Las canciones de Navidad

Las canciones de Navidad

- en Navidad
2376
2


Algunas consideraciones personales.

La época de Navidad no sería igual sin sus canciones. Una Navidad sin música sería como ver una película sin banda sonora o un comercial de la televisión sin jingle. Simplemente no sería igual. Las canciones navideñas, lo hallamos notado o no, juegan un papel muy importante en el disfrute de la época.

La banda sonora de la Navidad está conformada de maravillosas canciones que año tras año, década tras década y siglo tras siglo han ido sumándose, haciendo de la Navidad un época de melodías emocionantes y mensajes conmovedores que ayudan al creyente valorar de mejor forma la conmemoración del nacimiento del Señor.

Es cierto, el Señor Jesucristo no nació un 25 de diciembre; sin embargo, qué buena idea que podamos celebrar que “El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Sin fanatismos, idolatrías ni consumismos. Consagrar este tiempo para adorar en familia, en comunidad y en el Señor, es la mejor decisión que podemos tomar.

NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO

Aunque la banda sonora de la Navidad cuenta con miles y miles de canciones en su repertorio, el hecho de que sean de Navidad no significa que todas honren el motivo verdadero de la celebración.

Por ejemplo, las canciones que se enfocan en otra cosa que no sea Jesús de Nazaret están totalmente fuera de lugar. Navidad significa: “nacimiento”. ¿El nacimiento de quién? El del Señor Jesucristo. Por lo tanto, canciones como “Santa Claus llegó a la ciudad”, y todas las que apunten sus reflectores a Santa Claus, sus renos, sus ayudantes o los obsequios, en mi opinión no deberían ser de la preferencia del cristiano.

Ayer en la noche que asistí al servicio navideño de mi iglesia, el pastor Adán Medía dijo: “el mundo ha querido robarnos la conmemoración de la Semana Santa a través de la pascua estadunidense; la conmemoración de la Reforma Protestante con la celebración de Halloween y la Navidad con el personaje ficticio de Santa Claus”.

¿Sabe qué? Tiene razón.

Hace unos años leí en la Revista Selecciones la historia de una mujer que relató la vez que sus hijos abrieron los regalos debajo del árbol de Navidad. Ella contaba que fue una excelente maestra al inculcarles que los regalos los trae Santa Claus en su trineo. Por eso, después que su hija menor abrió todos sus obsequios, se volteó hacia ella y le reclamó: “Mamá, ¿por qué todas las navidades Santa Claus me trae regalos y tú nunca me das nada?”

Esta mamá se indignó por la pregunta de su hija, y ese día decidió revelarle la verdad detrás de los obsequios.

Esto mismo pasa con las canciones de Navidad, hablan de cualquier cosa, menos del motivo real detrás de la celebración. Enfocan nuestra mente en cualquier personaje; mas no en Aquel que descendió a la Tierra a dar su vida.

Jesucristo es el verdadero motivo de la Navidad, no ese sujeto vestido de rojo y blanco que el mercado ha querido implantar en nuestras mentes. Jesús, no él, es de quien deberían hablar nuestras canciones.

Por otro lado, aun canciones que traten sobre Jesús y cualquier relato real o ficticio que haya rodeado su nacimiento, debemos prestarles atención. Ojo: no todo lo que brilla es oro. Toda canción cristiana que hable de la primera Navidad debe honrar el relato bíblico de los evangelios. Por ejemplo, hay algunas que presentan a los magos del oriente el propio día del nacimiento de Cristo cuando el relato de Mateo dice lo contrario: los magos llegaron dos años después.

La canción “Nada especial” que grabó Marcos Witt en sus dos discos navideños: “Es Navidad” y “Tiempo de Navidad”, aparentemente incurre en este error. La letra inicia diciendo: “Quisiera haber sido un ángel para poder anunciar la historia de tu nacimiento la noche de Navidad”. ¡Ojo! La letra claramente ubica la descripción de los eventos y personajes la noche de la primera Navidad. Luego, la segunda estrofa dice: “Quisiera haber sido estrella y con mi luz alumbrar aquel pequeño lugar, donde habrías de descansar”.

El problema con este segundo verso es que cuando se lee detenidamente Mateo capítulo dos, efectivamente el texto afirma que la estrella apareció cuando nació Jesús, pero no alumbró esa noche el lugar de su nacimiento indicándoles a los magos el sitio exacto donde estaba el niño. Por favor, no me pregunté qué era la estrella de Belén porque eso no lo sé, pero el texto dice: “Y la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que, llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño” (Mateo 2:9).

Vamos, lea todo el capítulo y verá que esto ocurrió dos años después de que Jesús nació.

Ahora, luego que el coro repite: “No soy nada especial” un par de veces, llegamos a la segunda estrofa que dice: “Quisiera haber sido un mago para poderte traer mi mejor regalo y ponerlo delante de tus pies”. ¡Genial! ¡A mí también me hubiera gustado serlo! Pero como antes la canción ubicó el escenario y los personajes durante la primera noche de Navidad, entonces los versos dan a entender que los magos estuvieron presentes ese día. Es más, el siguiente verso confirma esa línea de pensamiento al decir: “Quisiera haber sido el dueño del mejor mesón de toda la región y darte mi mejor habitación”. Pregunto: ¿cuándo fue que José y María no encontraron lugar para hospedarse? ¿Cuándo fue? El mismo día que Jesús nació. Y como ya dije, los magos arribaron a Jerusalén dos años después. No antes.

