¿Santa Claus llegó a la ciudad?

¿Santa Claus llegó a la ciudad?

- en Misceláneos, Navidad
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Santa ClausSanta Claus Vrs. Las ciencias físicas.

Hace un tiempo recibí en mi bandeja de entrada un estudio realizado por un experto en temas físicos donde analiza todo lo que Santa Claus necesitaría para llevar a cabo su faena de Nochebuena. Por eso, debido a lo oportuno de las fechas y a que en las radios hispanas del mundo están sonando la canción: “Santa Claus llegó a la ciudad” (escúchela aquí) interpretada por el cantante mexicano Luis Miguel, me he animado a mostrarle dicho estudio además de una brevísima conclusión mía. ¡Advertencia! Si usted aun conserva la ilusión de que existe Santa, por favor, tenga cuidado… ¡Hoy puede que la pierda!

Santa Claus en Noche buena.
Conclusiones físicas de la faena de trabajo de Santa durante la noche previa a la Navidad.

Primero.

Ninguna especie conocida de reno puede volar; sin embargo, en la actualidad hay 300,000 especies de organismos vivientes no clasificados. Aunque la mayoría de estas especies sean insectos y gérmenes aun queda la posibilidad de que se identifiquen los “renos voladores” que se afirma van delante del trineo de Santa.

Segundo.

Hay 2 mil millones de niños (menores de 18) en el mundo a los que Santa debe repartir regalos. Como parece ser que él no visita niños musulmanes, hindúes, judíos y budistas eso reduce la carga mundial al 15% del total. Es decir: 378 millones de acuerdo a Population Reference Bureau. Esto implica un promedio de 3.5 niños por hogar, 91.8 millones de hogares. Se presume que haya al menos un buen chico en cada uno.

Tercero.

Santa Claus tiene 31 horas en Nochebuena para trabajar gracias a los diferentes husos horarios y a la rotación de la Tierra. Por supuesto, asumiendo que él viaja de Este a Oeste. Esto resulta en 822.6 visitas por segundo. Lo cual equivale a decir que por cada familia navideña con niños buenos, Santa Claus tiene 1/1000 (una milésima) de segundo para…

Estacionar el trineo
Tomar los regalos
Saltar a la chimenea
Bajar por la chimenea
Salir de la chimenea
Llenar las medias
Distribuir el resto de regalos debajo del árbol
Comer cualquier bocado que haya en la mesa
Entrar a la chimenea
Subir por la chimenea
Montarse al trineo y…
Marcharse a la siguiente casa

Asumiendo que cada una de esas 91.8 millones de paradas estén distribuidas homogéneamente alrededor de la Tierra (cosa que sabemos que no es así pero que supondremos que sí para fines de estudio), estamos hablando de 1.25 kilómetros por familia y un viaje total de 120 millones de kilómetros. Esto sin contar las paradas que la mayoría de nosotros debe hacer al menos una vez en 31 horas y sin contar tiempo para comer. Por lo tanto, el trineo de Santa Claus se estaría moviendo a 1,040 kilómetros por segundo, 3,000 veces la velocidad del sonido. Compare: el vehículo más rápido de la Tierra, la sonda espacial Ulises, se mueve a unos míseros 43,9 kilómetros por segundo y un reno convencional puede correr como máximo a 25 kilómetros por hora.

Cuarto.

La carga del trineo agrega un elemento interesante. Asumiendo que cada niño obtiene nada más que un juguete mediano (de un kilogramo de peso), esto significa que el trineo estaría transportando 321,300 toneladas. Claro, sin contar a Santa Claus, de quien todos concuerdan que es obeso. En la Tierra, un reno convencional puede arrastrar no más de 135 kilos. Por lo que si le concedemos a un “reno volador” la capacidad de arrastrar 10 veces la cantidad normal igual no podríamos hacer el trabajo con ocho ni siquiera con nueve de ellos. Necesitaríamos 214,200 renos. Esto incrementa la carga, sin contar siquiera el peso del trineo, a 353,430 toneladas. Otra vez, para comparar, esto es cuatro veces el peso del buque: Queen Elizabeth.

Quinto.

Fíjese, 353,000 toneladas viajando a 975 kilómetros por segundo crean una enorme resistencia del aire. Esto calentaría al reno de la misma forma que una nave espacial de la NASA cuando reingresa a la atmósfera terrestre. El par delantero de renos absorberían 14,3 quintillones de joules de energía por segundo. ¡Cada uno! Es decir: se incendiarían casi instantáneamente exponiendo a los renos de atrás y creando bombas ensordecedoras a su paso. El conjunto entero de renos se vaporizarían en 4,26 milésimas de segundo. Mientras tanto, Santa Claus estaría expuesto a fuerzas centrífugas 17,500 veces más grandes que la gravedad. Un Santa Claus de 110 kilos estaría clavado al respaldo de su trineo por 1,941,756 kilogramos de fuerza.

En fin, si alguna vez Santa Claus repartió regalos en Nochebuena ahora ha de estar muerto.

MI CONCLUSIÓN:

¡Qué lindo es componer canciones de ficción! ¿No le parece?

Noel Navas.

6 Comentarios

  1. jajajaja
    que onda con este artículo!!!
    yo no sabía que Santa tenía que comer
    jajaja con razón nunca me trajo la
    mega casita de barbie que le pedí
    tengo una herida en mi alma jajaja!
    ah! y me dan miedo los duendes de
    las peliculas =S

  2. ALY: O Santa tuvo que obviar tu casa porque enalgún momento paró a comer y se atrasó… O… tu mega casita de Barbie se incendió por la fuerza del aire… ¡Junto con él eh! Jeje.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  3. Mmm… con razon nunca lo conocí…

    No, p’os hay que escribir una luctuosa cancion para el célebre y difunto santa halley… en una de esas y hasta explotó como palomita de maíz… jajaja

    Buenísimo articulo.

    Salu2

  4. UZIEL: No sé si estalló, más bien creo que se consumió, jeje.

    Dios te bendiga!

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

  5. tu articulo esta buenisimo Noel… creo q no me gustaria la idea de componer para alguien que ni siquiera existe jejeje. al rato te animas a poner uno del hada de los dientes jejeje….. ese tambien es otro cuento… cuidate mucho bendiciones!!!

  6. MÓNICA: Sí, va! Yo igual, a menos que uno escriba canciones medio ficcionadas.

    Noel Navas
    La Aventura de Componer
    El Salvador.

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