¿Por qué Dios usa a los cantantes cristianos que viven en pecado? (Segunda parte)

¿Por qué Dios usa a los cantantes cristianos que viven en pecado? (Segunda parte)

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—Carlos, quiero hablar con vos. ¿Estás sentado? — le dijo Rubén por teléfono.

—Sí, claro, estoy sentado. ¿Qué sucede? — respondió Carlos.

—Yo te iba a informar de esto un mes antes del congreso de alabanza que tu iglesia celebró la semana pasada, pero cuando iba a hablar con vos, me topé con que Uds. ya habían lanzado la publicidad en todos los medios de comunicación.

—¿De qué estás hablando? ¿Ha pasado algo?

—Mirá, el pastor principal de nuestra denominación se comunicó con los pastores de nuestras más de 35 iglesias en Latinoamérica y dio la directriz de que el cantante Fulano de Tal sea vetado indefinidamente de participar en todos nuestros eventos.

—Rubén, ¿qué hizo el cantante Fulano de Tal para que lo vetaran?

—Él le ha estado siendo infiel a su esposa con una chica de otro país que se congrega en una de nuestras iglesias. El asunto es que la chica con quien ha tenido la relación ya no aguantó la culpa y se lo contó a su pastor, le mostró los audios de Whatsapp, videos y chats que han intercambiado y hasta le confesó que llevan siendo pareja desde el año pasado.

—Rubén, estás jugándome una broma, ¿verdad?

—¡Estoy hablando en serio! Todo está constatado y están por comunicarse con el cantante para confrontarlo, ver su reacción y si cesa o no por un tiempo con su ministerio.

—Lo que no entiendo — dijo Carlos — es que te enteraste hace más de un mes, o sea, antes de nuestro congreso de alabanza y no me dijiste nada. ¿Por qué me lo estás diciendo hasta hoy? ¿Por qué no nos informaste antes del evento y de este modo no hubiéramos traído al cantante? ¿Ah?

—¡Tienes razón Carlos! ¡Fue un error mío! ¡Perdonáme de verdad! ¡Debí haberte dicho a ti y a tu pastor! Pero como te dije, cuando nos informaron del veto pensé en enterarte de inmediato, pero Uds. ya habían lanzado la publicidad. Así que cuando vi los afiches con la cara del cantante, los anuncios en la televisión y la radio motivando a todos a que se inscribieran, no tuve el valor de arruinarles el evento. De verdad, reconozco que fue un gran error de mi parte. ¡Perdonáme!

—Rubén, ¡estoy sin palabras! Definitivamente debiste habernos informado, pero lo que más me sorprende es que el cantante brindó unas conferencias extraordinarias y cuando ministró la adoración lo hizo de forma increíble. De verdad, ¡pocas veces he visto a alguien enseñar y ministrar de ese modo! Es más, tan tremendo estuvo que en el concierto de cierre unas cinco o seis personas testificaron que el Señor las había sanado y contabilizamos una treintena de gentes que pasaron al frente para entregarse a Cristo. ¡O sea! Si este cantante ha estado viviendo en inmoralidad todo este tiempo, ¿por qué Dios lo usó de esa manera?

Nota: El caso y la conversación es verídica, pero los nombres y ciertos elementos de ella han sido matizados.

En la entrada anterior comencé a explicar que hay dos posturas a través de las cuales se puede intentar contestar la pregunta: ¿por qué Dios usa a los cantantes cristianos que viven en pecado? La primera postura fue: “No es Dios, ¡es la música!” que expliqué en la entrada pasada; y la segunda es: “No es por ellos, ¡es a pesar de ellos!” que analizaremos en esta.

