«Me alegraré en ti» (Primera parte)

«Me alegraré en ti» (Primera parte)

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Me alegraré en tiLa historia detrás del disco.

El pasado sábado 27 de Noviembre presenté durante el Congreso AdorArtes, celebrado en iglesia Comunidad Cristiana de Santa Tecla, algunas canciones de mi primer disco: “Me alegraré en ti”. Aunque fue un lanzamiento un tanto sobrio quise aprovechar el concierto de cierre con Milton Valle (de Honduras) para lanzarlo. El evento estuvo muy bien, mi presentación y la de Milton estuvieron geniales y bueno, desde hoy en adelante usted encontrará en el blog un artículo al mes relacionado a mi disco. Esta primera parte relatará cómo nació y qué me motivó a publicar esta obra, y durante las siguientes conocerá las historias y reflexiones detrás de cada canción. Confío que estas anécdotas aportarán a su vida como escritor de canciones.

La idea de grabar un disco nació desde el mismo momento que descubrí mi don para componer. Cuando había compuesto mis primeras 10 ó 12 canciones ya comenzaba a hacer listas imaginarias (o las escribía), pensando en el orden en que ubicaría cada una de las canciones en el CD. He aquí una confesión: La mayoría de temas que usted encontrará en “Me alegraré en ti” no son las que originalmente soñé para el disco. A medida que fui componiendo más y mejores canciones la lista fue variando. Aun así recuerdo haberme reunido con Raúl Ardón, ahora director de Instituto Canzion El Salvador, y le mostré mi primera lista. Entre elogios y observaciones me dijo: “Yo que tú buscaría canciones con acordes mayores, no tanto con menores, tienen más luz, emocionan mejor y de diferente forma que los acordes menores”.

Dicho y hecho, de inmediato cambié toda la lista de canciones lentas y me di a la tarea de esperar a escribir otras canciones.

Recuerdo otra conversación que sostuve con mi amigo Rafael Domínguez (Wichi), cuando le planteé la idea de producir algo me dijo amable pero tajantemente: “Si algún día lo hacés por favor aseguráte que no suene salvadoreño”. Wichi se refería a que el sonido del audio tuviera un estándar más allá del que estábamos acostumbrados a oír en ese entonces a nivel nacional. En parte fueron sus palabras las que me motivaron a que la mitad del disco se hiciera en El Salvador y la otra en Guatemala.

Como siempre me ha fascinado la música acústica sabía que mi disco debería llevar en su mayoría instrumentos reales, no secuenciados. Aun así, y por los costos que implicaba grabar, pensé secuenciar las baterías. Inclusive luego de terminadas le solicité a dos amigos bateristas que revisaran las baterías, cosa que hicimos durante varios días hasta asegurarnos que sonaran lo más real posible.

Conocí a Freddy Carranza, uno de los mejores secuencistas del país, a través de Alex Navas. Conversamos y como todo gran músico me dijo: “Yo voy a hacer lo que tú me pidas que haga, te voy a proponer los arreglos pero si no te parecen decímelo que yo voy a plasmar en tus canciones lo que sea de tu entera satisfacción”.

Un consejo para quienes quieran grabar alguna vez: Busquen un secuencista (y músicos) que tengan esa misma actitud. Se ahorrarán muchos dolores de cabeza.

Aunque Freddy poseía una gran actitud no tenía un buen piano para secuenciar, me dio ciertas especificaciones y me entregué a la tarea de buscar uno que reuniera las características señaladas. Apelando a mi amistad con Oscar Ruano (Coco, como lo conocemos todos) le pedí prestado su Roland XV88 de ocho octavas, con el cual secuenciamos todo el disco. Comenzamos a secuenciar en 2005 y debido a que el proceso se alargó por varios meses acordamos que la forma de pago por el alquiler del piano sería no cobrarle regalías por el uso de mis canciones en su disco: “Majestuoso”. Ambos accedimos.

En 2006 conocí a Miguel Ángel Villagrán (Málin) y sin planificarlo surgió una amistad que permanece hasta el día de hoy. Málin fue productor de los primeros tres discos de Ricardo Arjona y hasta el día de hoy ha producido más de 25 discos para el área hispana de Integrity Music. Al final de cuentas él tocó las guitarras acústicas en el disco.

El asunto es que durante nuestras conversaciones en su estudio en Guatemala y en sus visitas a El Salvador mi perspectiva de la producción musical creció, al punto que recuerdo que cuando le comenté que había planeado secuenciar las baterías me dijo: “Quiero que escuchés esto…” Inmediatamente me mostró las baterías acústicas de un disco que estaba produciendo. “¿Te gusta lo que estás oyendo?”. “¡Sí, claro!” Respondí. “Yo sé quién te puede grabar unas baterías así en Guatemala”.

