2do Aniversario¡Dos años señoras y señores!

270 entradas, 34 categorías, 500 imágenes, 290 tracks, más de 20,000 visitas y más de 1,200 comentarios… La Aventura de Componer cumple dos años en el ciberespacio. A penas voy a la mitad del camino y aun faltan muchísimos temas de qué hablar. Permítame abrirle mi corazón y compartirle por qué a esta altura de la Aventura sigo motivado con este proyecto.

Hace unos meses alguien me preguntó: “Noel, ¿por qué te gusta motivar a otros a que escriban canciones?” La respuesta no es complicada, es simple. Y revela mi intención de continuar publicando artículos relacionados al tema de componer.

¿Por qué lo hago? Porque me siento bendecido cuando escribo una canción y me gustaría que otros experimentaran la misma bendición que yo siento. La emoción, la sensación y la satisfacción de componer es algo tan pero tan grandioso que a mi modo de ver es algo que muchos deberían experimentar. Eso es lo que me motiva.

Quienes han seguido La Aventura de Componer desde el inicio habrán notado que en más de alguna ocasión he relacionado el proceso creativo de la composición con la primera semana de la creación del Universo descrito en Génesis uno. Cuando Génesis dice: “Y bendijo Dios el séptimo día…” significa que él se expresó positivamente por todo cuanto había experimentado los días anteriores. Como diciendo: “¡Bendito sea este día en el que logré terminar mi proyecto más glorioso!” El Señor se sintió plenamente complacido luego de haber terminado la Creación.

Pienso que aquellos que se involucran en procesos creativos como el de escribir canciones experimentan un pequeño atisbo de la satisfacción que Dios sintió el séptimo día de la Creación. Un atisbo, un vislumbrar, una probadita.

Terminar un proyecto, una obra de arte, una pintura, una canción, ¡lo que sea!, es algo sumamente satisfactorio. Uno se siente pleno, lleno… feliz. Uno siente los sentimientos de Dios. En este sentido, eso es lo que me impulsa a motivar a otros a componer. Que otros degusten el sabor de esta sensación maravillosa. La felicidad de expresarse en melodías, letras y armonías.

Hace poco mi amigo Roberto “Tito” Martínez, quien a mi modo de ver es uno de los compositores más prolíficos que conozco, me dijo: “Las personas no lo ven así, pero los compositores son personas que sufren”.

Tito tiene razón, la composición también tiene su lado doloroso. Quienes escribimos canciones podemos experimentar algún grado de dolor que al final desembocará en una nueva canción. Canción que al final de cuentas hablará y bendecirá a otros.

Los compositores pueden ser como mujeres que sufren dolores de parto pero que cuando dan a luz son las personas más felices del planeta. Quienes componemos somos igual, probablemente suframos, pero el producto final serán canciones que como hijos desencadenarán un sin fin de emociones placenteras en nuestros brazos.

¿Por qué me gusta animar a otros a componer? Por eso, porque quiero que muchísimos más sientan el bienestar que se siente al crear canciones.

Bendigo a Dios por el don de la composición, por la exquisitez de la música y por personas como usted que se han unido a mí en esta Aventura.

¡Felicidades a todos!

Noel Navas.