamentadas en la mentira. ¿Son así el tipo de canciones que usted y yo queremos escribir?

Continúa…

PREGUNTAS A LOS LECTORES DEL BLOG: ¿Qué opina de aquellos compositores que no viven lo que escriben? ¿No cree que es una lucha que todos enfrentamos y un desafío para todos aquellos que escribimos canciones?

Notas:

(1) Martínez, José M., Grandes cánticos de la Biblia, Pensamiento Cristiano Publicaciones, España, 2008. Pág. 13.

12 Comentarios

  1. Noel, que buena serie has hecho con este tema. En lo personal me ha servido mucho. Me ha parecido obligante compartir una experiencie personal relacionada.

    En un momento de «crisis espiritual» de mi vida, siendo ya creyente, me acreque a pedir consejo a un anciano de dias (84 años) y de vida espiritual, al hermano José Hernandez, quien hace ya algunos años partio de esta tierra… y a quien le habia obsequiado antes un cassete con algunas de mis canciones, y le pregunté que hacía él, cuando sentía algo similar, al punto que le parecia que ni la oración le servia… Me contesto:

    «Bueno, hermanito Pablo, a veces a mi me sucede tambien, pero ya no tanto como antes… Ahora, cuando me siento así… me pongo a escuchar las canciones y alabanzas del Cassete que me regalo el hermano PABLO AZAEL. Escuchar sus cantos y alabanzas me ayuda mucho a sobrepasar esas «crisis»… Amén.»

    Si… creo que a todos nos pasa… como que dejamos de componer y de cantar para nosotros mismos y nos olvidamos de vivir lo que componemos y cantamos para otros…

    Lo llamo el síndrome del PNP-LQP = PORQUE NO PRACTCAS… LO QUE PREDICAS… JAJAJA.

    Como diría el Señor… «el que tenga oidos para oir, que oiga»… Amén.

    PABLO AZAEL.
    El Arte Ciencia de Hacer Canciones.
    Panamá, 9 de enero de 2009.

  2. HNO. PABLO: Jajaja, me pareció genial el síndrome PNP-LQP, de todos es el desafío. Uno escribe una canción y realmente vive su mensaje, pero con tiempo uno decae y en esos momentos uno debe reajustar su corazón y volver practiar cuanto decimos que creemos. Es una lucha de todos los días, un desafío ser veraces con todo cuanto escribimos.

    Gracias por comentar…

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. Godofredo Peñate Rivas

    Hermano Noel:

    De acuerdo a las entrevistas que usted nos ha ido presentando, nos damos cuenta que las composiciones que tienen una vivencia personal con Dios son buenas. Sin embargo hay miles de composiciones de acuerdo a lo que hemos aprendido en su blog que vienen de la observación de conductas y acciones en otras personas… enseñanzas que fluyen de un mensaje que se recibe de un pastor, etc. Es muy posible que el mensaje que deseamos transmitir es muy verdadero, y el hecho de que no lo estemos viviendo no significa que no sea una verdad.

    Creo que la veracidad de una composición sería mas creíble si mantuviera la unidad y en el caso de tema de Jesús Adrián no mantiene la unidad, motivo por el cuál al oyente se le hace difícil tomar acción en cuanto al tema, debido a que presenta 2 opciones:

    1 Darlo todo por un instante en su presencia y…
    2 sentir hambre de esa que se ven las tortillas volar

    Yo creo que no me dí a explicar pero, verlo todo bajo la lupa que debo vivirlo para poder comunicarlo
    no creo que se aplique a todo. He leído libros de ventas escrito por personas que nunca vendieron nada. Pero, que tomando las ideas de otros lograron comunicar mejor los principios.

    Pero como creo que todavía no me doy a entender Creo: que no todo lo que la gente canta o compone
    tiene que haberlo vivido, o estarlo viviendo. La música cristiana presenta esta limitante si alguien canta o compone acerca del pecado entonces la gente pensaría que está pecando y por eso no tenemos composiciones que adviertan sobre el tema.

