La última canción de Cristo

La última canción de Cristo

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Conozca la última canción que cantó Jesús.

La última cena de Jesús y sus discípulos fue una cena singular. Era la última, él revelaría quién sería el traidor e instituiría la cena del nuevo pacto. Después de partir el pan y tomar el vino, cuando finalizaron el evangelio de Mateo dice: “Y después de haber cantado el himno salieron al monte de los olivos” (Mateo 26:30).

¿Sabía usted que Jesús cantaba? Este es el único pasaje de los evangelios que dice claramente que Jesús lo hacía. Y seguramente no fue la única vez. La cultura judía de la época era una cultura muy musical, rica en danza y cantos. ¿Qué más se podía esperar de la nación que dio a luz el libro de poemas y canciones más famoso del planeta: Los Salmos? ¿Qué más se podía esperar del pueblo que vio nacer al salmista más famoso de todos los tiempos: el rey David?

Jesús cantó pero no solo esa vez. Aunque los documentos del Nuevo Testamento solo nos muestran a Jesús cantando durante la última cena podemos deducir que lo hizo en las pascuas anteriores a lo largo de su vida y en todas las fiestas judías que él participó desde su niñez. Eso sin contar las veces que pudo haber cantado en las celebraciones que a menudo era invitado y ni se diga cuando entonaba algunos Salmos de adoración durante sus momentos de oración privada con el Padre.

Los comentaristas bíblicos afirman que “el himno” o “salmo” (según otras traducciones) que Jesús cantó fueron los salmos que habitualmente se cantaban durante la cena de la Pascua. La cena pascual solía iniciarse cantando el Salmo 113 y 114 y se finalizaba cantando del 115 al 118. Esto significa que la última cena de Jesús y sus discípulos estuvo rodeada de canciones.

Si revisa el Salmo 113 y 114 son estímulos a la alabanza a Dios por las maravillas que realizó en Egipto y durante el Éxodo. ¿De qué hablan los Salmo 115-118? Revíselos, léalos, imagine a Cristo cantando estos Salmos. Pero cuando lo haga recuerde que él está a punto de ponerse en pie y dirigirse a Getsemaní con sus discípulos.

Me llama poderosamente la atención que entre esos Salmos el 116:13-14 diga: “Tomaré la copa de la salvación e invocaré el nombre del Señor. Ahora pagaré mis votos al Señor delante de todo su pueblo”. ¿Qué habrá pasado por la mente de Jesús al entonar estos versos? ¿Habrá asociado la copa de dicho salmo con la copa que estaba a punto de beber? ¿Qué promesa habrá hecho al Padre y que cumpliría ante la mirada de todos?

Mateo 26:30 solo dice que “después de haber cantado el himno salieron al monte de los olivos”. Al pie de monte se encontraba el jardín o huerto de Getsemaní. Todos entraron, Jesús se adelanto un poco y se entregó a la oración.

El ya fallecido Hermano Pablo, de Un Mensaje a la Conciencia, solía contar un sueño que ilustra muy bien lo que pudo haber pasado esa noche después de que cenaron, cantaron y se dirigieron al huerto. Él decía:

“Una vez escuché el sueño que tuvo un hombre y que ilustra lo que pudo haber sucedido en Getsemaní y el por qué Jesús bebió la copa. En el sueño este hombre vio a Jesús y al Padre en el jardín. Jesús estaba de rodillas rogándole: ´Padre, si puedes pasa de mí esta copa´. Mientras veía la escena este hombre tuvo un atisbo de por qué Jesús pedía evitar la copa. Solo imagínelo: el hombre más puro, más bueno y más santo que ha caminado sobre La Tierra estaba a punto de llevar sobre sí la carga de todos los pecados de la humanidad y la suma de todos los dolores de la raza humana. El hombre que nunca conoció pecado iba a mancharse totalmente y el hombre que no había experimentado dolor alguno iba a experimentarlo de la forma más terrible posible. Por eso Jesús le rogaba al Padre: ´Si puedes pasa de mi esta copa´.

En el sueño este hombre vio a Jesús orar tres veces la oración; sin embargo, a la tercera vez el Padre contestó: ´Sí, sí puedo. Ven conmigo y salgamos de Getsemaní´. El Padre tomó de la mano a Jesús, le ayudó a levantarse y juntos comenzaron a caminar para salir del huerto. En el trayecto encontraron a todos los discípulos dormidos y cuando estaban a punto de dejarlos atrás, Jesús dijo: ´Padre, ¿y ellos? ¿Ellos pueden venir conmigo?´ El Padre contestó: ´No, no pueden venir si no bebes la copa´. Al instante Jesús se detuvo, regresó al huerto y la bebió”.

La última cena presenció la última canción de Jesús. Él murió para que nosotros no muriéramos, dejó de cantar para que nosotros pudiésemos cantar y volvió a vivir para que ahora vivamos con él.

Noel Navas.

1 Comentario

  1. excelente me gusto mucho gracias

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