Mi equipo de alabanza… ¿Componiendo? (Tercera parte)

Mi equipo de alabanza… ¿Componiendo? (Tercera parte)

- en Mi equipo de alabanza... ¿Componiendo?
1181
3


Sugerencias para que comiencen a componer.

Hasta el momento hemos hablado del valor que el equipo de alabanza le da al mandamiento de los salmos de cantar canciones nuevas, del valor que le dan a la innovación, a sus compositores y a desarrollar una identidad propia. En esta oportunidad mencionaré la última razón de por qué es importante innovar con canciones manufacturadas por los mismos integrantes, y además, comenzaré a compartir algunas sugerencias de cómo pueden incursionar en todo esto de componer lo propio.

5. Cantar lo propio refleja el valor que el equipo de alabanza le da a su influencia sobre otros.

En mi opinión, el éxito de un equipo de alabanza está en la iglesia local. No es salir a tocar a todas partes y ausentarse de casa. Que aunque viajar y ser itinerante no necesariamente está mal, nuestra responsabilidad primordial es servir en la comunidad de hermanos en la que nos reunimos. Lamentablemente uno de los daños colaterales que el movimiento de alabanza provocó fue presentar la imágen de que el éxito del ministerio musical consiste en grabar discos y andar por las naciones. ¿Los culpables? Nosotros mismos y  nuestra inmadurez por dejarnos impresionar por las luces y los reflectores.

Hasta donde percibo, son muchos equipos de alabanza los que sueñan algún día con salir de su iglesia, pasársela en aviones y tocar en cuanto escenario puedan. Su corazón está más afuera que adentro. Como dice mi amigo Fernando Solares de Guatemala: “El corazón de muchos se ha intoxicado con la farándula”. Es triste, pero esto se debe a que no hemos entendido cuál es la voluntad de Dios para el ministerio musical en la iglesia local y el cuerpo de Cristo en sí.

Por otro lado, cuando un equipo de alabanza comprende qué tan importante es cantar lo propio y lo lleva a la práctica, inexorablemente su influencia traspasará las paredes del templo. Es decir, si el ministerio musical de su iglesia adoptara el hábito de cantar lo propio conforme a lo que el Espíritu Santo les esté inspirando, esas canciones que compongan no se quedarán en casa. Saldrán de allí y bendecirán a otros. Si esas canciones tienen el toque del Señor seguramente trascenderán a otras congregaciones.

Mire, cuando Dios está inspirando canciones frescas en un lugar, los más probable es que otras bandas se den cuenta y hasta quieran incorporarlas en sus propios repertorios. No importa que no estén grabadas o que no suenen en las radios; la publicidad de boca en boca hará su labor y los mismos miembros de la congregación le contarán a sus amigos de otras iglesias de las canciones tan especiales que está escribiendo y con las cuales Dios les está ministrando.

Cuando eso pase, entonces su margen de influencia crecerá.

Analícelo bien: ¿Qué ministerio musical que usted admira y que sabe que está impactando una ciudad o las naciones no canta sus propias canciones? Sé que habrán excepciones, pero como regla general, los cantantes y equipos de alabanza más destacados de hoy en día componen sus propias canciones e influencian con ellas a miles de personas más allá de su iglesia local.

ENTONCES, ¿CÓMO HACEMOS PARA QUE EL EQUIPO COMPONGA?

Para que un equipo de alabanza componga sus propias canciones le recomiendo considerar los siguientes consejos:

1. Tomen la decisión.

La composición propia comienza con una decisión. Si el equipo de alabanza se siente cómodo con su estilo de vida de cantar lo de otros y no considera relevante cantar lo que ellos mismos componen, la única forma de romper el paradigma es tomando la decisión de romperlo.

En la serie: Cantando nuestras propias canciones (haga click sobre el título para leerla en este momento), mencioné cinco razones por las cuales los ministerios musicales no comienza su propia Aventura de Componer. Repasémoslas rápidamente:

Comodidad

Componer implica esfuerzo. No componer implica seguir como están, sin trabajo adicional, sin transpirar ni gastar energías. La mayoría de equipos de alabanza no innovan por pura pereza. Nada más y nada menos.

Ceguera

La otra razón por la que no innovan es la falta de visión. Ya sea porque así les enseñaron o porque nunca les ha pasado por la cabeza la idea de que podrían crear sus propias canciones, muchos ministerios no ven importancia en el tema. Su  visión es imitar, no adquirir la propia identidad.

Alienación

Los equipos de alabanza alienados son aquellos que sobrevaloran las canciones de otros ministerios musicales y desvalorizan las propias. Su paradigma les dice: “Las canciones de otros son mejores que las que escribimos o alguna vez podríamos llegar a escribir”. Ellos creen que lo de otros es mejor, que lo de otros es más y lo nuestro es menos. Pura alienación.

Incredulidad

La mentalidad del equipo de alabanza incrédulo se basa en la frase que titula esta breve serie: “Mi equipo de alabanza… ¿Componiendo?” Ante este título más de alguno dirá: “¡Pfff!… ¡Sí, cómo no!” Simplemente no creen que ellos tengan la capacidad de escribir canciones dignas de cantarse en público. Y si sí, no creen que puedan gustarles a las personas.

Cultura

La última razón que podría mencionar de por qué no cantamos lo propio, es por una cuestión cultural. Vamos, ¿qué equipo de alabanza de una iglesia local tiene un estilo de vida de componer y cantar lo propio habitualmente? ¿Ah? ¡Casi ninguno! Ese es el estándar que conocemos y al que nos hemos habituado. Si estuviéramos rodeados de ministerio musicales en la ciudad cuyo estilo de vida fuera cantar lo propio, nos sentiríamos desafiados a romper con nuestro patrón cultural.

Mi punto es que si el pastor, líder del ministerio de alabanza o todos como equipo, toman la decisión de derribar el paradigma, entonces ese el primer paso para comenzar una Aventura de Componer conjunta. Es cuestión de mover la voluntad y evaluar los beneficios de hacerlo para animarse a escribir sus propias canciones.

Continúa…

3 Comentarios

  1. Hola y que pasa si tocas en tu congre y de pronto Dios te comienza a hablar que vas a salir lejos y te lo confirma por muchos siervos, ¿Debes de quedarte o salir? Gracias

  2. Hola, gracias por tu pregunta. Pues si pasa que Dios te está hablando sobre eso, ¡genial! Qué emoción ha de ser recibir ese tipo de palabras. Sin embargo, aun si sales lejos debes tener una iglesia local en la cual congregarte. Salir y tocar debe ser algo supervisado por un pastor y no de forma independiente del músico. Siempre debes tener una comunidad, un grupo de hermanos con quien compartir, un lugar donde ser discipulado, etc.

    ¿Salir lejos? Fantástico, pero eso no significa andar a la deriva sin un ancla que se llama “compromiso con la iglesia local”.

    Saludos!

  3. Hola muchas gracias por la respuesta, de hecho estoy preparando a algunos músicos para que me cubran en mi ausencia, y tienes toda la razón sobre la iglesia. Creo que hay que meterse siempre porque ocurre que al salir das todo pero a veces cuesta recibir, y no es como estar en casa, con los tuyos.

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te podría interesar

¿Por qué hay cristianos que nunca dejan de decir malas palabras?

Hace unos meses un amigo y yo tuvimos