    Bueno hermano, creo que ya lo puse rojito asi que: hasta pronto!!!

    Bendiciones!!!

    Hno. Godo.

  4. HNO. GODO: No tengo por qué ponerme rojito, jeje, pero comprendo perfectamente su punto. Ud. dice «uno no tiene que vivir todo para poder comunicarlo». En cierto sentido es cierto, por ejemplo cuando uno compone canciones que narran una historia, no necesariamente el compositor debe haberla vivido para escribirla. Es como el caso de los escritores de ciencia ficción, no tienen que haber vivido algo, un mundo surrealista por ejemplo, para poder compartirlo. En ese caso sería imposible.

    Otro caso donde uno no necesariamente debe haber vivido algo para escribirlo es el que usted menciona, donde componemos producto de una enseñanza que oímos pero que en ese momento no estamos viviendo. En ese sentido el lenguaje de la canción lo reflejará, dirá: «quiero, deseo, sueño, anhelo, etc», porque aun no lo vive. Tal vez la canción podría decir: «Soy, tengo, poseo…» por fe, y aún así podría ser válido. ¿Por qué? Porque se amparó en una verdad. ¿Cuál verdad? De que por fe y confiando en la gracia de Dios usted vivirá eso que está confesando. Repito, de todos modos se está amparando en la verdad para escribir, está deseando verdaderamente ser eso, digamos.

    En cuanto al caso que menciona de componer algo que hable sobre el pecado, dependería de cómo se haga la canción. Si va a contar la historia de un borracho que ha estado perdido y que abandona la bebida al conocer a Jesús, pues ud. no tendría que haberlo vivido para poder hablar de ello. No, simplemente sabe que existen ese tipo de casos y compone sobre ello. Igual se está amparando en la verdad porque sabe que verdaderamente esos casos existen. Ahora, si va a decir en su canción que usted es ese borracho que abandonó la bebida al conocer al Señor y no ha sido así, entonces está incurriendo en delito de mentir. ¿Me doy a entender? Todo dependel del lenguaje y la intención que se use.

    Una cosa es vivir una experiencia, un principio de la Palabra y basado en eso componer, y otra cosa es querer transmitir una experiencia que no hemos vivido pero de la cual queremos componer. En ambos casos siempre hay verdad involucrada. Con excepción de aquellas canciones que personalizamos y donde damos a entender que las hemos vivido cuando no ha sido así. Eso sí sería mentir.

    En fin, depende de cada caso, de cada canción y de la intención del compositor para saber si la canción está fundamentada en la verdad o no.

    En cuanto al ejemplo de la canción de Jesús Adrián no comprendí su punto, donde dice que no tiene unidad. Lo que pienso de esa canción es que conlleva un desafío bien alto, un estándar que no cualquier cristiano está viviendo, pero al que debemos aspirar vivir todos los días. Pienso que Jesús Adrián compuso esa canción en un momento alto de su vida y eso se ve reflejado en la letra. Ahora, que todos vivamos a esa altura es el punto que debemos reflexionar antes de cantarlo. Si lo estamos viviendo, genial, sino, ¡tenemos un desafío que debemos incluir en nuestras oraciones!

    Gracias por comentar, me pareció un punto sumamente interesante el que planteó, se me es bien difícil explicar todo en tan reducido espacio, pero a lo mejor y cuando nos veamos profundizamos más en estas ideas. ¿Le parece?

