emailRespondiendo la pregunta de un lector del blog.

Hace varios meses recibí una pregunta pero esta vez no me la enviaron a mi bandeja de correo electrónico sino a mi Facebook. La pregunta es corta pero muy interesante. Es una que ya me habían hecho antes en conversaciones informales y que sé que más de alguien se la ha formulado alguna vez. Tiene que ver con cuánto debe cobrar un compositor por prestar una canción cuando un intérprete o un ministerio nos la pide. Confío que mi repuesta le será útil a quienes tienen la misma duda.

“Hola Noel, soy Miguel. Espero te acordés de mí, a veces nos vemos en Instituto Canzion cuando llegás. Fijáte que te tengo una preguntita. Esta semana me pidieron componer una canción para un evento de una iglesia y me dijeron que pusiera mis honorarios. La verdad yo nunca he cobrado ni sé cuánto se cobra, es por eso que quería tu consejo para saber qué hacer en este caso. Me imagino que has pasado por alguna experiencia similar. Gracias Noel, bendiciones.

Miguel”.

Mi respuesta fue:

“Hola Miguel, claro que me acuerdo de ti. Antes que nada gracias por la confianza de escribirme y expresarme tu inquietud.

Sobre tu pregunta de cuánto cobrar por una canción, pues… ¡No tengo la menor idea! Je.

Ya en serio: En la industria musical cristiana existen dos tipos de procedimientos en cuanto al cobro y uso de canciones. El primero: Pago de regalías. Lo hacen las disqueras serias y cantantes que no tienen disqueras pero que son serios en sus procedimientos. El segundo: Pago único por uso de canción. No es que este sea menos serio. Lo que pasa es que a veces al compositor le conviene más un pago único que esperar regalías de un disco que probablemente no tendrá mayores ventas. Como tu pregunta tiene que ver con un pago único entonces centraré mi respuesta en este aspecto.

Relacionado a cuánto se debe cobrar por una canción la verdad es que eso lo decide cada quién y por lo tanto, puede ser variado. En lo personal yo no cobro por escribir y prestar alguna de mis canciones cuando quien me la pide es un amigo o un ministerio al que yo conozco y admiro. Aunque no me cierro a la posibilidad de recibir una ofrenda la verdad es que nunca me han dado algo y he sido yo más bien quien ha ofrendado mi trabajo sin esperar recibir nada a cambio. Como te repito: eso hago si son amigos quienes me las piden o ministerios que yo admiro y con quienes me gustaría colaborar. ¡Para mí saber que ayudé es mi pago!

Hace un par de años un amigo me pidió que escribiera una canción para la celebración del centenario de su denominación. El comité organizador tenía planeado un magno evento en un estadio de la ciudad y querían tener un himno lema para la actividad. Cuando mi amigo me pidió que compusiera fue muy enfático en decirme: “Este trabajo se te va a pagar así que decime tus honorarios”. O sea, él no me dio opción de donar mi trabajo, sino que me explicó que el comité organizador había determinado incluir dentro del presupuesto pagar por esta labor.

Como solo querían la canción en sí, es decir: sin arreglo ni pista musical, ¡sólo la canción!, entonces yo establecí un valor simbólico de $200.00. Le pedí que me diera un mes para escribir dos canciones y que se las grabaría a modo de demo y así ellos tendrían cómo escoger entre ambas.

Sorprendentemente al día siguiente escribí las dos canciones. No me preguntés cómo lo hice pero la creatividad me brotó al punto que ya había escrito las dos alternativas un día después. Grabé el demo y se las di antes de una semana.

Para hacer de una historia larga una corta el comité organizador experimentó conflictos internos, no usaron mi canción y según mi amigo me contó la celebración de dicho centenario dejó mucho que desear. En fin.

¿Por qué te cuento esto? Porque esto es lo más cerca que he llegado a que me paguen por una canción por encargo, je.

Alguien pensará que $200.00 es muy poco dinero y podría serlo, pero como yo no cobro por mis canciones si me la pide un amigo o un ministerio que yo admiro, entonces el valor que propuse fue simbólico. ¿Por qué simbólico? Porque dime: ¿Cuánto vale una canción? ¿$200? ¿$500 o $1,000? No, una canción no tiene precio, por lo tanto este tipo de valores siempre son simbólicos.

Entonces, ¿cuánto debes cobrar tú? Es decisión tuya; sin embargo, hay algunos elementos que deberías tomar en cuenta cuando realmente debas cobrar por tu trabajo:

Cuando solo te pidan la canción:

En El Salvador $200.00 no está mal, tal vez en EE.UU podrías pedir más. Sé de compositores cristianos reconocidos (omito sus nombres) que cuando cobran pueden pedir arriba de $1,000 como pago único. Por eso, si quieres que te paguen más de $200.00 especifícaselos, pero no abuses, no vaya a ser que por excederte ellos se desanimen a volverte a pedir ayuda.

