Alabanza y adoración

Alabanza y adoración

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¿Alabanza y adoraciónReflexionando sobre el famoso eslogan.

Permítame hacer una breve pausa a la serie «La iglesia es un karaoke» para compartirle algunas ideas que he estado meditando. Resulta que hace muchísimos años, cuando tuve a mi cargo todo el ministerio de alabanza de una iglesia, una de las primeras cosas que quise hacer fue cambiarle nombre. “A partir de hoy…” Les dije, “Ya no nos llamaremos “Ministerio de alabanza y adoración”, sino: “Ministerio de adoración”. De inmediato todos pusieron cara de signo de interrogación (°?°) y procedieron a preguntarme la razón. Parte de mi respuesta está en este artículo. Al final la usanza común reinó a pesar del intento de cambio y todos le siguieron llamando como sabían, je. En esta oportunidad quiero compartir con los lectores de La Aventura de Componer algo que creo que podría ayudarles a entender un poquito más qué es la adoración y cómo nuestras canciones calzan allí.

Desde los discos de Hosanna Music! de los 80´s hasta los discos de Canzion Producciones a inicios de los 90´s, todas las grabaciones de música congregacional en vivo tenían escritos en sus portadas la frase: “Alabanza y adoración” («Praise and Worship», en inglés). Revíselos y verá. Desde entonces hasta el día de hoy la mayoría de quienes enseñamos la Palabra usamos la expresión “Alabanza y adoración” sin evaluar si realmente dicha expresión es adecuada.

El poder educativo de las portadas, je.

No sólo las grabaciones de música formaron nuestros conceptos actuales, también la ola de congresos que durante los 90´s inundaron el continente. La mayoría de ellos eran congresos de “Alabanza y adoración” y hasta los expositores de dichos eventos hablaban de un movimiento de “Alabanza y adoración” de repercusiones mundiales. Ellos usaban ese eslogan y sus discípulos… ¡Nosotros!… Lo continuamos usando hasta hoy.

Mi pregunta es: ¿Es acertada la expresión “Alabanza y adoración”? ¿Es correcto el uso de ese eslogan al ponerlo en una portada, al organizar un congreso o al enseñar sobre música?

No estoy preguntando si es bueno o malo en un sentido estrictamente moral. No, me refiero a que si es acertado el uso de dicha aseveración o si habrá alguna mejor. Quien quiera seguirla usando después de leer este artículo, está bien. ¡Hasta yo podría si quisiera!

El punto al que lo quiero llevar a reflexionar es que hemos adoptado una frase que no necesariamente es la más exacta ya que pone en un mismo nivel dos conceptos que no son iguales. Si ahondamos en los significados de lo que es la alabanza y lo que es la adoración, nos llevamos la gran sorpresa de que “adoración” es algo más amplio de lo que es “alabanza” y que incluso absorve a la «alabanza» en sí.

Si a la expresión “alabanza y adoración” en las portadas de los discos, al organizar algún congreso o al enseñar sobre estos temas, le sumamos que todos los domingos anunciamos desde la plataforma: “¡Bienvenidos hermanos! Para comenzar tendremos un tiempo de alabanza y adoración”. Entonces podríamos entender por qué la mayoría de creyentes asocian la alabanza con canciones de ritmos rápidos y la adoración con canciones de ritmos lentos. Al escucharnos hablar el creyente deduce para sí: “¡Ah! Vamos a un tiempo de alabanza y adoración. Como siempre se cantan canciones aceleradas al inicio, entonces esas han de ser de alabanza; las otras han de ser las de adoración”.

Simple deducción.

La otra vez alguien me quiso corregir sobre el uso de una canción rápida. Una estilo pop rock (puse: Pop rock, ¡no Pop Corn! ¿Ok?, je). Mientras daba algunas indicaciones sobre esa canción, dije: “Vamos a usar esta canción de adoración con el objetivo tal y tal…” En eso alguien me interrumpió: “Tú te refieres a que esa canción es de alabanza, no una canción de adoración, ¿verdad?”