Cuando pienso en esta postura viene a mi mente una conversación que sostuve con mi amigo Fernando Solares Jr., quien es pastor de Iglesia La Familia de Dios en Guatemala y que probablemente algunos recuerden por un video suyo que se viralizó hace pocos meses. El asunto es que mientras él y yo hablábamos sobre este asunto de los ministros en pecado y que siguen adelante con sus agendas ministeriales, le pregunté: “Fer, ¿por qué parece que Dios usa a estas personas? ¿Por qué el Señor respalda sus ministerios a pesar de las cosas graves en las que están envueltos?” Fernando me dijo: “Noel, la Biblia dice que Moisés golpeó la roca y a pesar de que él estaba en pecado, el agua fluyó. Fíjate, Moisés estaba muy airado, tanto que por ese pecado le fue denegada la entrada a la tierra prometida; pero a pesar de eso, el agua fluyó y dio de beber a toda la congregación de Israel. Claro, al decirte esto no justifico la vida de pecado de algunos ministros; mi punto es que es que a pesar de la vida licenciosa en que viven, Dios ve la sed de su pueblo y en su misericordia les da de beber». Fernando finalizó diciéndome: «Noel, no es que los ministros estén bien ni que Dios avale cómo viven; es que el Señor ama a su pueblo y cuando su pueblo se congrega para adorarle, Él les dará de beber a pesar de que quien esté al frente esté mal”.

De esto trata la postura: “No es por ellos, ¡es a pesar de ellos!”. Y es aquí donde podría estar parte de la respuesta a la interrogante que ha titulado esta breve serie. Es decir, a veces, Dios tiene propósitos concretos que alcanzar para con su pueblo y se vale de cualquier instrumento a pesar del estado espiritual en que el instrumento esté. Ojo, no es que Dios avale la vida pecaminosa de sus siervos, es que Él los usa a pesar de su estado.

Ahora, si crees que Moisés fue el único al que le pasó esto, en la Biblia hay por lo menos tres casos de personas a quienes Dios usó a pesar de estar en pecado:

El profeta Balaam

El libro de Números dice que el rey Balac, de Moab, contrató los servicios de Balaam para profetizar en contra de sus enemigos (la nación de Israel). El asunto es que Balaam, seducido por el dinero, aceptó la encomienda y cuando se dirigía rumbo al lugar en donde tenía que profetizar, un ángel se interpuso en el camino, pero él no lo vio, solo su asno. Cuando su asno se hartó de que Balaam lo golpeara para que avanzara, Dios permitió que el animal hablara (Núm. 22:21-30 y 1 Pe. 2:16) y entonces Balaam volvió en sí. Al final Balaam entendió que Dios no quería que profetizara en contra de su pueblo, por lo que, en lugar de profetizarles males, les profetizó bendiciones (Núm. 23-24). Incluso, si no lo sabías, es de entre las profecías de Balaam es que se extrae la profecía de la estrella de Belén que anunciaría el nacimiento del Mesías (Mat. 2). Eso sí, no creas que Balaam terminó bien, terminó siendo un adivino (Jos. 13:22) y citado como un ejemplo a no imitar por parte de los cristianos (Ap. 2:14).

Yo pregunto: ¿Balaam andaba en buenos pasos? ¿El profeta vivía en integridad y, por lo tanto, ese fue el motivo por el cual Dios lo usó? No. Dios no lo usó por él, sino ¡a pesar de él!

Judas Iscariote

Todos conocemos su historia y cómo los evangelios lo describen como un ladrón que robaba a escondidas y poco a poco extraía de los fondos que servían para el sostenimiento del ministerio de Jesús y de los discípulos (Juan 12:6). El asunto es que a pesar de practicar el hurto, el Nuevo Testamento deja entrever que él predicaba el evangelio, sanaba a los enfermos y expulsaba demonios. ¿Has leído Mateo 10:1-15?

Las preguntas son: ¿Judas vivía en rectitud delante del Señor? ¿Tenía una vida íntegra como para que el poder de Dios fluyera? No, pero Dios lo usaba, no por él, sino ¡a pesar de él! Aún así, tú sabes cómo acabó su vida. Al igual que Balaam, terminó muy mal.

