Mitos de la música secular (Segunda parte)

Mitos de la música secular (Segunda parte)

- en Mitos de la música secular
964
8


Conceptos equivocados acerca de la música.

En la entrada anterior comencé a hablar acerca de las dos entrevistas que me hicieron en dos radios destacadas de El Salvador y donde participé respondiendo preguntas sobre la música secular. Basado en dicha experiencia y en los comentarios que algunos escribieron en el muro de Facebook de una de las radios, me tomé la libertad de objetarlos. De allí surgió la idea de esta breve serie donde amplío un poco más mis convicciones en cuanto a qué sí y qué no escuchar en cuanto a música secular. En esta oportunidad seguimos hablando de algunos mitos más, recuerde que los comentarios surgieron ante la pregunta: “¿Puede un cristiano escuchar música secular? ¿Es mala toda la música secular?” Sigamos…

El mito del “No edifica”.

Las siguientes personas escribieron:

“Yo para qué escucharía algo que no edifica mi vida y que no me acerca a Dios. Prefiero música que me acerque a Dios que es el motivo de mi canción…” Yamileth.

“Uno inconscientemente escucha por todos lados esa clase de música, pero que un cristiano decida hacerlo por su propia cuenta no le edifica en nada. La música Dios la ha creado para alabanza de su gloria, para que podamos ofrecer sacrificio por medio de ella, para que sea uno de los medios en la cual podamos adorarle”. Griselda.

Este mito afirma que sí, es cierto, hay música secular con buenos mensajes, pero igual esos buenos mensajes no edifican. ¿Leyó uno de los comentarios de arriba? Dice que: “No edifica en nada”. Simple, claro… Absoluto.

Este tipo de pensamiento es al que me referí en la introducción de la serie El cristiano y la música secular, donde hablé de la radicalización de las posturas ante temas como este. Allí expliqué que es más fácil decir “Sí” y “No”, que decir: “Tal vez”, y que es más fácil decir “Blanco” o “Negro” que decir: “Gris”. ¿Por qué? Porque discriminar lo bueno de lo malo requiere un trabajo intelectual adicional y a muchos evangélicos no les gusta ejercitar la mente.

Es más fácil radicalizar las posiciones y decir: “Toda la música secular es mala” o “Toda la música cristiana es buena”, que decir: “No toda la música secular es mala” o “No toda la música cristiana es buena”. ¿Por qué? Porque justificar estas aseveraciones requiere tiempo y esfuerzo intelectual. Cosa que no todos están dispuestos a invertir y a reflexionar.

Si el mito del “No edifica” fuera cierto, ¿por qué los papás cristianos permiten que sus hijos aprendan en el Kindergarten canciones seculares que hablan sobre la importancia de asearse, respetar las autoridades y hasta conocer las vocales? Si son malas esas canciones porque “no edifican”, ¿por qué dichos padres permiten eso?

Ah, porque en la teoría creen que las canciones seculares (con buenos mensajes) no edifican, pero en la práctica no son consecuentes con lo que dicen. ¿No será que en el fondo sí creen que dichas canciones contribuyen (edifican) a la vida de sus hijos y simplemente no han reflexionado que se están contradiciendo a sí mismos?

Para salvedad de estos papás puedo asegurarle que la letra de la canción es lo que define si una canción es buena o es mala, por lo tanto, si una canción secular dice cosas buenas, en consecuencia dicho mensaje tiene grandes posibilidades de edificar a quien lo escuche. Sea música infantil o no, hay canciones seculares que realmente pueden aportar a nuestra mente y emoción.

El caso de la canción “Color esperanza” de Diego Torres es muy interesante. Es una canción de tono optimista y que brinda ánimo a quien la escucha. Quienes afirman que las canciones seculares con buenos mensajes no edifican se enfrentarían ante la oposición de millones de argentinos (incluyendo cristianos) que fueron “edificados” por medio de su mensaje durante la crisis financiera de inicios de siglo y que denominaron “El corralito”.

Algunos sociólogos le atribuyen a esta canción haberse constituido en un soporte emocional para millones de personas que experimentaron la crisis, al punto que se consideró la canción más importante del país después del Himno Nacional.

Muéstreme una canción secular con buen mensaje y a alguien que asegure que dicha canción “No edifica” y le mostraré una canción que “Sí edifica” ante un cristiano con poco criterio para valorar el arte.

El mito del “Hay algo más detrás”.

“No solo se queda en las letras, realmente hay un trasfondo mucho más profundo que solo el ritmo o las letras que se expresan a través de la música. ¿Qué de lo que transmite el artista como persona? Los artistas que promueven su música están inmersos en ocultismo y practicas ajenas al cristianismo. Y a veces hacen música aparentemente inocente pero promueven pensamientos e ideologías contrarias a Dios”. Gabriela.

