tommy-walkerPor: Tommy Walker.

Para quienes no lo conocen Tommy Walker es un reconocido escritor de canciones de amplia trayectoria. Ha compuesto muchas que en español cantamos. Por ejemplo: “Tú has cambiado mi lamento” (grabada en: “Glorifícate” de Juan Carlos Alvarado y “Más de ti” de Don Moen, Paul Wilbur y Aline Barros); también: “Cristo, yo creo en ti” (grabada en: “Oro” de Cristal Lewis); “Solo un Dios como tú” y “Él me conoce” (grabadas en “Por siempre te alabaré” de Dani Driggs). Gracias a la colaboración de mi amiga Marilaura Alberro, de Uruguay, tengo el honor de presentarles el artículo: “Cómo escribo mis canciones de adoración”. Espero que aporte valiosos elementos a su propia Aventura de Componer.

“Creo que casi todas las personas tienen dentro de sí el don de hacer canciones. No me refiero a que todos son capaces de escribir una canción que una gran audiencia querría oír. Algunas personas pueden ser capaces de crear una simple melodía expresando un sólo pensamiento. Puede ser una canción cantada a solas en la ducha. Puede ser una canción que termine en un Cd o siendo cantada en frente a una gran audiencia mundial. El verdadero éxito de una canción de adoración no debería ser medido por la cantidad de dólares que genera, o el tamaño de su audiencia, sino en el impacto que tiene en el corazón del compositor y en la bendición que le trae al corazón de Dios.

Tanto si usted es un músico y compositor consagrado o una persona que sabe poco sobre música pero es tocado por su poder, mi oración es que este artículo le inspire. Oro que le pueda hablar a su corazón en alguna forma y le ayude a estar más cerca de nuestro Dios. Después de todo, él nos dio la música; él nos dio todas las canciones de adoración que tanto disfrutamos.

En los últimos años me han pedido que hable o enseñe en numerosas clases y talleres sobre composición de canciones. Muchas personas que encuentro en esos eventos quieren saber cómo ser creativos. Honestamente, no estoy seguro de que la creatividad sea algo que pueda ser enseñado, y no me considero un educador o autor. Así que, estoy escribiendo esto en una manera que espero comunique sencillamente mis experiencias personales en componer canciones. Como una persona a la cual Dios le ha dado algo de creatividad puedo compartir con usted el proceso por el cual transito cuando estoy escribiendo una canción de adoración.

Puedo contarle sobre algunas de las cosas que me inspiran y algunas de las cosas que escucho para eso. Espero que usted pueda tomar esa información y usarla para su propia creatividad. Usted encontrará un proceso creativo, un estilo creativo que funcione para usted, algo que le pertenezca.

Es muy importante que cada persona que lea este artículo entienda que no voy a dar una lista de normas. Una de las razones por las que antes no he escrito nada sobre cómo componer una canción de adoración, es el hecho de que no creo que la verdadera creatividad necesite ser o deba ser reprimida por un montón de reglas sobre ‘cómo hacerlo’. Muchos de los libros sobre escribir canciones elaboran una lista de reglas estrictas. Algunas de ellas pueden ser útiles, pero muchas alientan al escritor de canciones a crear por medio de una fórmula establecida.

Si usted usa este artículo en su deseo de escribir canciones de adoración, úselo como una guía, un punto de partida para su propia creatividad. Las reglas para el arte de escribir canciones son un buen lugar de partida y una buena forma de aprender, pero no tenga miedo a romperlas.

Como mencioné antes creo que el método más honesto y más útil de enseñanza que puedo ofrecer en este artículo es simplemente describir el proceso que uso al escribir una canción. Así que comencemos con algunos ejemplos de cómo las canciones vienen a mí.