Fue de ese modo que conocí a Alex Gamboa, un productor musical que ahora reside en Miami, Florida, y en cuyo estudio en Guatemala grabé baterías (que tocó Herbert Yuman), las percusiones (con Eliézer Suárez) y guitarras eléctricas (con Germán Giordano). Fue con Alex que mezclé la grabación en EE.UU.

Un proceso de grabación normal no es tan largo como el que yo experimenté. Podría durar entre 4 y 6 meses. ¡A lo sumo un año! Pero el mío duró más de 5. ¿Por qué? Por varias razones. Una de ellas: el dinero.

A inicios del 2005 yo había orado al Señor una oración como la siguiente: “Señor, cuando me des varios miles de dólares yo sabré que es tu voluntad que grabe”. Dios no me dio los miles de dólares, ¡me dio un nuevo empleo!

En mayo de 2005 tuve una salida abrupta y dolorosa de la institución educativa en donde trabajaba. Digo: “abrupta» porque fue repentina y «dolorosa” porque era una institución cristiana de la cual yo esperaba un comportamiento ético en cuanto a un tema muy delicado que di seguimiento durante varios meses. Como no actuaron correctamente me negué a seguir laborando para ellos y renuncié. “¡Adiós disco!” Pensé yo.

Gracias a Dios de inmediato ACSI Latinoamérica, una asociación de escuelas cristianas que conocí en mi anterior trabajo, me otorgó la distribución para El Salvador de toda su literatura. Aunque nunca me consideré vendedor tuve que convertirme en uno debido a que le vi potencial al proyecto y además, necesitaba dinero para subsistir y pagar mis deudas. En cierto modo el hecho de aun estar soltero y vivir con mis papás me ayudó muchísimo a pasar… imagínese… 6 meses sin sueldo.

A medida que el proyecto de ACSI fue prosperando en 2006 y 2007 utilicé todas mis ganancias para ir pagando poco a poco lo que iba grabando en El Salvador y Guatemala. En 2008 y 2009 continué haciendo lo mismo a pesar de experimentar nuevos atrasos y nuevos retos financieros debido a factores ajenos a mí, principalmente porque no podía estar invirtiendo tanto en un disco que no estaba pronto a salir. Fue una encrucijada que muy bien describió un amigo mío: “Cuando has invertido tanto en un proyecto de grabación y estás por terminar siempre surgen gastos no planeados. Como no puedes detenerte allí tienes que pagar porque estás en la recta final, porque no quieres dejar tirada la inversión y porque quieres ver completado tu proyecto”.

Recuerdo que hace como 3 años ideé un plan de negocios para el disco a través del cual yo pensaba formar un pequeño grupo de amigos inversionistas y de este modo financiar el proyecto. ¡No lo conseguí! Cuando estuve a punto de ganar un amigo inversionista, recuerdo que me ofreció un par de miles de dólares, claro, todo con documentación firmada donde sus ganancias corresponderían a su inversión. Me ofreció llegar un día jueves por la noche con el dinero, pero algo en mi conciencia me inquietaba. No estoy seguro en afirmar que fue el Espíritu Santo hablando a mi interior, pero algo me decía: “Quiero que seas tú el inversionista del disco, nadie más. Quiero que aprendas a invertir tú, no que otros lo hagan por ti”.

Con ese pensamiento clavado en mi mente oré: “Señor, ayúdame, si es tu voluntad que no tenga inversionistas entonces que mi amigo no venga el día jueves a dejarme el dinero y firmar”. ¡Hecho! Mi amigo llegó el lunes, pero como no llegó el jueves con toda la franqueza del caso le expliqué lo que percibía que el Señor me había hablado. Con billetes en mano el tipo comprendió mi sentir y nos despedimos amablemente para continuar la amistad que nos ha caracterizado por años.

Aunque respeto a los ministerios musicales que admiten inversionistas en sus discos en mi caso creo que Dios quería enseñarme algunas lecciones en cuanto al valor del trabajo y la inversión. ¿Recuerda lo que mencioné antes que yo había orado al Señor que si me daba algunos miles de dólares entonces haría el disco? Pues no me dio el dinero, ¡me dio un trabajo! Entonces obtuve el dinero.

Por favor lea bien: el medio a través del cual Dios suple nuestras necesidades financieras es a través del esfuerzo. Es cierto, hay casos especiales donde la voluntad divina decide proveernos, por decirlo así: «mágicamente”, un auto, una casa, ¡cientos o miles de dólares! Pero ese no es el método habitual de Dios. Pasa porque pasa, pero su plan «A» es proveernos a través de la obra de nuestras manos y de nuestra creatividad para las inversiones. Vamos, revise “La parábola de los talentos” de Mateo 25 y comprenderá el principio del que estoy hablando.