Este mito dice que no importa que la canción secular diga cosas buenas, de todas formas es malo escucharlas porque detrás del ritmo, la melodía o del mismo intérprete, hay cosas malas que se nos pueden pegar.

Usted no sabe cuántas veces he escuchado esta afirmación, que aunque la canción no diga nada malo, el solo hecho de escucharla ya es algo malo porque quien la compuso o la interpreta seguramente es una persona corrompida.

Mire, la parte más importante de una canción cantada es la letra; el resto: melodía, ritmo y armonía, va en función de la letra. Es decir, una letra no tendría el mismo poder si se recitara a secas sin toda la musicalización detrás. La música potencializa las letras y el poder de la canción radica en su mensaje. En este sentido, si la letra no dice nada malo, ¿por qué la canción va a ser mala si el poder de una canción radica principalmente en el mensaje que comunica?

En mi opinión, los cristianos le dan a la música más poder que el que realmente tiene. Es cierto, la música tiene poder; pero no tanto poder. Como dije antes, algunos creen que aunque la letra diga cosas buenas, las conductas pecaminosas de los cantantes se nos pueden pegar porque la melodía y la música vienen permeadas con sus estilos de vida pecaminosos. Vamos, ¿a quién se le ocurrió semejante exageración?

Si tal línea de pensamiento fuera cierta, entonces tendríamos que incluir dentro de las causas de divorcio en Latinoamérica la música de Francisco Gabilondo Soler (Cri-Cri). ¿Por qué? ¡Porque el tipo se casó tres veces! Y como su estilo de vida permeó sus canciones, entonces, ¡tenga cuidado! ¡Usted podría provocar que sus hijos vengan predispuestos para el divorcio desde el Kindergarten! Je.

¿Me va a decir usted que escuchar “Caminito de la escuela”, “Los tres cochinitos” o “El ratón vaquero” podrían provocar que la gente se divorcie solo porque su autor tuvo una vida así? Vamos, no seamos paranoicos.

Si alguien quiere seguir creyendo eso, pues así como con Cri-Cri también tendríamos que dejar de escuchar cualquier obra compuesta por…

Ludwig Van Beethoven porque emocionalmente era un desequilibrado.
Federico Chopin porque era un inestable que rayaba con la bipolaridad.
Wolfand Amadeus Mozart porque padecía depresión crónica.
Piotr Ilich Chaikovski porque sentía preferencia por los hombres.

Etc.

¿Va a dejar de oír sus grandes obras por miedo a que se le pegue algo?

Quien asegure que la melodía y la música sola (sin letra) pueden reproducir los estilos de vida de sus autores, lo que está haciendo es darle a la música más poder del que realmente tiene. Sí, la música tiene poder, pero no tanto poder. Las conductas y patrones de comportamiento no se adquieren por escuchar canciones seculares con buenos mensajes.

Por lo tanto, si el mensaje de una canción no dice nada malo, no importa el estilo de vida de quien la cante o interprete, eso no se le va a pegar a usted si la canción tiene una letra sana. Creer lo contrario suena más a fetichismo que a otra cosa. ¿Fetichismo melódico?

Mire, el estilo de vida pecaminoso de un cantante o compositor no se adhiere a su conducta por escuchar algunas de sus canciones que no dicen nada malo. Para que se le pegue algo de eso usted tendría que estar de acuerdo con sus comportamientos desviados, asentir mentalmente y tomar la decisión de vivir como ellos. Ese proceso podría iniciar con una canción “si” y solo “si” esa canción hablara de eso. Es decir, las conductas las aprendemos por modelaje y por enseñanza, no mágicamente por escuchar una melodía o algunos acordes musicales.

En este sentido, si la letra no dice nada con respecto a cosas malas, ¿cómo entonces se le va a pasar el estilo de vida de los artistas? Vamos, no se puede.

Si la sola melodía tuviese ese poder, entonces no volvamos a cantar “Castillo fuerte es nuestro Dios” de Martin Lutero porque él tomó la melodía prestada de una canción que se cantaba en las tabernas de su época. Sí, revise la historia del himno y verá que lo que Lutero hizo fue substituir (¿plagiar?) la letra de una melodía secular que se cantaba en las cantinas y entonces le puso letra cristiana. Si la melodía (sin letra) tuviera ese poder que le atribuyen de afectar las conductas de las personas, ¿por qué nunca hemos escuchado a algún hermanito decir: “Pastor, ¡con permiso! ¡Después de escuchar esta canción se me antojó una cerveza!”? ¿Ah?

