La autopista de la composición (Treceava parte)

La autopista de la composición (Treceava parte)

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AutopistaPaso para escribir una buena letra.

Hasta el momento hemos visto 5 de los 7 pasos que pueden conducirlo a escribir una buena letra. Ya hablamos acerca de Escoger un tema, Derramar sus pensamientos, Definir un título, Sintetizar y además, Versificar. A éste último le prestamos mucha atención debido a que en cierto modo se constituye en el meollo de la composición de letras. En cuanto a versificar se refiere hablamos del Verso, la Estrofa, la Rima y la Métrica, ¿lo recuerda? Bueno, en esta oportunidad (y la siguiente) hablaremos del 6to. paso de la elaboración de letras: La revisión gramatical. El cual es un paso importante que muchos pasan por alto sin percatarse que una letra no solo debe escribirse, debe escribirse bien.

6. Revise la gramática.

Imagine lo siguiente: Usted acepta la invitación de asistir a una reunión de alabanza y adoración un viernes por la noche. Hay cientos de personas que como usted llegaron puntual y se han congregado para desbordarse en agradecimiento y devoción por Dios durante algunas horas. Antes de comenzar el director pide a todos que se pongan de pié y dirige a todos en una breve oración inicial. Al nomás decir: “Amén”, se oyen los cuatro golpes del baterista anunciando el inicio de la primera canción. ¡Todo mundo se emociona! Todos cantan, aplauden y gritan por el ímpetu del momento. Las letras de las canciones se proyectan en las pantallas para que ningún adorador se quede sin participar. El director es dinámico, vivo y apasionado en su dirección. Así avanza por las primeras 5 canciones de la lista. Al terminar la última canción rápida todo mundo estalla en aplausos de exclamación. De repente, las luces del auditorio se atenúan como anunciando que el tiempo de adoración está por comenzar. El pianista toca una progresión de acordes que unidas a la tenue iluminación irradian una atmósfera acogedora de intimidad. Las letras se siguen proyectando y todos fluyen en adoración. Después de un par de cantos el director se dirige a la congregación y dice: “Esta noche es muy especial para nosotros debido a que como equipo de alabanza cantaremos nuestra primera canción que hemos escrito como banda, se titula: “En tu presencia Señor”. Por favor… ¡Cántela con nosotros!” Todo mundo aplaude, el pianista toca los acordes introductorios, el director comienza a cantar y en las pantallas se lee:

En tu presencia Señor
adoraremos por siempre
Con cánticos de amor
ofreceremos presentes

Sabemos que tu bondad
derramará aguas vivientes
De tu inmenso manantial
Veveremos por siempre.

Usted intenta seguir cantando pero este último renglón lo hace detenerse de tajo: “¿Veveremos por siempre?”, se pregunta. “¡Ops! ¿Qué pasó aquí?” Usted contiene la risa y como todo buen adorador hace caso omiso del error gramatical y continúa adorando.

A los pocos segundos el equipo de alabanza vuelve a repetir el mismo renglón y usted se desconcentra: “¿Por qué habrán escrito “Veveremos” con “V”? ¿Acaso no saben que se escribe con la otra “B”?” Usted voltea a su alrededor para ver si hay alguien más que notó el error pero parece que no, todo mundo sigue cantando. El equipo vuelve por última vez al mismo renglón y lo cantan una y otra vez para finalizar: “¡Veveremos por siempre! ¡Veveremos por siempre! ¡Veveremos por siempre!” Termina la canción y usted exclama: “Bueno… ¡Ojala que cuando graben su primer disco no comentan esta torpeza cuando escriban las letras dentro de la portada del Cd!”

Un año después…

Usted vuelve a aceptar la invitación a una reunión de alabanza y adoración en la misma iglesia, la diferencia hoy es que en esta reunión el equipo de alabanza lanzará su primer disco de música cristiana.

Cuando usted llega encuentra mesas estratégicamente ubicadas en la entrada y a algunos hermanos animando a la gente a comprar. ¡Usted no aguanta la curiosidad! Se dice: “¿Habrán incluido la canción aquella del error gramatical?” Toma el Cd en sus manos y lee los títulos de las canciones y sí, ve que la canción “En tu presencia Señor” es la última de la lista. Paga por su Cd, lo destapa rápidamente, abre la caja, saca la portada, busca la última canción, lee el último renglón… “¡¡¡Acaso no saben que existe una materia que se llama: Gramática!!!”… se lamenta.

Para algunos el ejemplo anterior podría sonar exagerado, pero pasa. Yo lo he visto con mis propios ojos. “Es que el error al principio fue de quien transcribió la letra en las pantallas”, dirá alguien. “Es que el error al final fue de quien diseñó la portada del Cd”, dirá otro. Podría ser. Pero independientemente de quién haya sido el responsable de todo esto como compositores debemos estar concientes de nuestra propia responsabilidad. ¿Cuál? La de escribir bien.

Por vocación el compositor debería ser un estudioso del lenguaje. Por eso es un compositor, porque es escritor. Y los escritores tienen como práctica repasar periódicamente los principios de la buena escritura. Aquí está el problema: No todos los compositores cristianos hacen eso, piensan que es una materia que no les corresponde cursar y la pasan por alto. Peor aún es cuando terminan una canción y no buscan la ayuda de otros para revisar la gramática. Tal vez haya algo mal escrito y no se han dado cuenta, pero como piensan que son grandes compositores entonces no someten a revisión sus letras. Los errores gramaticales de las canciones se solventarían fácilmente si el compositor estudiara un poquito más y mostrara a gente conocedora sus letras. Simple.

Continúa…

2 Comentarios

  1. No olvidarse se utilizar «F7» en Microsoft Office! jajaja. El recordatorio no esta de mas, asi que lo tomare en cuenta Noel!.

    Bendiciones. DN

  2. DAVID: Jajajá! Sí, verdad?

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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