«Me alegraré en ti» (Tercera parte)

«Me alegraré en ti» (Tercera parte)

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Me alegraré en tiLa historia detrás de «Me alegraré en ti».

Continuando con la serie de artículos relacionados a mi primer disco de música en esta oportunidad presento la historia detrás de la canción que da título al proyecto: «Me alegraré en ti«. Como he dicho antes “Me alegraré en ti” es un disco de aire acústico con diez canciones pop-rock cuyo énfasis principal es celebrar la alegría de la redención. Si usted escucha la grabación de principio a fin notará que el hilo conductor es ese: Hablarnos a todos de que la alabanza y la intimidad en la adoración se logra a través de la sangre de Jesucristo y la comunión con el Espíritu Santo. Confío que las historias detrás de estas canciones le ayuden a comprender mejor el cómo surgieron y además, a disfrutarlas con mayor entendimiento.

«Me alegraré en ti» nació durante mi tiempo devocional un miércoles por la noche. Por más extraño que parezca durante esa época oraba por las noches, no por las mañanas. Un amigo que lo supo me dijo: «La Biblia dice que las misericordias de Dios son nuevas cada mañana. Eso significa que si oras en la noche vas a alcanzar sus misericordias más desgastadas. ¡Deberías orar en la mañana!» No le hice caso, je, obvié su legalismo y seguí orando disciplinadamente a esas horas.

Esa noche que me arrodillé en mi habitación sentí un fuerte deseo por arrepentirme. Sabía que había desobedecido a Dios en algunas cosas y bueno, estaba consciente que no podría experimentar un tiempo significativo de adoración si no me podía a cuentas con el Señor. Desde pequeño mi abuela materna me enseñó que para que Dios contestara mis oraciones debía orar conforme a su voluntad. “Por lo tanto…” decía ella, “ora las oraciones que están en la Palabra. ¡Ellas son la voluntad de Dios!” Sabiendo eso tomé el Salmo 32 y verso tras verso lo oré en actitud de arrepentimiento.

Oré con mi corazón, repetí las frases del salmo como si fueran mías, confesé en detalle cada una de mis faltas. Sentí dolor y pedí perdón. Fue un momento muy especial. Unos minutos después cambié de postura, me puse en pié y comencé a entonar una canción espontánea. Me sentía libre, perdonado. La melodía vino sola: “Me has perdonado de mis pecados, me has rodeado con cánticos de liberación”. Tomé mi grabadora, pulsé rec y seguí cantando. Repetí las frases una y otra vez, luego hice una variación melódica que me llevó emocionalmente más alto y comencé a personalizar el versículo once del salmo: “Me alegraré en ti, me gozaré en ti y cantaré en medio de los rectos de corazón”.

Aunque el perdón de Dios se toma por fe, sentirme aliviado y de paso, comenzar a crear una canción relacionado a lo que estaba orando, me animó mucho. Continué sobre mi cama perfeccionando letra y melodía, mientras lo hacía otra tonadita diferente a las anteriores fluyó de mí. Era el verso ocho: “Me has hecho entender el camino en que debo andar”.

El sábado siguiente tuvimos ensayo con el grupo de alabanza de la iglesia. Me animé a mostrarles la canción. Le dije a Ronie, el pianista: “Hey, creo que Dios me dio una canción esta semana, ¿la quieres oír?” Le dí la letra y el cifrado y comenzó a tocarla y yo a cantarla. Le gustó. Me dijo: “¡Hey, deberíamos cantarla el próximo domingo!” La siguiente semana ensayamos miércoles y Ronie creó el arreglo musical que la canción lleva hasta hoy. Los demás músicos y las voces de fondo la aprendieron. La cantamos el domingo y tuvo una gran acogida en la congregación.

Dos cosas curiosas sucedieron después de componerla.

Primero, “Me alegraré en ti” fue la primera canción mía que el grupo de alabanza de la iglesia cantó sin nadie presentar objeción. Sí, un par de ocasiones antes había intentado cantar algo mío y después de muchos “Pero´s” accedían. Eso me desagradaba, nunca me ha gustado andar mendigando las cosas. El punto es que con “Me alegraré en ti” sucedió distinto. ¡Inmediatamente se animaron a cantarla! En cierto modo eso me confirmó que Dios estaba en el asunto.

Lo segundo que pasó fue que hasta ese entonces la mayoría de las canciones que yo escribía eran baladas. Claro, había escrito una que otra de ritmo rápido, pero la verdad tendía a componer muchas canciones lentas. Eso siempre me llamó la atención y me frustraba un poquito. Después de componer “Me alegraré en ti” todo cambió. No sé cómo ni por qué, simplemente a partir de ahí comencé a componer más equilibradamente, tanto canciones rápidas como lentas. A veces pienso que un pasadizo a mi creatividad se liberó con esa canción.

En fin.

Volviendo a “Me alegraré en ti”, como ya mencioné la canción nació producto de un momento de sincero arrepentimiento. Pedir perdón y ponernos a cuentas con Dios libera el alma del pecado y produce alivio a la conciencia. A veces pienso que muchos de nosotros no experimentamos tiempos significativos de oración a solas debido a que cuando oramos no comenzamos confesándonos genuinamente delante de Dios. El pecado estorba nuestra relación con él y por lo tanto, debemos remover los obstáculos si queremos conectarnos sin problemas. Con esto no estoy diciendo que esta es la fórmula perfecta para orar, pero en mi experienciapersonal me ha ayudado mucho a que mis devocionales privados sean más efectivos.

He aquí la canción…

“Me alegraré en ti” 
Noel Navas

/Me has perdonado
de mis pecados
Me has rodeado
Con cánticos de liberación/

Coro:
/
Me alegraré en ti
Me gozaré en ti
y cantaré, en medio de
los rectos de corazón/

Puente:
Me has hecho entender
el camino en que debo andar

Continúa…

3 Comentarios

  1. Que bonita canción, y que bonita lección hermano!!! Dios lo siga bendiciendo, que pueda seguir componiendo y compartiendo experiencias que sin duda nos ayudan en nuestra propia aventura 🙂 Muchísimas gracias!!!!

  2. Gran canción, un abrazo Noel!!

  3. Reina de Ayala

    Que importante es la historia…y sobretodo cuando sabes que es una vivencia…como es en tu caso..no es meramente escribir algo que parezca bonito!!!sino algo real. Muy bien!

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