Usualmente es en las mañanas, siguiendo mi tiempo devocional, medito en un pensamiento específico que me ha venido tanto a través de la Palabra como a través de la oración. Las personas más creativas le dirán que tienen un momento específico en el día (o noche) cuando son más productivos. Le sugiero que trate de identificar el tiempo cuando su creatividad está al máximo y luego reserve ese tiempo cada día solo para escribir canciones. Mi momento es las mañanas. Tomo mi guitarra y empiezo a tocar en un estilo musical que mejor parezca comunicar el pensamiento con el que estoy trabajando. Entonces empiezo a adorar. Busco una frase que atrape o un gancho que mejor describa el pensamiento. Si puedo encontrar esa sola línea, la mitad de la batalla está ganada. Muchas veces la frase ya se encontraba en las Escrituras.

En este punto ya estoy pensando en cómo puedo crear música que le permita a la persona promedio unirse al canto y ser tocado por esta sola frase o verdad. En otras palabras, trato de mantener la melodía en una octava y mantener el fraseo rítmico de la letra tan consistente y simple como sea posible.

Cuando la canción comienza a tomar forma es tiempo de preguntarse algunas cosas importantes: ¿Suena la canción demasiado parecida a otra canción? ¿Es la canción demasiado predecible? Aún si la respuesta a estas preguntas es “Sí”, no necesariamente es tiempo de darse por vencido.

Si la canción parece tener potencial, me enfocaré en cambiarle la melodía un poco, cambiarle el ritmo de la canción, o ambos. Ninguno de nosotros puede escaparse del hecho de que frecuentemente una nueva canción está inspirada por alguna otra canción. No hay nada malo en ello. Pero cuando esté escuchando su nueva canción, concientemente piense acerca de cuáles partes de ella suenan exactamente como la otra canción, luego hágale algunos cambios para que sea diferente.

Para mí, aquí es cuando usualmente comienza el verdadero trabajo, tengo la idea básica acerca de la música y el gancho de la letra para el coro. Ahora tengo que idear el resto de la letra que completará la canción. En este punto encuentro útil el buscar en la Escritura referencias que acompañen el texto o tema original, y usaré el teclado de mi computadora. Mi meta es evitar usar las mismas frases que usé en mi última canción. Este acercamiento me obliga a ser creativo cuando escribo las letras.

Mientras continúo obteniendo ideas, las canto y toco grabándolas en un dispositivo de mano. Recomiendo usar un dispositivo de grabación pequeño y portable. Es una buena forma para que una fugaz pero gran idea no se escape. Siempre estoy buscando nuevas e interesantes progresiones de acordes que servirán como una fresca base sonora en donde la letra repose. También estoy prestando atención al tiempo correcto y el tipo de línea que la batería tocará.

Cuando todo lo básico de la canción está en su lugar, cuando el marco está completo, es tiempo de escucharla en forma crítica. Escuchar la canción frecuentemente me da nuevas ideas. Claro que con frecuencia hay veces donde encuentro que comienza a no agradarme lo que he hecho y me pregunto por qué desperdicié mi tiempo. Ahí es cuando hago un corte y vuelvo a la canción más tarde. Un poco de tiempo y distancia pueden obrar maravillas para la objetividad.

Una vez que vuelvo a una canción, si está bastante completa y parece tener un poco de potencial, la toco para unas pocas personas con las cuales puedo contar para una honesta retroalimentación. En mi caso, dos de esas personas incluyen a mi esposa y mi pastor. Es extremadamente importante que cada escritor tenga un amigo honesto, franco y objetivo que pueda servir como caja de resonancia para nuevas canciones y nuevas ideas para canciones. Idealmente será alguien en quien pueda confiar; alguien que usted sepa que lo ama, alguien que quiera que usted tenga éxito. Claro, es un gran plus si su caja de resonancia tiene un probado oído para una buena canción. Si usted es bendecido con más de un oyente objetivo, eso es aún mejor.

Si mi nueva canción luego de ser escuchada por mi esposa y mi pastor pasa la prueba, entonces se la enseñaré a la congregación en mi iglesia. La mayoría de las veces sé bien si la canción es “la bomba” o solo “una bomba”. Sin embargo, generalmente trato de mantener la canción en nuestros servicios de adoración por dos o tres semanas seguidas. El darme por vencido demasiado pronto en una canción puede eliminar la oportunidad para mí de ver si ésta es gradualmente aceptada y abrazada por la congregación” (1).

Notas:

(1) Adaptado de: www.tommywalker.net