Le expliqué que no, que había usado la expresión “canción de adoración” deliberadamente, consciente de que la canción es una canción rápida.

¿Por qué surgen esas pequeñas confusiones? ¿Por qué la gente sigue creyendo que las canciones rápidas son de «alabanza» y las lentas de «adoración»? Peor aún: ¿Por qué creemos que la «alabanza» no es «adoración»?

Porque no comprendemos qué es realmente la adoración.

Como Bob Sorge afirma en su libro «Exploración de la adoración»: «La adoración no es suceptible de definición». Nuestros conceptos más elaborados podrían darnos un atisbo de lo que es, pero aun así se quedarían cortos. La adoración es tan profunda como Dios. En este sentido, después de estudiar lo mejor posible a mi alcance el tema, concluyo que la adoración abarca todas las esferas de la vida. Desde los aspectos cotidianos (La vida misma, la familia, el trabajo, etc.) hasta los de índole esctrictamente espiritual, como: La alabanza, la acción de gracias, la oración y la intercesión, por citar estas pocas.

Basado en esta descripción, la adoración es un concepto más grande que la alabanza y la alabanza una faceta de la adoración. No al revés. Al usar el eslogan “alabanza y adoración”, en cierto modo, provocamos que la palabra «adoración» pierda parte de su peso debido a que la equiparamos con algo que ni siquiera es igual.

Esto es como hablar de Dios y del cielo.

¿Dónde está Dios según lo que sabemos? «¡En el cielo!» responderemos todos. Y sí, Dios está en el cielo; sin embargo, ¿no dijo el rey Salomón: «He aquí los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener»? Mmm… Entonces: ¿Dónde está Dios? ¿En el cielo? O… ¿No será que el cielo está en Dios ya que este no lo puede contener y ya que Dios es aun más grande que el mismo cielo?

«El cielo está en ti…» Escribió mi amigo Michael Rodríguez.

Algo así pasa con el eslogan «alabanza y adoración». La adoración es más grande que la alabanza y la alabanza forma parte de nuestra adoración; pero nunca la alabanza contendrá todo lo que que significa «adoración». ¡Más sí la adoración! Todo lo que es la alabanza está contenida en la adoración. No al revés.

¿Significa esto que no debemos dar alabanza? Claro que no. Debemos alabar al Señor como nos invita a hacerlo las Escrituras. Lo que quiero decir es que debemos comprender mejor lo que significa un gran concepto como lo es «la adoración». Tanto si usted canta alabanzas como si ora apasionadamente, tanto si expresa gratitud como si intercede fervorosamente, todo eso es adoración.

No podemos decir lo mismo de la alabanza. Si alabo estoy adorando, pero si adoro no necesariamente estoy alabando. ¿Me doy a entender? Si adoro podría estar expresando gratitud, oración o intercesión, pero no necesariamente alabanza. Si alabo definitivamente estoy adorando.

Aunque no dudo de las buenas intenciones de aquellos que usamos la expresión “alabanza y adoración” (¡me incluyo eh!), a mi modo de ver parte de la responsabilidad de que la gente no entienda qué es la adoración se debe a que hemos usado ambos conceptos al mismo nivel, a veces hasta como sinónimos. Si comenzáramos a usar la expresión “adoración”, en lugar de “alabanza y adoración”, eso podría contribuir a que las personas entendieran que la adoración va más allá de nuestras canciones de ritmos lentos, de nuestras prácticas eclesiales públicas y aun de nuestras devociones privadas. La adoración abarca todas las esferas del quehacer humano, es un estilo de vida y un estado interno del corazón.

Por lo tanto, pienso que lo adecuado sería decir…

Ministerio de adoración (No de alabanza y adoración)
Servicio de adoración (No de alabanza y adoración)
Director de adoración (¡No de alabanza!)
Etc.

¿Por qué? Porque la adoración abarca la alabanza, no al revés. Es un concepto más amplio que sólo decir “alabanza”.

