¿Conoces las Escrituras detrás de las canciones?

¿Conoces las Escrituras detrás de las canciones?

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Siempre me ha gustado cantar cantos escriturales, cantos que francamente se cantan cada vez menos. Por eso, cuando era director de adoración en una iglesia allá por la década de los 90´s, los solía incluir en mis listas de cantos. Entre ellos me gustaba cantar: “Amados, amémonos unos a otros” que es 1 Juan 4:7-8, “Mirad cuán bueno” que es el Salmo 133:1, “Te exaltaré mi Dios, mi Rey” que es el Salmo 145:1-4, “Oh, cuánto amo yo tu ley” que es el Salmo 119:97-98, etc. Y también, ocasionalmente, incluía “Árboles del campo” que es Isaías 55:12. Realmente esta canción la grabó Hosanna Music allá por 1986 en el álbum “You Are My God”, pero fue compuesta por Stuart Dauermann y Steffi Geiser Rubin en 1975.

Supongo que fue a finales de los 70´s o inicios de los 80´s que se popularizó en español porque yo recuerdo saberla de memoria desde que era un niño. El asunto es que a mediados de los 90´s yo la incluía en mis listas cuando dirigía adoración en mi entonces iglesia. Un sábado en la noche, uno de los pastores principales de la iglesia se asomó por el ensayo del grupo de alabanza y me cuestionó de por qué yo cantaba “Árboles del campo”.¡Yo no entiendo por qué cantas esa cancioncita durante la alabanza!”, me increpó. Inmediatamente hizo una mueca desagradable y cambió su tono de voz a uno burlesco, y recitó la letra: “¡Con alegría saldrás, serás guiado con paz, bla, bla, bla… ¡No entiendo por qué tú la cantas!”

“Hermano Fulano…” le respondí con tono sereno. “Usted es pastor y no debería referirse de forma burlesca a esa porción de la Escritura. ¿Acaso no sabe que es un canto escritural basado en un texto del libro de Isaías?”

No recuerdo cómo finalizó esa conversación, pero nos despedimos y continuamos ensayando. El domingo por la mañana, después del primer servicio, el pastor se me acercó para disculparse. Me dijo: “Noel, ¡tú tienes razón! Yo no debí haberme burlado de la Palabra de Dios”.

Yo estoy seguro que él no hubiera metido la pata como la metió si él hubiera estado consciente de que esa canción era un canto escritural y una porción del libro de Isaías. Pero ¿qué pasó? Que él pensó que era una cancioncita de niños digna de cantarse en la escuelita dominical, no en los servicios de adultos y he ahí por qué la menospreció. Él no conocía la base de la letra y que estaba fundamentada en la Escritura.

Y así pasa con muchos integrantes de ministerios de alabanza. Muchos no saben que algunas canciones que ellos interpretan son porciones literales de la Palabra de Dios que han sido musicalizadas y entonces, por lo hermosa de su melodía, la iglesia en Latinoamérica las ha abrazado e incluido dentro de sus repertorios.

¿Y qué de ti? ¿Conoces la base bíblica de las canciones que cantas? Claro, no todo lo que cantamos son canciones literales de la Palabra de Dios; sin embargo, muchas de ellas están fundamentadas en la Escritura y puede que algunos de sus versos sean literales de la Biblia.

El próximo ensayo que tengas con tu equipo de alabanza te invito a que les hagas a todos un examen. Podrías usar las siguientes preguntas para saber si ellos conocen las porciones bíblicas de donde se extrajeron estas canciones. Por ejemplo, podrías preguntarles:

1. ¿Cuál es la base bíblica de la expresión “Anciano de días” de la canción que lleva el mismo nombre?

(Te aseguro que casi nadie la sabrá, sino es que nadie. ¡Quizá hasta tú ignores de dónde se extrajo esa expresión! Por esto, te invito a que vayas a una concordancia y descubras el trasfondo de la expresión).

2. ¿Cuál es la base bíblica de la expresión “El gozo del Señor es vuestra fortaleza” que algunas canciones incluyen en sus letras?

3. ¿Cuál es la base bíblica de “Mas el Dios de toda gracia” que compuso Marcos Witt?