Recuerdo que en 2009 ya tenía avanzado más del 80% del trabajo y alguien me preguntó: “¿Oye? ¿Cuándo vas a terminar tu disco?” Le puse la mano sobre el hombro y a manera de broma le dije: “¡Dentro de 3 mil dólares!” Es que le gente piensa que grabar es barato. ¡Y podría serlo! Pero para grabar un buen disco de música cristiana con un sonido que compita en el mercado, la verdad hay que invertir buen billete y de este modo obtener los resultados esperados.

¿Significa esto que mi disco es un gran disco y superior a otros por la cantidad de dinero que invertí? No, yo soy el primero en admitir que me hubiera gustado mejorar algunas cosas. Aun así, es un buen disco, producido con la mayor excelencia que pude alcanzar y con la firme intención de inspirar la adoración de las personas.

Voy a hacer una confesión más, una confesión un tanto extraña, la hago para aquellos que están grabando o tienen planes de hacerlo. Pienso que lo que voy a compartir podría afinar sus corazones y asegurarse de tener intenciones puras al grabar. Bueno, hace algunos años, cuando creí que estaba a punto de terminar el disco, cosa que no pasó y cuyo proceso continuó postergándose, el Espíritu Santo me habló.

Mire, yo no soy de los que andan diciendo por todas partes: “Dios me dijo aquí” o “Dios me dijo allá”, pero esa vez el Espíritu me habló. Estaba adorando al Señor en mi habitación y orando por el proceso de producción. Recuerdo que me sentía muy contento por el sonido que estaba adquiriendo el disco y oré: “Señor, si este es el sonido con que se va a oír y si estas canciones van a contribuir a la vida de adoración de la gente, no me importaría no recuperar la inversión con tal de saber que algunos cuantos serán bendecidos”.

De inmediato una voz en mi corazón me dijo: “¿Sabías tú que en el reino de Dios los precios no son regulados por el mercado el mundo? Por lo tanto, quiero que des el disco barato, dalo a $6.00 en todos los lugares que vayas. En lugar de venderlo a $10.00 quiero que esos $4.00 que no vas a recibir los siembres en la vida de la gente. Quiero que comiences a escribir obras en el Libro de las obras que se está escribiendo acerca de tu vida en los cielos. Que la gente no tenga excusa para no comprarlo ni para piratearlo”.

Una paz inundó mi corazón y de inmediato dije: “Está bien, así lo haré”. Recuerdo que un par de días después hablé con mi amigo Alex Navas y le comenté mi singular experiencia. Me dijo: “¡Dios me acaba de hablar Noel!”

Por lo que si usted nota, todo lugar donde me inviten (confío que la gente lo hará eh, je), encontrará ese precio en mis discos. No en las librerías o en internet, porque ese es otro tema, pero donde yo esté o vaya a estar ministrando usted encontrará mis discos baratos. Es un trato personal de Dios hacia mí, no con otros. Respeto los ministerios musicales que dan la música más cara, pero en mi caso personal es el lineamiento que percibí de arriba.

Bueno, el punto es que lancé mi disco en mi iglesia el sábado 27 de noviembre pasado, ¡gracias a Dios por ello! Pero como sabiamente me dijo alguna vez mi amigo Málin: “Cuando tengás las cajas de CD´s en la sala de tu casa… ¡Allí comenzará el verdadero trabajo!”

Continúa…

6 Comentarios

  1. El disco de entrada a sido de bendicion para mi. pues ensayandolas me he familiarizado bastante con las letras y con el sentir de cada una. Ahora ya nadie te preguntará: y cuando sale el disco? pues esa meta ya está ( gracias a Dios). Falta trabajo por hacer…pero Dios te guiará amigo. y cuenta con tus amigos para apoyarte!
    bendiciones!

  2. SERGIO: Hey, gracias por tus palabras mano, un gusto trabajar con vos!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. Noel! Como yo tuve el privilegio de escuchar sus canciones en estilo «demo» doy fe demos bendición q ellas transmiten. Me alegro juntamente con usted que tiene un sueño menos q cumplir grcs a la provisión oportuna de Dios, Bendiciones!

  4. DAVID: Gracias, cuando vengás te doy una copia, sale? Je.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. Hola Noel!!

    Gracias por compartirnos el proceso de grabar tu primer disco. De verdad creo que me va ayudar mucho y estoy seguro que a muchos más, lo felicito por el empeño que le pusistes. Cuando lo hacemos de corazón y por amor a Dios, Él siempre va a proveer los medios y no hay mayor satisfacción que otras personas puedan ser bendecidas. Adelante Noel!

  6. JAIRO: Gracias por tus palabras, esa era la intención de publicar esta nota, ayudar con algunos pequeños conceptos y experiencias. Gracias por comentar!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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