Las mismas canciones de siempre (Segunda parte)

Las mismas canciones de siempre (Segunda parte)

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las-mismas-canciones-2Componentes de un Plan de Innovación de Canciones.

Después de señalar cómo los ministerios de alabanza tienden a cantar lo mismo a pesar de contar con un universo de canciones para innovar  y además, tratando de ser propositivo en lugar de crítico solamente, permítame sugerirle un Plan de Innovación de Canciones para su grupo de alabanza. Lo que a continuación menciono son algunos elementos que deberían tomarse en cuenta si en realidad alguien está interesado en incorporar canciones nuevas de forma periódica en sus reuniones de adoración. Ojalá le sean útiles.

1. Visión.

Como dije la vez anterior la visión de incorporar un Plan de Innovación de Canciones debe provenir de la cabeza, ya sea del pastor de la iglesia o del director del equipo de adoración. Permítame hablar un poco de cada uno de ellos.

Sobre el pastor debo decir que su rol no solo consiste en predicar y administrar proyectos, debe incluir también la supervisión del equipo de alabanza. Son pocos los pastores que conozco que cumplen esta tarea. La mayoría lo delega en alguien y solo supervisa cuando hay problemas. Claro, todos dicen que la alabanza es importante, pero en la práctica no pareciera ser. El pastor que afirma que la alabanza importa debe demostrarlo en su relación de cercanía y apoyo al equipo de cantantes y músicos.

Seamos sinceros, la mayoría de congregaciones se caracterizan por tener un pastor distante del ministerio de alabanza. A mi modo de ver y por el modelo que veo en la Biblia eso no está bien. El pastor debería ser el principal interesado en mantener una relación estrecha con ellos. Tengo un amigo muy querido que cuando tomó el pastorado de una nueva iglesia reunió a todo el equipo de alabanza y les dijo: “A partir de hoy yo seré el principal fan de ustedes. Yo no vendré al culto iniciada ya la reunión, siempre estaré en la primera fila cuando toquen el primer acorde de la primera canción. Para mi la adoración es importante, lo que hacen ustedes es importante, así que seré su principal fan de la primera fila”. Tan relevante era la alabanza para él que dio órdenes explícitas al director que tenían que sacar una canción nueva cada semana, que no quería que cayeran en la rutina de cantar siempre lo mismo. Hasta donde yo tengo entendido esa ha sido su forma de trabajo hasta el día de hoy.

En este sentido el pastor debe de ser el principal impulsor de que el equipo de alabanza cante canciones nuevas periódicamente. Luego de él quien debe velar por la innovación debe ser el director de adoración. Independientemente de que el líder de alabanza esté contratado a tiempo completo o no, tenga un salario o no, debe tener iniciativa en cuanto a este aspecto. Si no la tiene y transita por la vía más cómoda de cantar siempre lo mismo, a mi modo de ver no es el indicado para ser el líder de los cantantes y músicos.

Si por alguna razón alguien está leyendo esta entrada y quisiera mejorar su visión en cuanto a por qué es importante cantar canciones nuevas en la congregación, le invito a que lea la Quinta y Sexta parte de la serie: Cantando nuestras propias canciones, donde presento tres razones por las cuales es saludable innovar. Pienso que puede ayudarle en desarrollar una mejor visión en cuanto a este aspecto.

2. Comunicación.

El pastor de la iglesia y el líder de alabanza deben permanecer en continua relación. Desde aspectos relacionados al desenvolvimiento en la plataforma, pasando por el asunto de cantar canciones nuevas y hasta ver aspectos de la vida personal de los integrantes del equipo, ambos deben conversar a menudo sobre todo lo relacionado al ministerio de alabanza. Claro, sin dejar de hablar de los planes que hay para la reunión de adoración. ¿Cada cuánto se deberían reunir? Entre el pastor y el líder por lo menos una vez al mes, aunque sería mejor cada 15 días. Si decidieran hacerlo una vez por semana, ¡genial! Pero una vez al mes no estaría mal.

Ahora, ¿cada cuánto debería reunirse el pastor y el equipo completo de alabanza? Sugiero también que deberían hacerlo una vez al mes. Para compartir y conversar y estimularse mutuamente al ministerio. Es sorprendente saber de pastores que solo se reúnen una vez por año con el equipo de alabanza. Desde mi punto de vista: pastores distantes que no les interesa algunas de sus ovejas más importantes.

Establecido en la agenda las veces que se reunirán el pastor debe estimular a su líder de ministerio a que canten canciones nuevas. Al saber el líder que tiene autorización de hacerlo éste debe desarrollar su labor con el mayor de los gustos. No verlo como una carga, sino como un aspecto importante en la dinámica de la adoración congregacional.

Lo poderoso de esta interacción es que el pastor mismo puede proponerle canciones nuevas al líder de alabanza o el líder proponérselas al pastor. A lo mejor serán canciones que tendrán que ver con una nueva serie de predicaciones que va a desarrollar o quizá por un sentir que ha percibido del Señor y que deben enfatizar.

Si sucediera que el pastor autoriza innovar pero no propone, entonces el líder de alabanza debe de hacerlo e inclusive interactuar con los cantantes y músicos para que ellos mismos propongan canciones nuevas que puedan cantarse en las reuniones. Sea cual sea el caso el líder de alabanza debe comunicarle al pastor la incorporación de canciones nuevas cada vez que se vaya a hacer y qué canción o canciones va a incorporar al repertorio.

3. Planeación.

La incorporación de canciones nuevas debe planearse. Así cómo debe programarse las veces que el pastor y el líder de alabanza se reunirán también debe establecerse cada cuánto se incorporarán cantos nuevos al repertorio de la iglesia. Ya hablé de mi amigo pastor que ha dado órdenes de que el equipo de alabanza cante una canción nueva cada semana; sin embargo, para muchas iglesias esa medida es demasiado para cumplirla. En este sentido permítame proponerle que saquen una canción nueva cada tres semanas. Lo podrían hacer una vez al mes, pero pienso que cada tres semanas es una medida promedio que podría resultarles saludable. Ahora, si el pastor y el líder deciden hacerlo cada dos meses, está bien. Eso es mejor que nada. Siempre sería innovación, lenta, pero igual es innovación.

Otro aspecto a planearse es si se incorporarán canciones nuevas para reuniones y celebraciones especiales. Digamos: Semana Santa, Día de la madre o del padre, Aniversario de la iglesia, Semana de misiones, Navidad, etc. Ya sean reuniones dominicales u otro tipo de celebraciones todo debe planearse y de este modo implementar los pasos previos para tener listas las canciones para dichas actividades.

Continúa…

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