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. En una ocasión estaba un pastor predicando en su iglesia. En la primera fila, una anciana la cual a cada momento repetía «pastor no puedo escucharlo», el pastor con mucha más fuerza en su voz trataba que la anciana le oyera lo que predicaba (probablemente el pastor hablaba de NO MENTIRAS ja ja) y la anciana nuevamente le decía «pastor no puedo escucharlo», esto continuó por varios minutos hasta que el pastor un tanto furioso dijo a la anciana «bueno anciana…cómo es que no puede escucharme si yo grito y grito y usted esta en la primera fila????!!!» y la anciana respondió: «sí pastor! sí pastor! lo que sucede es que SUS ACCIONES gritan más que SUS PALABRAS!!!»
    Como compositores podemos sorprendernos a nosotros mismos gritando y gritando el mensaje de nuestras canciones, pero nuestro accionar distorciona la pureza de ese mensaje, y es que cuando una canción o una predicación en el caso de los predicadores es vivido por quienes lo expresan, sencillamente….SE SIENTE EN EL ESPIRITU!!!!

  6. ADONYS: ¡Gracias por la ilustración mi bro! Nuestras acciones deben respaldar nuestras palabras y nuestras palabras nuestras acciones. Tu ilustración me recuerda el siguiente pensamiento: «Un gramo de acción pesa más que una tonelada de palabras».

    Gracias mi fiel comentarista, Dios te bendiga…

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  7. Definitivamente… en esto de la aventura de componer todos vamos aprendiendo, reaprendiendo y … desaprendiendo… Y en esto me declalro el primero de la lista.

    Todas mis canciones que he compuesto tienen que ver conmigo en el sentido de una vivencia personal que me impacto… Alunas veces ha sido una vivencia propia… otras veces la vivencia de otra persona, de la que me enteré o entre en contacto y que igualmente me impacto.

    Lo que trato de decir es que no todas las canciones que he compuesto tienen que ver directamente con mi propia vida. Algunas las he realizado hasta por encargo.

    Otras las compuse para mi, y sólo las canto para mi, o de repente cuando estoy entre buenos amigos. En fin… hay de todo. Eso pienso.

    PABLO AZAEL.
    Panamá.

  8. HNO. PABLO: Sí, todos estamos aprendiendo, ¡yo también mi hermano! Pero pienso que aún como usted hace, escribir basado en sus experiencias o hacer canciones por encargo, uno siempre puede escribir amparado en la verdad.

    Lo importante en la composición es ser auténtico, y la autenticidad íntimamente ligada a la verdad. Es decir, se que compongamos canciones para nosotros o para otros, que nazcan espontáneamente o las hagamos por encargo, sean de alabanza y adoración congregacional o sean de solistas, verticuales en su expresión a Dios u horizontales con un mensaje a la iglesia, de amor hacia la pareja o que aborden algun tema de la vida… Todas, todas, todas nuestras canciones deben estar fundamentadas en la verdad. De lo que estamos viviendo o queremos vivir.

    Gracias por siempre comentar mi hermano…

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  9. En mi opinion el error en el q podemos caer al escribir una cancion es intentar «apantallar» (Es decir aparentar algo q no somos…) a las personas… tratar de mantener nuestro nivel de «santidad» elevado ante la vista de las demas personas… cuando caemos en esto hay q tener mucho cuidado porque pienso q Dios nos lo demandara despues… por lo demas no le veo mayor problema cuando se trata de enseñanzas, anhelos, etc. simplemente es mejor escribir acerca de lo q sabemos… ya que no podemos dar algo que nosotros no tengamos!

  10. GERSON: Tienes razón, a veces el escritor de canciones intenta «apantallar», con lo que dice, con lo que toca, con lo que crea. Hay que tener cuidado y siempre buscar ser veraz.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  11. Vivir la musica que se escribe, es lo mas maravilloso que pueda existir, pues cantar por cantar sin vivir es como llevar en el corazon amor en silencio.

    Por tanto demostrar nuestro canto con obras es necesario. Teneis razon en lo que opinas.

    Dios te Bendiga.

  12. EDILBER: La Biblia: «La fe sin obras es muerta». Es decir: «quien dicen creer algo y no lo vive, es como si no creyera nada».

    Gracias por comentar!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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