Un amor de poema (Segunda parte)

Un amor de poema (Segunda parte)

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Mis últimas canciones de amor.

Tres días después de que ese pensamiento me volara la tapa de los sesos pasó otra cosa más. De la nada comencé a sentir un fuerte deseo por desempolvar un libro que varios años antes había comprado, se titula: “Límites en el noviazgo”, escrito por Henry Cloud y John Towsend. Por algunas horas no quise hacer caso al impulso pero como venía una y otra vez a mi mente no pude resistirme más. Específicamente sentía un gran interés por leer un capítulo que yo recordaba que estaba allí. Al encontrarlo revisé el índice y me percaté que habían varios títulos relacionados al tema de la soledad que no recordaba que estuvieran. De inmediato atraparon mi atención y terminé leyendo el libro dos veces durante el siguiente mes.

Encontré las respuestas que estaba buscando.

A través de pasajes bíblicos y su experiencia como psicólogos, Cloud y Towsend abordan el tema del noviazgo en un tono en el que los adultos solteros podemos sentirnos perfectamente identificados.

En el libro explican que existen dos tipos de soledad: la buena y la mala. La soledad buena es aquella en la que si por “x” o “y” motivo debes estar solo te sientes pleno y feliz, es decir, no le temes a experimentar esos momentos, los disfrutas. La soledad mala es distinta, es aquella en la que evitas a toda costa estar solo porque te sientes vacío. Peor aún, es aquella que cuando estás rodeado de gente o interactuando con otros, aun así te sientes solo.

Me sentí identificado.

Para rematar, el libro explica que cuando una persona padece soledad mala, al conocer por primera vez a una persona del sexo opuesto tiende a confundir la emoción de conocerla con sentimientos de enamoramiento, lo cual en muchos casos provoca que se inicie una relación de noviazgo demasiado rápido…¿yo?

Lo terrible de iniciar un noviazgo sin sanar la soledad mala es que cuando la relación a todas luces debe de terminar, la persona sola no quiere darla por concluida. ¿Por qué? Porque prefiere estar en una relación con alguien que estar solo. He allí una de las razones del por qué muchas parejas siguen de novios cuando todo mundo alrededor se pregunta: “¿por qué rayos estos dos no rompen si a todas luces se ve que no son el uno para el otro?” Según los autores probablemente se deba a que prefieren estar en una mala relación que estar solos.

Volviendo al tema… Cloud y Towsend no solo describieron rasgos de mi condición, sino también la salida. La forma de sanar la soledad mala es fortaleciendo la relación con Dios y buscar intencionalmente establecer una red sólida de amigos. Simple.

Unas noches después, mientras oraba, sentí que Dios me habló fuertemente al corazón trayendo a mi memoria algunos versos de 1ra. de Juan 4, por lo que mientras seguía de rodillas abrí el pasaje y lo leí de principio a fin. Sentí una voz que me decía en mi interior: “Noel, los sentimientos de amor que aun sientes por ella yo los puse en ti. Tú la amas porque mi amor está en ti; pero es hora de que sigas adelante y dejes todo atrás. ¡No quiero que te escondas! ¡No quiero que te aísles! Quiero que salgas y ames a los demás con el amor que yo te he dado. Déjame amar a las personas a través de ti”.

Me sentía consolado mientras venían estos pensamientos.

Pasaron pocos días cuando comencé a tomar decisiones relacionadas a mi vida espiritual y a mi relación con los demás. En cuanto a mi relación con otros decidí no ausentarme más de las reuniones que mi familia solía realizar. Sí, a veces ponía cualquier excusa para no asistir pero eso ya no sería más. También comencé a asistir fielmente a la reunión de jóvenes adultos de mi iglesia que se celebra los días viernes. Siendo muy franco yo estaba enterado del día y hora de la reunión pero nunca quise involucrarme porque pensaba que no la necesitaba. Por últmo, gracias a la recomendación de un amigo, comencé a asistir a una reunión de jóvenes adultos de otra iglesia los días jueves. En ambas reuniones he conocido a amigos cristianos que se han convertido en personas entrañables.

Desde entonces hasta hoy la soledad ha ido desapareciendo sorprendentemente y el deleite de conocer y estar rodeado de gente extraordinaria ha llenado como nunca antes mi corazón.

Sé que para algunos es difícil mostrarse vulnerables y transparentes como yo lo he sido en estos escritos, pero también sé que muchos adultos solteros como yo experimentan soledad. En los últimos meses he compartido mi experiencia con unos pocos y sé que de algún modo les ha animado. Es mi oración que si por algún motivo te has sentido solo o sola recuerdes esta sencilla verdad: fuimos creados para relacionarnos con otros. No te escondas, no te aisles, que la soledad se sana fortaleciendo tu relación con Dios y buscando intencionalmente tener una red sólida de amigos. No hay otra forma.

¡Feliz mes de la amistad!

Noel Navas.

PD: aquí está otra canción que escribí. Si alguien tiene el contacto de Luis Miguel, Luis Fonsi o Alejandro Sanz, ¡avíseme! ¡A lo mejor y quieren grabar una canción mía! 😉

«Eres mía»
Noel Navas

Cuando la luna despierta y el Sol se acuesta,
cuando la noche aparece las estrellas resplandecen.
Cuando las luces se encienden la ciudad se embellece,
mis latidos se aceleran solo por volver a verte.

Coro:
/Eres mía, eres mía y por siempre lo serás.
Eres mía, eres mía y yo tuyo lo soy más.
Mía/

Cuando tú desapareces tal cual bella durmiente,
cuando veo que amanece sueño con volver a verte.
Cuando la Luna aparezca y la ciudad vuelva a encenderse
siempre tendré la certeza que tú a mí me perteneces.

Puente:
Si el amor todo lo puede, si el amor permanece.
Si el amor vive por siempre así tú me perteneces.

2 Comentarios

  1. PASCUAL CLEMENTE TOLEDO

    Excelente canción, me gusta su estructura, su melodia, en sí toda. Felicidades maestro. Saludos desde Chiapas!

  2. Muy Buena canción Noel!

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