El mandamiento más olvidado de los ministerios de alabanza

El mandamiento más olvidado de los ministerios de alabanza

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Estar a cargo de un ministerio de alabanza es estar a cargo de muchas cosas: seleccionar las canciones, programar los ensayos, recordarle a los integrantes que lleguen a tiempo, ensayar por horas las canciones, etc. Pero muchas veces, tanto los directores de adoración como los cantantes y músicos que conforman el ministerio olvidan el mandamiento más importante que todo ministro de alabanza debería obedecer día a día y semana a semana. ¿Cuál es ese? «Sed llenos del Espíritu Santo» (Efesios 5:18).

¿Por qué es el mandamiento más olvidado y por qué es tan importante? Probablemente sea el mandamiento más olvidado por culpa de los abusos del pentecostalismo con el tema del Espíritu Santo. Tú lo sabes, ha habido una proliferación en redes sociales donde se muestran los abusos que ellos han hecho y siguen haciendo con relación a las manifestaciones del Espíritu. Y la verdad, un gran porcentaje de críticas y señalamiento son certeros. Ahora, yo soy pentecostal, pero conservador. Yo sí creo en la continuidad de los dones del Espíritu, pero sobriamente debido a que, si bien he visto los excesos desde la primera fila, también he visto ministerios llenos del Espíritu Santo que ministran de forma bíblica y sensata. En este sentido, muchos asocian ser llenos del Espíritu Santo con gente girando sin control o gritando frenéticamente, cuando bíblicamente hablando eso no es ser llenos del Espíritu. He ahí por qué algunos sienten prejuicios hacia el tema de ser llenos del Espíritu y ni se diga hacia el tema del Espíritu Santo. ¡Y eso incluye a la nueva generación de músicos que se congregan en iglesias cristianas!

Ahora, ¿por qué es importante el mandamiento de «sed llenos del Espíritu»? Bueno, porque el ministerio de alabanza de una iglesia local está íntimamente relacionado con el ministerio del Espíritu Santo. Son ministerios inseparables. Resulta que después de motivarnos a ser llenos del Espíritu, Pablo añade: “hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor; dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre” (Efesios 5:19-20). Esto significa que cuando alguien es lleno del Espíritu de forma natural va a sentirse inclinado a tres cosas:

1) A cantar salmos, himnos y cantos espirituales.
2) A cantar y alabar a Dios con el corazón.
3) A dar gracias siempre al Padre en el nombre de Jesús.

Sea por donde sea que lo veas la vida en el Espíritu te impulsará a una vida diaria de adoración y gratitud. Y esto inexorablemente desembocará en un ministerio de alabanza y una dirección de adoración mucho más efectiva. ¿Me explico? Hay teólogos que afirman que “salmos, himnos y cánticos espirituales” es una expresión que Pablo utilizó para referirse de forma general al libro de los Salmos. Es decir, cuando el Espíritu Santo te llene querrás conocer y adorar utilizando la Palabra de Dios. Además, cuando el texto dice “cantando y alabando con vuestro corazón al Señor”, la palabra griega que se usa para “alabando” es «psállo», que entre otras cosas significa: “hacer melodías”, “crear melodías” o, como me gusta decir a mí: melodiar. Esto significa que cuando experimentes la llenura del Señor querrás… o ponerle melodías nuevas a los Salmos y a la Palabra de Dios o crear tus propias melodías para adorar y expresar tanta gratitud que comenzará a emerger de adentro de ti. Es decir, tu alabanza y adoración será energizada por el propio Espíritu de Dios que respaldará el ministerio que ejerzas cuando subas a ministrar la adoración en tu iglesia. En este sentido, ¿no es el Espíritu Santo vital para la dirección de la adoración? ¿No es preponderante ser llenos del Espíritu para ser cantantes y músicos más efectivos? ¡Por supuesto! Pero como ya dije, este es el mandamiento más olvidado de los ministros de alabanza.