Parece que nos ha faltado discernimiento espiritual eh.

Y brindo un ejemplo más. Quienes aseguran que los estilos de vida de los intérpretes o autores se transfieren a través de sus canciones con buenos mensajes, deben reflexionar que si eso es aplicable a la música secular también lo es a la música cristiana.

Viene a mi mente Ray Boltz compositor de “Thank you”, canción que en español se llamó “Gracias” y popularizó Danny Berríos allá por 1990. La mayoría de evangélicos la conocemos y por lo menos aquí en El Salvador la usó muchísimo el ministerio de evangelismo y teatro “Castillo del Rey”. ¿Sabe qué pasó con este compositor hace 4 años? Confesó que llevaba 30 años luchando con el homosexualismo hasta que ya no aguantó más. Por eso en 2004 lo confesó a su familia y amigos cercanos y en 2008 hizo público que no iba a fingir más lo que realmente era. Hoy en día se congrega en una iglesia evangélica en EE.UU. que cree que los gays y lesbianas que aman a Cristo se irán al cielo.

¿Me va a decir usted que por cantar “Gracias” se le va a transferir a alguien las luchas internas de este hombre? ¿Piensa insistir en que ese mito es cierto? ¡Ops! Si ese fuera el caso, estamos en gravísimos problemas con esa y muchas canciones más que compositores cristianos están componiendo sin nosotros siquiera sospechar qué pecados y conductas los están dominando.

Vamos, la melodía y la música sin letra no tienen tanto poder como el que hemos dicho que tiene, que aunque efectivamente pueden influenciar nuestros estados de ánimo, si no tiene un mensaje cantado no puede afectar nuestra mente y conducta a modo de empujarla hacia el mal. Solo si una canción tiene una letra que diga cosas malas, efectivamente podría empujarnos al “lado oscuro”, como diría George Lucas. Por lo tanto, si la canción secular que usted escuche dice cosas buenas, no tendría por qué preocuparse de que se le pegue la conducta pecaminosa de quien la compuso o interpreta.

¡Y digo algo más eh! Fíjese, el comentario de arribita también decía: “Los artistas que promueven su música están inmersos en ocultismo…” ¿What? ¿Será cierta esa afirmación? Probablemente, pero aun así ese tipo de cosas no las podemos saber con certeza a menos que el artista, o gente allegada al artista, lo hayan confirmado con evidencia verbal, testimonial o escrita.

Cuando Directordealabanza.com reprodujo la serie El cristiano y la música secular en su sitio, alguien hizo una afirmación similar, señalando que la cantante colombiana, Shakira,  tenía vínculos ocultista rondándole al pacto con el diablo.

Como me enseñó de pequeño mi mamá la vez que mis hermanos y yo llegamos alarmados a la casa: “¡Mami! ¡Dicen que Michael Jackson hizo pacto con el diablo y por eso tiene tanto éxito!” A lo que ella contestó: “¿Ustedes vieron cuando hizo el pacto?” Obvio que no y desde entonces aprendimos a no andar repitiendo los chismes de la calle.

Por lo tanto, si no hay evidencias, excepto rumores de Internet, de que un cantante es un ocultista, no es correcto que un cristiano crea eso y de paso, lo ande difundiendo. Eso es desprestigiar la reputación de las personas y según los Diez mandamientos es dar “falso testimonio”.

Revise en Google el caso que ganó Xuxa (se pronuncia Shu-sha), la cantante brasileña de música infantil, donde ganó casi 100 mil dólares por una demanda que interpuso a una revista de corte cristiano que especuló sobre un supuesto pacto satánico que ella hizo a cambio de fama y dinero. Xuxa se sintió ofendidísima por la acusación y los demandó. ¿Qué pasó al final? Los venció porque no tenían evidencias y además de pagar el dinero, tuvieron que retractarse públicamente por semejante especulación.

Lección: Deje de andar chismeando cosas que no le constan.

Ahora, ¿qué tal si nos enteráramos de que verdaderamente un artista que canta canciones con letras buenas tiene vínculos ocultistas? Entonces podríamos extrapolar el principio que enseñó el apóstol Pablo con relación a la comida y aplicarlo a la música cuando dijo: “Si alguien os dice: «Esto fue sacrificado a los ídolos», no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró y por motivos de conciencia” (1 Corintios 10:28).

Continúa…

8 Comentarios

  1. Como se dice por ahí “el entendido a señas y el necio a palos”… jajaja
    Como cristianos tenemos que aprender a se más críticos,debemos esforzarnos por tener mas conocimiento de cultura general y además aprender a ser educados.
    Buenísimo artículo.
    Saludos.

