Face BookUna reflexión sobre el número menos querido.

Durante los últimos meses estuve expectante de quién sería el afortunado amigo No. 666 de mi cuenta de Facebook. Llámelo travesura o simple curiosidad, la verdad que me costó llegar a ese número. No sé por qué pero desde que en mi Facebook anuncié que muy pronto tendría mi amigo No. 666 las solicitudes de amistad se tornaron más lentas. ¿Por qué habrá sido eh? Je. Bueno, por fin llegué a mi amigo No. 666 y aprovecho la ocasión para compartir mis breves aventuras con este número tan poco querido y además, una canción muy interesante que escuché hace más de dos décadas.

Como conocí el evangelio desde pequeño siempre estuve familiarizado con el libro de Apocalipsis. Claro, no necesariamente de forma saludable ya que mucho del énfasis de aquella época era enseñar la segunda venida de Cristo con el fin de espantarnos a todos. La opciones eran claras: “¿Qué prefieres?…” Decía mi maestro de Escuela Dominical, “¿Irte al cielo a las bodas del Cordero o quedarte en la Gran Tribulación para que el Anticristo te estampe el 666?” ¡Já! Todos queríamos ir al cielo, ¡así que todos recibíamos a Cristo!

Por eso no es de extrañarse que yo haya hecho la oración del pecador unas 200 veces antes de los 7 años de edad, je.

Cuando a mis 16 me bauticé, ¡cómo costó que me convencieran!, pero bueno, resulta que en la iglesia donde asistía bautizarme me convertía en miembro de la congregación y por lo tanto, tenía derecho a obtener mi carnet de membrecía. Francamente no recuerdo mi número de carnet, quizá era el 1,081, pero no estoy seguro.

Un día se me ocurrió ir donde la secretaria y preguntarle quién era el miembro No. 666 de la iglesia. ¿Sabe qué me dijo?

“¡Ay hermanito! La verdad es que tenemos miembro No. 665 y luego No. 667. Nadie ha querido ese número de carnet así que no hay”.

¡Los evangélicos podemos ser tan pero tan supersticiosos! ¿¿¿O nooo???

He sabido de cristianos que cuando les dan las placas de sus automóviles y los números incluyen “666”… ¡Piden que se las cambien por otras! Je.

Recuerdo una vez que me inscribí en un curso de Escatología que duró 4 días. Quienes no saben que con qué se come eso, Escatología es la rama de la teología que estudia los eventos del porvenir. Es decir, lo que va a suceder en el futuro. Sinceramente ese curso ha sido uno de los más enriquecedores que he recibido. Me impresionó el sustento bíblico e histórico que planteó el conferencista a pesar de que, como suele suceder cuando se habla del tema, uno no siempre está de acuerdo con todo. Es lo normal.

Durante una de las sesiones el conferencista habló sobre el “666”. Habló de cómo en la época de la Reforma protestante muchos estudiosos se aventuraron a decir que el “Vicarius Filii Dei” escrito en la mitra del Papa traducido a números romanos sumaba: 666, y por lo tanto, el Papado era el Anticristo.

Al final de la conferencia abrió un tiempo de preguntas en donde me animé a lanzar la mía. Imagínelo: me puse en pié ante 400 asistentes, me acercaron el micrófono y pregunté: “Usted habló de que los reformadores creyeron que el Anticristo era el Papado debido a la frase escrita en la mitra de los Papas. Si eso era así, ¿qué creían entonces del texto que dice que el 666 será puesto en la frente y en la mano de las personas?”

En ese momento el conferencista se dio a la tarea de responder: “Mirá, cuando yo sé algo… ¡Es porque lo sé! Pero cuando yo no sé algo soy sincero en decir a todos que no lo sé. Lo que sí te puedo decir es que cuando veás que el Anticristo anda poniendo la marca en la frente o en la mano… ¡¡¡En los cachetes o en las nalgas!!!… ¡¡Tú sal corriendo brother!!!”

En ese momento 399 carcajadas se dejaron oír y a mí que me cuesta sonrojarme tuve que sentarme con la cara color tomate.

Nota: digo 399 porque el único que no se rió fue el conferencista, yo también me estaba matando del chiste.

En fin.

El tema de hoy es que ya llegué al amigo No. 666 en mi Facebook. No les digo el nombre para que no estigmaticen a la persona, ¿ok? Pero bienvenido sea él y todos cuantos quieran añadirme a sus Facebooks.

Para finalizar les comparto una canción viejísima, la oí por primera vez cuando era niño. Imagínese: ¡Cuando existían los casetes! Allá por finales de los ´80. La canción se llama: “Ojo con el 666”.

Lo que me sorprende de escuchar esa canción es lo futurista que fue, que a pesar de que se escribió hace más de 20 años plantea un panorama escatológico muy interesante. ¡Ni se diga cómo lograron meter tanta información en 2 minutos y 45 segundos!

Por lo menos en mi experiencia musical es la única canción que conozco que aborda un tema de esta índole. Francamente la letra para algunos tendrá algunos puntos de debate; sin embargo, es una canción muy interesante de analizar cuando se habla del número en cuestión.

“Ojo con el 666” (haga click aquí).

Ojo con el 666
Ojo con el 666

En visiones del futuro
vi en un sueño muy real
que muy pronto a los hombres
en máquinas convertirán

Nacerá un nuevo orden
que todo el mundo va a regir
y en nombre de la ciencia
su marca les hará recibir. 

Vi un microcircuito
programado para ser
implantado en la mente
debajo de la piel

Conectado a las personas
a un cerebro central
la gran computadora
que a ellos reinará.

Ojos con el 666
un microcircuito es
te quitará el poder
de hacer tu voluntad
no vendas tu alma 

Con tal tecnología
a los hombres programará
quien su número reciba
siempre su esclavo será 

Escucha esta advertencia
si prefieres vivir y amar
la verdad seguirás
y la marca rechazarás

/Ojos con el 666
un microcircuito es
te quitará el poder
de hacer tu voluntad/
No vendas tu alma
no vendas tu alma
Ojo con el 666.

 Noel Navas.