Cuando te pidan la canción más una pista musical:

Si quien te pide una canción no solo quiere la canción sino también una pista con arreglo musical… De nuevo: Tú decides cobrar o no. Si sabes secuenciar entonces podrías hacer todo y donar tu trabajo, pero si consideras que debes cobrar entonces cobra la canción y la pista musical. En El Salvador una pista profesional puede costar entre $100 y $200. Por lo tanto, $200 por la canción más $150 por la pista musical te daría un total de $350 por el trabajo.

Cuando te pidan la canción, la pista musical y que se graben instrumentos reales:

Podría darse el caso que quien te pide una canción no solo quiera la canción y la pista, sino que los instrumentos de la grabación sean reales (no sintetizados). Si pasara esto entonces la cosa cambia, tendrías que cobrar todo lo anterior más la sustitución de cada instrumento que hayan decidido reemplazar. Como cada músico cobra distinto no podría darte un dato exacto, pero en promedio en El Salvador un buen músico cobra $50.00 por canción, por lo que si contratas 5 músicos esos serían $250.00 que tendrías que sumar a los $350 que ya hablamos. Ojo: aquí no estoy presupuestando el costo por hora estudio que tendrás que pagar cuando cada músico grabe. Por lo tanto, todo este trabajo podría oscilar entre $500 y $800 aproximadamente.

Te cuento una anécdota. Fíjate que cuando participé en la composición de la canción: “Salvemos la familia, salvemos la nación” para la campaña con el mismo nombre que el ministerio evangelístico Alberto Mottesi organizó en 2006 aquí en El Salvador, pues dicho trabajo costó aproximadamente entre $500 y $600. Pero gracias a ciertos contactos que tengo el trabajo nos salió totalmente gratuito ya que quienes participamos donamos nuestro esfuerzo. Es decir, el compositor (yo), el arreglista, los músicos, cantantes y el productor, donamos nuestro talento para la campaña.

Como dije antes: Todo depende de lo que tú quieras hacer cuando te pidan ayuda de este tipo. O puedes ofrendar tu trabajo (como en el ejemplo que te mencioné) o bien puedes cobrarlo. Es cuestión de lo que te dicte tu conciencia.

Por último, en todos los casos anteriores, ya sea que cobres o dones tu trabajo, te recomiendo que redactes un acuerdo de préstamo de canción y ambos lo firmen. ¿Por qué? Porque lo que estás haciendo es un préstamo, no cediendo tus derechos. La canción siempre será tuya, no de ellos. Ellos pidieron tu colaboración pero la canción jamás dejará de ser tuya. Por lo tanto, el pago es un pago por derechos de utilización. Se las estás dando en préstamo. No es que ellos serán dueños y tú ya no tendrás más poder sobre ella. No, la canción es tuya y el acuerdo debe especificar eso.

Otras cosas que debe especificar el acuerdo es lo relacionado con la autoría de la canción. Quienes te la pidan deben reconocer que tú la escribiste sino públicamente por lo menos por escrito en ese documento. El hecho de que te estén haciendo un pago no significa que la canción es de ellos y que pueden adjudicársela como propia. No, ellos deben reconocerte a ti como el autor de la misma.

También debes delimitar en dicho acuerdo el uso de la canción, es decir, especificar que la pueden usar en el evento o las actividades relacionadas al evento y quizá hasta en una grabación profesional que ellos tengan planeada hacer. Siempre hay que delimitar el uso ya que si no lo haces bien podrían usarla en más de un disco profesional o hasta autorizar a otros ministerios para que las graben en sus discos. Aunque tú podrías acceder a eso y sentirte privilegiado de que muchos la usen debes tener cuidado de que en estos procedimientos te vean a ti como el dueño de la canción y no a ellos. Quien debe autorizar el uso en un disco o en varios, eres tú, no las personas que te pagaron y les prestaste la canción.

Alguien pensará que todo cuanto te estoy recomendando es exagerado. Mmm… Podría ser. Pero es mejor prevenir que lamentar. En nuestra cultura donde todo se hace “de compadre hablado”, ¡has todo por escrito! Como compositores debemos evolucionar y ser más profesionales en nuestros procedimientos. Debemos modelar seriedad y responsabilidad en cuanto al don que Dios nos ha otorgado mientras caminamos en esta Tierra.

En fin, sé que me extendí en mi respuesta, pero espero haberte orientado.

Noel Navas”.