Tomemos como ejemplo el título: “Director de alabanza”. Usted lo ha oído en algún congreso, a veces se pregunta: “¿Cuánto directores de alabanza hay aquí?” Permítame preguntarle a usted: ¿Son realmente los directores de alabanza, directores de alabanza?

Cuando entendemos qué es la alabanza y qué es la adoración comprendemos que los directores de alabanza no son directores de alabanza, ¡son directores de adoración! ¿Por qué? Porque la función de un director de adoración es más amplia que sólo dirigir la alabanza. Si solo fuera de alabanza se centraría nada más en animar a que la gente elogie verbalmente a Dios (alabar es «elogiar») o a que canten sobre lo maravilloso que es él. Sin embargo, un director de adoración no sólo hace eso. Dirigire a la congregación, sí, a que expresen sus alabanzas, pero también dirige a las personas a levantar acciones de gracias, a orar fervorosamente y hasta interceder con clamor.

Siendo estrictos con el concepto, un director de alabanza es un título muy limitado. Ser director de adoración es un concepto mucho más completo. El cual si cada uno de los directores entendiera les ayudaría a comprender con mayor profundidad que su función desde la plataforma no sólo es cantar alabanzas, sino dirigir adoración. Es decir: Alabanzas, acciones de gracias, oración e intercesión. ¡Todo eso! No sólo alabanzas.

¿Qué si la mayoría continúa usando el eslogan “alabanza y adoración” en lugar de cambiarlo? «¡No hay clavo!» Como dicen mis amigos chapines. Simplemente comparto algunas reflexiones sobre un eslogan ante el cual nadie ha dicho nada. En mi opinión usar la expresión «adoración» en lugar de la anterior podría contribuir a que la gente entendiera más profundamente qué es la adoración. Pienso.

¿Qué tiene todo esto que ver con el tema de la composición de canciones? Recordarle que las canciones que componemos son nuestro granito de arena al amplio tema de la alabanza y adoración… ¡Perdón!… Adoración, je.

¡Dios multiplique nuestros panes y nuestros peces!

Noel Navas.

4 Comentarios

  1. Gracias bro, para mi no hay nada mas rico que hacer las cosas con entendimiento.

    El tener conocimiento creo que hace las cosas mas fáciles, nos da confianza en lo que hacemos y aporta mucho a la autoridad que vamos desarrollando.

    Pura vida bro.

  2. Bendiciones Noel, sin duda alguna este tema ha dado vuelta en muchas de las cabezas de los integrantes de los múltiples ministerios de alabanza a nivel mundial.

    En mi experiencia puedo aportar que adoración equivale a una sumisión completa hacia Dios, no momentánea, sino arriba como abajo del altar, dentro como fuera de la iglesia, en la intimidad como ante el público mientras que la alabanza equivale a exaltación, algo momentáneo.

    Bendiciones hno. que nuestras vidas se mantengan en completa adoración hacia nuestro creador y Padre, Dios.

  3. Gabriela Nùñez

    Bendiciones, Gran parte de mi empezar en cristo me la pasaba diciendole a Dios que lo adoraba, pero un dìa entendi que la adoraciòn es aun mayor que pasar diciendole a Dios que lo adoraba, pues entendi que el adorar a Dios es mas alla de lo que nos imaginamos, pues lo adoramos en espiritu y en verdad, el espiritu siempre esta dispuesto a adorar pero con nuestras acciones es que lo adoramos en verdad, y lo que Dios anda buscando es adoradores en espiritu y en verdad.. asi que cada dìa no solo trato de adorarlo en espiritu sino tambien en verdad.. Para adorar es necesario tener una intimidad con Dios, pues nadie puede adorar a quien no conoce…

  4. Asi con estos puntos de polemicas es que nacen otras doctrinas, divisiones de ideas, y el Señor quiere que le alabemos y le adoremos , y solo EL conoce nuestros corazones y no le interesa titulos puestos por el hombre el solo quiere un corazon dispuesto a alabarle y adorarle , dos cosas muy diferentes, La Palabra dice que hay tiempo para todo. Esta alguno alegre? Cante AlLABANZAS.

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