Para terminar, la pregunta crucial sería: ¿cómo entonces se es lleno del Espíritu Santo? Simple. Rindiéndote diariamente al señorío de Cristo. Pablo dijo: «no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu…” (Efesios 5:18). Fíjate, Pablo compara la embriaguez con la llenura del Espíritu debido a que cuando alguien se embriaga es porque ha hecho del vino su “señor”. Es decir, cuando uno se emborracha, no hay mililitro de sangre que el alcohol no controle ni región del cuerpo que el licor no gobierne. ¡Y lo mismo pasa con la llenura del Espíritu Santo! Quien le permite al Espíritu llenar cada área de su ser es porque quiere que Cristo, a través de su Espíritu, sea el Señor de todas las área de su vida, incluso las más recónditas.

¿Cómo entonces se hace a Cristo Señor y, por ende, se experimenta la llenura del Espíritu? A través de practicar las disciplinas espirituales. No se puede de otra manera. Para rendirte a diario a Cristo debes orar y estudiar su Palabra todos los días. Porque quien ora profunda y prolongadamente, el Espíritu Santo lo llena. Y quien mete las Escrituras en su mente y corazón todos los días, el Espíritu Santo lo llena.

Es curioso, pero cuando vas al idioma griego, notas que la expresión «sed llenos del Espíritu», realmente es «sean continuamente llenos del Espíritu». Consulta cualquier diccionario o un buen comentario bíblico y verás que el sentido original que Pablo le dio a dicha expresión es ser lleno a cada momento, ser llenos a diario, ser llenos todos los días, ser llenos continuamente, etc. Por lo tanto, ¿estás obedeciendo este mandamiento? ¿O has vivido creyendo que con solo recibir a Cristo ya fuiste lleno del Espíritu de una vez y no necesitas llenarte más? Vamos, eso no es lo que Pablo dijo en el texto. Sí, yo podría concederte que Cristo vino a ser tu Señor el día que le entregaste tu corazón y decidiste seguirlo y, por lo tanto, te llenó del Espíritu. ¡Magnífico! Pero la carta a los Efesios fue dirigida a cristianos que llevaban mucho tiempo de conocer al Señor y fue a ellos que se les dijo: «sean continuamente llenos del Espíritu». Es decir, a pesar de que ya eran cristianos, se les dio el imperativo de continuar viviendo vidas rendidas a Cristo y a su Espíritu a través de la permanente comunión con él.

En fin.

Olvídate de tus conceptos errados sobre ser lleno del Espíritu y que serlo tiene que ver con girar sin control y gritar frenéticamente. No, la llenura del Espíritu Santo tiene que ver con una vida rendida al Espíritu de Cristo en obediencia y sumisión. Vida que cuando la comiences a vivir verás cómo de tu ser interior emergerá una actitud de gratitud y alabanza por todo lo que Dios te ha dado que no solo tu familia y amigos notarán, sino también la congregación a la cual diriges en adoración cada semana. Por lo tanto, sé lleno del Espíritu Santo todos los días y obedece este mandamiento tan olvidado por los ministerios de adoración.

Noel Navas.

1 Comentario

  1. «…Y esto inexorablemente desembocará en un ministerio de alabanza»
    Respetuosamente pregunto, que acaso no se ha dicho que el ministerio de alabanza no existe?

    Efesios 4:11
    APÓSTOL
    PROFETA
    EVANGELISTA
    PASTOR
    MAESTRO

    Que acaso ser lleno del Espiritu no tiene que ser para toda la iglesia y no sólo para los que estan en el «grupo de alabanza»?

    A veces siento que se le da demasiado valor (está sobrevalorado ser parte de) y PRESION al grupo de alabanza y se le exige más que a los mismos ministerios (apostol, profeta, evangelista, pastor o maestro)

    El texto biblico que tú mismo pones (Efesios 5:18) no dice que es para el «grupo de alabanza» sino a la iglesia

    Estoy de acuerdo con lo que dices en tu artículo pero siento que se debe precisar que es toda la iglesia la que debe ser llena del Espiritu y no sólo el Grupo de Alabanza

    Saludos y Bendiciones

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