Alguien dirá: “Pero Noel, ¿qué importa que los magos hayan estado la noche que Jesús nació o dos años después? ¿Por qué no te deleitas en el lindo mensaje de la canción y la dejas en paz?” Pues sí, podría hacerlo; sin embargo, si usted es compositor, el pensamiento que quiero dejar en su mente es que vele por describir fielmente los relatos bíblicos. Que aunque no está mal que usemos de imaginación extrabíblica cuando componemos, siempre debemos asegurarnos de ser fieles con el texto de los evangelios y ni se diga con las doctrinas de la Escritura.

¿POR QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS?

Hace un año la BBC publicó el artículo titulado: “El negocio millonario del ranking musical navideño, ¿por qué importa?” En este se habla de las ventas que la industria musical alcanza mundialmente cada año, afirmando que «En Estados Unidos, el principal mercado musical mundial, 23% de las ventas de 2011 se registró durante la llamada “temporada de vacaciones” de diciembre, según la consultora Nielsen/SoundScan» (1).

Esto significa que si las ventas totales de una disquera no fueron aceptables durante los primeros diez u once meses, lanzarán uno o varios discos de Navidad para alcanzar sus objetivos financieros, sino es que para ganar más dinero independientemente si les fue bien o no durante el año.

En este sentido, lo que es verdad en la industria secular podría serlo también en la industria cristiana. Por los meses de noviembre y diciembre los oídos de la gente están hambrientos por disfrutar de las nuevas canciones navideñas que surgen cada año o de las nuevas versiones de los clásicos que ya conocen. La pregunta que algunos artistas y disqueras anticipadamente se hacen es: “Sabiendo que la gente compra tanta música navideña durante esta época, ¿queremos un porcentaje de ese dinero que gastarán o dejaremos que otros se lo apropien?”

Es entonces deciden producir y lanzar uno o varios discos de Navidad.

Mi preocupación con esta realidad del mercado es: ¿por qué los cantantes cristianos y sus disqueras hacen lo mismo que sus pares seculares? ¿Qué los motiva a producir y lanzar discos navideños? ¿Los motiva la pura ambición económica o realmente un verdadero deseo de anunciar el evangelio de Jesucristo? ¿Por qué hacen lo que hacen?

Estimados amigos, en el Reino de Dios las motivaciones detrás de lo que hacemos tienen más peso que lo que hacemos. Usted y yo podríamos hacer algo bueno, pero si en el fondo tenemos una motivación impura, delante de los ojos de Dios eso no tiene valor. Yo no digo que esté mal obtener una ganancia económica de la música cristiana. No, pero detrás de la producción musical debe haber un motivo más alto que la sola ganancia monetaria.

Mi llamado a quienes estamos en esto de la música cristiana es a que cuidemos las intenciones del corazón, que no olvidemos que un día nos presentaremos ante el gran Juez del universo y se cumplirá la Escritura que dice: Así que no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas y manifestará las intenciones de los corazones. Entonces, cada uno recibirá su alabanza de Dios” (1 Corintios 4:5).

¿Recibiremos alabanza de Dios por haber hecho las cosas para su gloria o recibiremos una reprimenda por haber hecho las cosas para nuestra propia ganancia personal?

Sí, compongamos canciones de Navidad. Sí, produzcamos música navideña. Pero que sea para la gloria de Dios y la extensión de su Reino, y no solo porque queremos un pedazo del pastel financiero del mercado.

¡Feliz Navidad!

Noel Navas.

Notas:

(1) Tomado de: http://www.laaventuradecomponer.com/navidad/ranking-musical-navideno/

 

¡La Navidad llegó a LADC! El ganador de los CD´s de la entrada anterior fue: Christian Ospina. ¡Felicidades! No olvide dejar su comentario relacionado con la temática de hoy y así participar en la rifa de un CD de música cristiana de Ricardo Rodríguez, Alejandro Alonso, Milton Valle, Amanecer o Raúl Haro, entre otros. El ganador se dará a conocer en la próxima entrada.

2 Comentarios

  1. Wow Noel, te confieso que cuando comencé a leer casi cierro el artículo jajaja, pero Dios nos da discernimiento de espíritu, y convicción, así que continué leyendo y no puedo estar más de acuerdo, sobre todo en la conclusión de hacerlo todo para la Gloria de Dios, tengo varios fragmentos de canciones que quisiera mandarte para q me des tu valoración. Soy líder de alabanza (tremeda candela eh? Jaja) y aunque no tenemos banda, Dios me ha inspirado en ocasiones. Por cierto quisiera que tomaras un tiempo y mires este video q me impacto mucho pues era totalmente ignorante a los hechos que se exponen. Me dices que piensas varón? Se llama Apostasía Musical y está en youtube! Gracias nuevamente y bendiciones

  2. Muy buen análisis Noél, yo también estaba teniendo mis dudas de la canción «Nada Especial» el día de ayer. Gracias a Dios por tu criterio y por edificarnos con tu publicación. Dios te bendiga

Escribir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Te podría interesar

Lo que siempre quise y nunca pude decir sobre el don de profecía (Duodécima parte)

En la entrada anterior, comencé a intentar responder