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Últimos componentes del Plan de Innovación.

En esta oportunidad terminaré de presentar los últimos tres componentes del Plan de Innovación de Canciones para una iglesia local que desee entrar en la dinámica de cantar periódicamente canciones nuevas. Los siete componentes que hasta el momento hemos visto son: Visión, comunicación, planeación, definición, distribución, equilibrio y ensayo. La idea de este Plan es que sirva de guía a aquellos equipos de alabanza que verdaderamente deseen salir de la rutina de cantar siempre lo mismo. Aunque reconozco que esta propuesta no es perfecta pienso que puede brindar luz para un camino que todo ministerio de adoración innovador quiera comenzar a transitar.

8. Administrar.

Una cosa es tener visión y pasión por la innovación y otra administrar el proceso de innovación. Hay equipos de alabanza que cuando introducen una canción nueva por primera vez la cantan durante 6 meses seguidos sin parar y es aquí donde caen en el bache que mencioné al inicio de esta serie: cometen los mismo errores del pasado solo que con canciones contemporáneas. Nuestras iglesias necesitan ministerios de alabanza sabios que sepan administrar la innovación. Seis meses son 24 domingos, es decir, la canción nueva a la altura del cuarto domingo ya no será nueva y si continúan cantándola por veinte domingos más se echa a perder su impacto. Sea sabio, introduzca canciones nuevas, sí, ¡hágalo!, pero sepa que la canción nueva ya no lo será después del tercer o cuarto domingo que se haya introducido. Cuando pase un mes desde que introdujo la canción es hora de hacerla descansar, digamos durante dos o tres semanas, luego podrían volverla a utilizar dos domingos más y darle nuevo descanso. Siga este consejo y verá que toda canción nueva que canten no perderá vigencia y hasta la gente sentirá cierto grado de frescura cada vez que la canten otra vez a pesar de que ya no sea nueva. ¿Por qué? Porque la supo administrar.

9. Sometimiento.

Como dije en entradas anteriores la autorización para innovar canciones debe provenir del pastor de la iglesia y del director del equipo de alabanza. Si el pastor tiene iniciativa para proponer canciones de acuerdo a sus sermones o al sentir del Espíritu el líder de alabanza debe someterse al deseo pastoral. Si por alguna razón el pastor delega enteramente la innovación en manos del director de alabanza y le da vía libre para que haga según le parezca, entonces el equipo de alabanza debe someterse al deseo del líder. Claro, no estaría mal escuchar siempre las propuestas de otros integrantes del ministerio.

¿Por qué hago mención de esto? Porque la innovación de canciones requiere del sometimiento de los involucrados a la cabeza inmediata. Los cantantes y músicos al director de adoración, y el director de adoración al pastor. Voy a ser más claro: van a haber ocasiones que al líder de alabanza no le gustará la propuesta de canciones nuevas que ha sugerido el pastor. Sí, es lógico que eso pase. ¿Está mal discrepar? No, el líder de alabanza puede argumentar amablemente la razón por la que quisiera considerar otras opciones distintas a la del pastor, pero si el pastor insistiera en su propuesta el líder debe someterse gustosamente el pedido pastoral.

Lo mismo sucede con el equipo de cantantes y músicos, si el pastor y el director de adoración han decidido introducir una canción que no es del agrado de algunos, ellos gentilmente pueden expresar sus opiniones y sugerir otras opciones. Si se diera el caso de que el pastor y el director insisten en su propuesta el equipo completo debe someterse gustosamente al liderazgo que está sobre ellos.

Seamos francos, cuando el pastor o el líder de alabanza sugieran cierta canción a más de alguno del equipo no le va a parecer dicha propuesta. Puede que la acepten todos, ¡genial!, ojalá pasara eso siempre. Pero como sé que no pasará y a veces habrá discrepancias, los músicos y cantantes y el director mismo deben someterse a la autoridad superior. No importa que la melodía no les guste, que no sea del ritmo que tanto les gusta tocar o que armónicamente sea muy sencilla, eso no importa, todos deben obedecer gustosamente y sacrificar sus gustos y preferencias por el bien de la visión pastoral y del director de adoración, pero principalmente por el bien de la adoración congregacional a la cual están llamados a aportar.

10. Continuidad.

Si algo nos caracterizamos los latinoamericanos es comenzar las cosas y no terminarlas. Somos gente de principios, ¡todo lo iniciamos pero nada lo terminamos! En cuanto al Plan de Innovación de Canciones este patrón debe romperse. Muchos inician proyectos de innovación como el que estoy mencionando y a los dos o tres meses, ¡pum!, se desinflan y vuelven a la rutina de cantar siempre lo mismo.

El otro día leí el siguiente concepto de carácter: “Carácter es permanecer en las decisiones tomadas, a través del tiempo y a pesar de que la emoción se esfumó”. Me impresionó. Muchos cuando de innovar se trata visionan grandes cosas, se emocionan porque auguran una nueva etapa del grupo de alabanza y hasta se jactan de los días frescos que vienen al equipo, pero a los meses, ¡a veces a la semana siguiente!, no le dan seguimiento al Plan de Innovación que “supuestamente” se comprometieron a seguir.

Pastores y líderes de alabanza: ustedes son los llamados a desarrollar carácter y a modelarlo a través de la continuidad de los proyectos que emprenden. A pesar de lo difícil que pueda resultar innovar cada tres semanas, porque tiene su grado de dificultad eh, ustedes deben empujar hacia adelante a sus equipos de alabanza a pesar de que la emoción de innovar ya no esté.

Para los integrantes del equipo de alabanza: si su pastor o líder de adoración se emocionó en un principio por la innovación pero luego no le dio seguimiento al proyecto, no se queden callados, reúnanse, conversen amablemente y recuérdenles lo importante que es cantar canciones nuevas en la iglesia. Insistan con amor, si es necesario ofrézcanse como apasionados buscadores de canciones nuevas para la iglesia y presenten vuestras propuestas con solicitud. No se queden de brazos cruzados conformándose a cantar lo mismo solo porque la cabeza se enfrió. Insistan con amor que en una de esas ellos comprenderán que todo Plan de Innovación de Canciones es trabajo de todos para beneficio de ustedes mismos, de la congregación a la cual dirigen en adoración y principalmente, del Señor Dios a quien servimos.

Noel Navas.