Videos musicales y evangelio

Videos musicales y evangelio

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Los video clips cristianos y el evangelio.

Hace unos meses un amigo me mostró su más reciente video musical. Estábamos en su estudio de grabación y al nomás terminar de grabar un demo musical mío, me pidió que lo viera. En el video aparecía cantando y una banda de músicos detrás suyo. La locación estaba bien, las imágenes estaban bien y todo lo demás estaba bien; sin embargo, el video solo mostraba a mi amigo cantando, una banda detrás y ya.

Al terminar de verlo me preguntó qué opinaba. Le sugerí que para enriquecer el video y mostrar más que solo a un cantante y una banda, le agregara escenas tipo historia. Le dije que al tenerlas podría intercalarlas con las imágenes donde él aparece cantando y que eso haría que el video tuviera un mensaje más impactante que comunicar.

No me hizo caso. 🙁

Así como mi amigo hay decenas de cantantes cristianos en todo el continente que están grabando videos musicales tipo concierto pensando que ese es el modo de trascender en la música cristiana o impactar la cultura.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, un videoclip es:

“Un cortometraje en que se registra, generalmente con fines promocionales, una única canción o pieza musical”.

Wikipedia, citando la tesis doctoral de Jon E. Illescas, “Industrias culturales, el videoclip mainstream como mercancía y como reproductor de ideología”, afirma que un videoclip es:

“Un cortometraje basado en el desarrollo de una composición musical previa, que fundamenta el despliegue de un conjunto de imágenes, las cuales, unidas a la música, dan lugar a un nuevo discurso estético”.

Si en términos generales eso es un video clip, ¿cómo podríamos definir uno de corte cristiano? Bueno, la verdad no tendríamos por qué definirlo, los conceptos anteriores se aplican a la producción de uno hecho por un cristiano, con la intención de transmitir un mensaje cristiano y por qué no, incentivar las ventas de un disco de música cristiana, ¿verdad?

Dando por sentado que uno de los motivos de producir un video musical es catapultar las ventas de un single o una grabación y entendiendo que hacer eso no es malo en sí mismo, no hablaré sobre esa legítima intención. Lo que personalmente me inquieta al escribir esta entrada es que al ver ciertos videos musicales pareciera que a los cantantes y bandas cristianas les falta creatividad y abrazar una visión más trascendente que solo promover una canción, un disco o… a ellos mismos.

Mi inquietud se debe principalmente, como ya dije, a los últimos videos musicales que he visto que se están produciendo en algunos lugares donde, bajo la etiqueta de “video profesional”, se limitan a presentar al cantante y a la banda como si eso fuera lo más top en la producción de video clips.

Fíjate, Wikipedia, citando una vez más a Jon E. Illescas, afirma que un video musical es “un importante transmisor de cosmovisiones e ideologías” y que es capaz de “influenciar a las personas a la hora de marcar sus valores e ideología y sus prioridades vitales”. Es decir, un video clip realmente tiene un potencial de impacto en la mente y en la conducta de la gente como pocos medios lo tienen.

Por eso pregunto: ¿los videos musicales que los artistas cristianos producen estarán explotando el real potencial que brinda el medio o nada más se están conformando con pararse ante las cámaras y hacer la mímica de que están cantando y tocando?

Mi tío Juan Benavides, productor televisivo y que cuenta con un master en producción de cine, afirma que en un lenguaje muy sencillo existen tres tipos de videos musicales:

1) El video donde aparece el cantante o banda interpretando una canción (tipo concierto).
2) El video donde se cuenta una historia en escenas a medida que avanza la canción. Y…
3) El video donde se fusionan los dos anteriores.

En palabras de Juan: “los mejores son los que cuentan una historia simultáneamente aparecen tomas del solista y la banda interpretando”.

Amigos cantantes, amigos músicos, por favor, no me malinterpreten. Sé que detrás de la producción de un video, por más sencillo que este sea, conlleva un gran esfuerzo, dedicación y hasta una inversión económica que muchas veces los abruma. Sin embargo, la mayoría de veces, producir videos donde solo aparece un cantante y una banda, no siempre cumple con la misión de predicar el evangelio o comunicar algún principio o valor cristiano que contribuya a la vida de las personas.

Miren, los mejores videos son los que relatan una historia y que si bien es válido que ustedes aparezcan protagonizándolos mientras cantan con una banda detrás, sería bueno que se esforzaran por maximizar el recurso y todo el potencial que un video clip brinda.

Realizar este tipo de videos, es decir, que cuenten una historia, requiere dar la milla extra. Implica esforzarse intelectualmente, creativamente. Este esfuerzo al que me refiero no consiste en tener varias mudas de ropa para el artista, conseguir mejores cámaras o una mejor iluminación o dedicar horas y horas para pulir la edición. No, consiste en la elaboración de un guion derivado de la letra de la canción que se piensa grabar, en la creación de algunos… ¿sketch?…  bajo un solo hilo argumental que puedan fusionarse con el artista cantando o en diseñar una historia en imágenes que pueda calzar con los de la banda ejecutando.

Vamos, este trabajo intelectual requiere tiempo y claro, se facilita cuando la canción que se escoge posee una letra ingeniosa. El problema surge cuando la letra y la canción que se piensan promover tiene pocos versos, es pobre en contenido o prácticamente no dice nada. Es decir, si la letra de una canción es deficiente, ¿qué guion se puede elaborar? ¿Qué historia se puede crear? “¡De dónde telas si no hay arañas!”, decía mi hermano menor.

¿No será que esta es una de las razones por las que los artistas cristianos se conforman con producir videos tan elementales como los que he descrito? ¿No será que el meollo del asunto no es contar con un presupuesto más holgado, sino que nuestras letras no dicen mayor cosa y eso provoca que no se pueda obtener una buena historia y por ende, un buen video?

Un gran porcentaje de la música que se destina para acompañarla con un video es de adoración congregacional. Vamos, yo no digo que eso esté mal, pero tengo la impresión que hemos saturado las redes con ese tipo de música. Lamentablemente las canciones estilo worship tiene la desventaja de encasillarse a escenarios, conciertos o como ya dije: a un cantante y una banda.

¿Será que podríamos ser más creativos e intentar elaborar historias a algunas de estas canciones? ¿Será que podríamos ir más allá de las plataformas de los conciertos e intentar crear relatos en escenas que causen un mayor impacto en quienes vean los videos?

La mayoría de artistas cristianos se conforman con salir ellos y una banda detrás porque es lo más fácil de hacer. Y si alguien quiere seguir produciendo videos así, está bien, no es un delito hacerlos; sin embargo, cuando de ser relevantes se trata, como creyentes deberíamos apuntar a algo más alto y trascendente.

Un video que cuente una historia tiene una repercusión mucho más profunda en la mente de la gente y hasta en la cultura que se pretende alcanzar que un video donde solo se finge que se canta y se toca.

Mi amiga Maggie Riffler, que trabajó para Integrity Music por ocho años, me dijo una vez: “a veces los cantantes cristianos dan la impresión que solo quieren promoverse a sí mismos con sus videos musicales. Debe llegar el día en que comprendan que los videos no existen para mostrar sus lindas caras, sino para compartir el mensaje del evangelio”.

¡Y qué mejor que una historia en imágenes para lograrlo!

Noel Navas.

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