Los que sacan su currículum

El Señor Jesucristo habló de un grupo de personas que se presentarán en el día del juicio y sacarán su currículum para asegurar de que ellos eran siervos de Dios y, por lo tanto, merecían la vida eterna. ¿Recuerdas el pasaje?

No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?” Entonces les diré claramente: “Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!”
Mateo 7:21-23.

Cuando este grupo dice: «¡Señor! ¡Señor!», no lo hacen para provocar que Jesús los volteara a ver o para llamar su atención, sino que el hecho de que repitan dos veces «Señor» habla de conocimiento e intimidad. Sí, en la Biblia, cuando veas que se repite dos veces un nombre o una expresión de ese modo, significa que Dios le está diciendo a esa persona: «¡Te conozco perfectamente!» o «¡Conozco todo de ti hasta el más ínfimo detalle!» ¿Me explico? Ejemplos de ello son: Abraham (Gén. 22:11), Jacob (Gén. 46:2), Moisés (Ex. 3:4), Samuel (1 Sam. 3:10), Marta (Luc. 10:41), Simón (Luc. 22:31) y Saulo (Hch. 9:4). En este sentido, en el día del juicio estas personas le dirán: «Señor, ¡te conocimos íntimamente!» o «Señor, ¡fuimos amigos íntimos tuyos!» y desplegarán todo su currículum describiendo todas sus hazañas cristianas como evidencia de que eran cercanos de Él. Pero ¿qué les responderá el Señor? «Jamás os conocí», o sea: «¡No digan que me conocen! ¡No digan que fuimos íntimos! Así que, ¡aléjense de mí, hacedores de maldad!».

El Señor nunca negó que no hubieran hecho todos esos portentos sobrenaturales; en lo que se enfocó fue en que no era cierto de que eran sus amigos. ¿Por qué? Porque vivieron vidas impías, amaron vivir en pecado y prefirieron practicar la maldad. Por lo tanto, ellos fueron instrumentos en las manos de Dios para profetizar, liberar y hasta hacer milagros. Vamos, ante todos eran cristianos famosos, populares y conocidos por ministrar sobrenaturalmente, pero en lo secreto vivían vidas corrompidas y sin verdadera comunión con el Señor. ¿Por qué, entonces, Dios los usó para predicar, liberar y obrar milagros? No fue por ellos, fue ¡a pesar de ellos!

¿Por qué entonces Dios usa a los cantantes cristianos que viven en pecado? ¡Por lo mismo! Así que, como dije en la entrada anterior, no te dejes impresionar por la farándula cristiana, por lo emocionante de su música ni por sus agendas saturadas de eventos. La verdadera vida cristiana se vive a solas, en lo secreto y donde solo Dios ve. Lo demás es impactante, sí, pero la vida que Dios admira es una apegada a su presencia y manifestada a través de un carácter íntegro y piadoso. No necesariamente aquella que despliega grandes dones y talentos.

Noel Navas.

3 Comentarios

  1. Liliana Chipatecua

    Hola Noel, muchas gracias por tu artículo.

    Respecto a este tema, hay algo que también me ha cuestionado por mucho tiempo y es el hecho de que cuando «no pasa nada» en la congregación, se tiende a acusar al director de alabanza por este suceso, aludiendo a que está en pecado o su vida espiritual ha mengüado. Por esta razón, me he encontrado con personas muy íntegras que sufren la presión de la iglesia por esta clase de acusaciones.

    ¿Cómo lo ves tú? Te agradezco mucho.

  2. LILIANA: Muy interesante tu comentario. Creo que «Cómo desalentar a un director de adoración en un solo paso», que escribí hace algunos meses, puede ayudar a complementar lo que escribiste. Este es el link: http://bit.ly/2XS3tmd

    ¡Saludos!

    Noel Navas
    El Salvador.

  3. Preciosa respuesta.
    Nunca lo había considerado desde esta perspectiva, pero cuanta razón.
    Dios te bendiga

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