majestuoso

El primer disco de mi amigo Oscar Ruano.

Trabajamos juntos en el equipo de alabanza del Templo Cristiano; nos conocemos desde hace más de 12 años; nos une una especial amistad con su esposa Paty y su hija; cuates en las buenas y en las malas… Mi amigo Oscar Ruano acaba de lanzar su primer disco. A pesar de las circunstancias adversas que alguna vez enfrentó él perseveró hasta conseguir terminar su proyecto de grabación. Francamente mi visión para el blog nunca ha sido brindar reseñas discográficas… ¡pero!… en esta ocasión se me hace inevitable hacerlo debido a que todas las canciones que están en su disco las compuse yo, jeje.

Aun recuerdo la vez que Oscar y Juan Carlos Hasbún llegaron a mi casa a escuchar 20 canciones que tenía listas para que entre ellas escogieran las que incluirían en el disco. Allí estábamos los tres: yo sentado frente al piano de la sala, Oscar a la par y Juan Carlos detrás nuestro. Después de un par de horas de escuchar y decidir escogieron las canciones que al final quedaron.

Imagínese: eso fue hace más de 10 años. Dificultades, falta de recursos y un sin fin de ocupaciones no apagaron el fuego de Oscar por grabar. Consiguió lo que se propuso. ¿Sabe cómo se llama eso? Perseverancia. Lo único que lo sostuvo a él a través del tiempo fue su pasión por la música y su deseo de ver a otros adorar. Un verdadero ejemplo de persistencia.

Por mi parte me emociona escuchar algunas de las canciones del disco debido a que nacieron de forma muy especial. El espacio no permite relatar las historias detrás de todas las canciones, pero he aquí algunas de las más significativas…

“Majestuoso Señor” (escúchela aquí), que da título al disco, fue la primera canción que yo escribí en mi vida. Sí, la primera. Una noche estaba orando en mi habitación y ¡pum! una melodía con letra empezó a brotar mientras adoraba espontáneamente al Señor. Al ver que la canción tenía una estructura particular y que a medida que la cantaba crecía hasta conformar una especie de coro, dije: “¡Wow! ¡Una canción!” Esa fue la primera vez que experimenté el proceso de composición, de rodillas a la par de mi cama. Como no quería distraerme de orar y además, no tenía forma de grabar en algún aparato simplemente oré: “Señor, no tengo donde grabar esto, así que si es tu voluntad permíteme recordarla el día de mañana”. Seguí orando y al terminar me dormí.

A la mañana siguiente Rony y mi hermano, Elí, estaban en la sala traveseando el piano Roland que Rony había llevado. Los saludé y me acerqué a Elí que en ese momento estaba al piano y le dije: “Oiga, ayer estaba orando y compuse una canción”. En ese momento la recordé por completo, la canté y al instante Elí se puso a buscar los acordes más apropiados. La letra es mía y la música de él. Esa fue la única vez que compusimos juntos. A los meses aprendí a tocar un poco de piano y desde entonces ya no lo busqué para musicalizar mis canciones.

“Majestuoso Señor” no solo fue la primera canción que escribí, fue la primera canción que yo compuse y que canté en público. Aunque me costó trabajo convencer al equipo de alabanza de que la ensayáramos porque estaban empedernidamente acostumbrados a cantar lo de otros, por fin logré que la practicáramos y mostráramos en una reunión dominical. Fue una gran satisfacción adorar al Señor con algo que yo había compuesto en privado.

“Adorador de ti” (escúchela aquí) fue mi primer canción a desafío, jeje. Lo que pasó es que cuando comencé a componer Elí se sorprendió mucho de que él habiendo estudiado en Instituto Canzion en Durango no pudiera componer con la fluidez con la cual yo lo hacía. Por cierto: el otro día leí unas palabras que Ludwig Van Bethoven dijo con respecto a su facilidad de componer: “Compongo como orina un puerco”, decía. Si no lo sabe los puercos orinan muchísimo. Así de prolífico era Bethoven. En fin, cuando yo comencé a componer las ideas me fluían sin parar. Mi hermano notó eso y un día mientras él estaba sentado frente al piano de la sala, me dijo: “Noel… ¡Vení! Vamos a ver qué tan bueno sos para componer. Aquí están estos acordes… ¡Hacéme una canción!” No me pregunte por qué pero cuando él se levantó me senté al piano, vi los acordes y comencé a tocar. “Ya vengo…” dijo y se fue.

A los 10 minutos lo llamé: “Hey, mire, ya escribí una canción con los acordes que me dio”. Era “Adorador de ti”, la cual fluyó sola frente al piano con esos acordes desafiantes que mi hermano había escrito. Lo que pasó fue que cuando comencé a tocarlos recordé una oración que había estado orando con todo mi corazón las últimas semanas. Yo decía: “Señor, quiero ser un mejor adorador de ti, quiero ser un mejor adorador de ti”. Cuando comencé a tocar esa oración se unió a la melodía que los acordes me sugirieron y llamé a mi hermano para mostrarle la canción que recién había nacido.

“Sea lo que sea” (escúchela aquí) nació una noche al acostarme. Aquí entre nos yo duermo boca arriba, por lo que al nomás cubrirme con la sábana y cerrar los ojos una melodía con letra asaltó mi mente. Entre dormido y despierto estructuré la canción y me levanté de inmediato para grabar las ideas. Esta canción me recuerda el día que Dios le pidió a Abraham a Isaac en sacrificio. Si recuerda, Isaac era lo más preciado de su padre. Por lo que el pedido de Dios a su siervo ejemplifica el llamado que el Señor nos hace de entregarle todo cuanto nos diga. La idea de la canción es no esperar a que Dios nos pida algo, sino adelantarnos a pedirle a él que nos diga qué es lo que quiere que le demos. Ese es el espíritu de la canción.

“Canta” la escribí mientras caminaba rumbo a la iglesia.

“Tú eres Señor” como continuación de “Ha nacido un nuevo canto”, otra canción mía y que probablemente mi amigo Alex Navas grabará pronto.

“Contigo siempre” luego de leer el pasaje de Mateo 4 donde Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto.

“Te exaltamos” de mis deseos de exaltar con emoción al Señor y…

“Quiero levantar mi voz” al terminar de cantar “Quiero levantar mis manos” de Miguel Casina. Me quedé adorando espontáneamente y fluyó la canción. Van en la misma nota.

Comparto estas brevísimas historias detrás de las canciones para que sepa que mi amigo Oscar ha incluido en su disco algunas canciones muy especiales para mí.

Oscar, Paty y Patyta: ¡Adelante! Les deseo éxitos en esta nueva etapa.

A todos los lectores del blog: Les invito a apoyar el ministerio de alguien que se ha caracterizado por perseverar hasta alcanzar sus sueños.

¡Hasta la próxima!

Noel Navas.