  2. También para agregar a los ejemplos de músicos cristianos con prácticas no tan cristianas podríamos mencionar a Michael Guglimucci de Hillsong. Seguro recordás que por allí del 2006 o 2007 que fingió estar enfermo de cancer y andaba dando conciertos sin pelo, pálido y con un tanque de oxigeno. Él compuso una gran canción “Healer” que estoy seguro ha bendecido la vida de muchas personas, sin embargo este cuate estuvo haciendo un teatro de algo serio como lo es una enfermedad terminal mientras en secreto estaba profundo en el agujero de la adicción sexual, específicamente la pornografía.
    Yo recuerdo mostrarle los videos de Healer a varios amigos y hasta lloraban diciendo que sentían la Presencia de Dios, ninguno me dijo que tenia ganas de comprar una Playboy o alquilar películas porno y masturbarse.

  3. jejeje, me seria muy curioso conocer tu posicion con respecto al heavy metal, tengo un amigo en la iglesia que viene de ese mundo y esta recien bautizado, estoy tratando con el, ¿cual posicion crees que debo tener?

    te dejo ese link, te aseguro que te va a encantar verlo, es muy interesante, echale un ojo y me cuentas!

  4. Samuel, te recomiendo revisar la serie: “El Cristiano y la música secular” que están en temas publicados, son 12 artículos que podrían decirte cuál es mi posición en cuanto al tema de los géneros musicales. Saludos!

  5. “…si no hay evidencias, excepto rumores de Internet…”no es correcto que un cristiano crea eso y de paso, lo ande difundiendo. Eso es desprestigiar…” Excelente manera de dejar clara la posición que debemos asumir.

    offtopic: Color esperanza la compuso Coti y la interpretó Diego Torres.
    baa nada mas una aclaración sin importancia.

    Gracias Noel.

  6. MAT: Excelente aporte, como nunca compré el disco ni lo oí en su totalidad, solo esa canción, como todos asumí que Diego la escribió. ¡Gracias por la aclaración!

    Noel Navas.

  7. Noel respeto tu posición y en parte la comparto, digo en parte por que hay muchas canciones que he escuchado y me parecen muy interesantes puesto que a simple oído parecen buenas, pero quisiera ir un poco mas allá, quizá este exagerando pero conociendo como somos, cualquiera se preguntara lo mismo, si la música secular no es mala, (pregunto) entonces ¿un músico cristiano puede tocar en una banda secular que toque música que no valla en contra de los principios cristianos y el domingo puede ministrar sin ningún problema? (conozco un par de casos)
    y ya que aconsejamos esto no seria de extrañar que en un futuro no muy lejano tengamos en nuestro repertorio canciones seculares en nuestros cultos sin escandalizarnos, quizá exagero un poco. En lo personal cuando alguien me pregunta si escuchar música es pecado no me gusta dar una respuesta propia, lo que puedo opinar es que tenemos un precioso Espíritu Santo dentro de nosotros que es mayor que cualquier consejero y El nos orientara al deseo de Dios aun en estos pequeños detalles, en lo personal no me siento cómodo escuchando música que no exalte a Dios, pregúntame porque, no lo sé no tengo una respuesta para eso, no es que me la quiera llevar de espiritual, ni siquiera me interesa la música “romántica cristiana”, quizá suene muy religioso pero estoy siendo sincero, otro fenómeno es que la gran mayoría de cristianos que escuchan música secular y cristiana a simple vista (no quiero parecer juez) son muy superficiales y no tienen mayor compromiso con Dios y su obra, aclaro que no han de ser todos pero los que yo conozco así son, con esto no quiero decir que los que oímos solo música cristiana somos bien consagrados pero la gran mayoría de servidores por lo menos los que yo conozco somos quizá mas radicales en este aspecto. perdón por extenderme tanto nomas era una “pequeña” opinión personal, bendiciones

  8. MOISÉS: ¡Te pareces a mí! Yo soy igual, no me siento bien oyendo música secular. Soy muy fan de los instrumentales y bandas sonoras de películas, pero la mayoría de lo que oigo es música cristiana cantada.

    Sobre tus preguntas, te animo a buscar las partes 11 y 12 de la serie: “El cristiano y la música secular”, hallarás el link al lado derecho donde dice “Temas publicados”. Allí respondo la pregunta de si un músico debe o no participar de bandas seculares tocando.

    Gracias por tu aporte!

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te podría interesar

¿Enseña Isaías 53 que los cristianos nunca deben estar enfermos? (Tercera parte)

Desde las canciones “Por tu llaga” de Jaime