Si deseas descargar un test de 10 preguntas como estas para evaluar el conocimiento bíblico de tu equipo de alabanza da clic aquí. El test incluye instrucciones de uso y calificación de la evaluación.

La idea de realizar este breve test es que compruebes que la mayoría de quienes sirven en la alabanza no saben de dónde provienen los versos de estas u otras canciones que también podrías incluir en esta pequeña prueba de conocimiento.

Hace unos meses alguien me escribió vía Messenger para hacerme una pregunta. Me dijo: “Noel, ¿tú sabes en qué parte de la Biblia dice que Dios manda a callar a sus ángeles para escuchar la alabanza de los redimidos? Es que en el álbum “Enciende una luz”, Marcos Witt relata ese episodio bíblico y llevo rato buscándolo, ¡pero no lo hallo! ¿Me puedes ayudar?”

Sí, dale, ¡ríete un poco! 😉

¿Ya? ¡Ok! Continuemos…

Como ves, este es otro ejemplo de un músico que ignora las Escrituras. Esa ilustración de Marcos Witt en el álbum “Enciende una luz”, es eso, una ilustración. Que si bien es ingeniosa, no aparece en la Biblia. Por lo menos no de forma explícita. ¿Ok? Pero este joven que me escribió, por no estar familiarizado con la Biblia buscó, buscó y buscó y nunca encontró dicha narración.

¿Qué te quiero decir con todo esto? Que como cantante y músico cristiano tienes la responsabilidad de familiarizarte con el texto bíblico. Y eso nadie lo hará por ti. El conocimiento bíblico no se adquiere por osmosis y mucho menos, mágicamente. Si no lees la Biblia todos los días y sin fallar, no conocerás su mensaje. Fíjate, si tú quisieras, podrías leer la Biblia en un año, pero dime: ¿cuántos años llevas de ser cristiano y jamás la has leído completamente? ¿Ah? ¿No deberías sentirte avergonzado por eso? Yo te valgo que lleves 2 o 3 años de haberte convertido y nunca hayas leído la Biblia de principio a fin, ¡pero 4 años! ¡5 años! ¡10 años! ¡20 años! ¡Todo ese tiempo y nunca has leído la Biblia completamente! ¡Es increíble!

¿Acaso no amas a Dios? ¿No dices tú en tus canciones que amas a Dios sobre todas las cosas? ¿No cantas letras que hablan de que tú vives para él y que lo adoras más que cualquier otra cosa? ¿Entonces? ¿Por qué, si dices amar a Dios, no amas su Palabra? ¿O crees que puedes amar a Dios y no amar las Escrituras?

Rory Noland, en su libro “El corazón de un artista”, relata que en su iglesia hacían la dinámica de delegarle a una cantante de la iglesia preparar un breve estudio bíblico de 10 minutos basado en la canción nueva que cantarían esa semana. Es decir, debido a que cantarían una canción nueva, le pedía a alguien que hiciera una reflexión bíblica corta a modo de que, cuando cantaran la canción, lo hicieran con el entendimiento bíblico adecuado. ¿Me explico?

Si tú imitaras esta dinámica con tu equipo de alabanza, no solo cantarían con mayor entendimiento las letras, sino que también conocerían la base bíblica de los cantos que entonan y entenderían las alusiones bíblicas de muchos versos de las canciones de adoración. De este modo, cuando un hermano de la iglesia o incluso, alguien que no es cristiano y los visita por primera vez, les pregunte por qué “x” o “y” canción dice tal o cual cosa, los músicos tendrían una respuesta sensata que dar. Y no el típico: “¡No lo sé! Pero ¿verdad que es bonita la canción?” que delata el analfabetismo bíblico de todos ellos.

¿Qué tal si aceptas el desafío? ¿Por qué no retomas tu compromiso de leer, estudiar y meditar las Escrituras todos los días? La Biblia está allí, esperando que la abras y te sumerjas en su texto para crezcas en el conocimiento de Dios, del mundo que él ha creado y que fundamenta muchas canciones que cantamos.

¡Vamos! ¡No es tarde para recomenzar!

Noel Navas.

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