La paradoja del ´no existe´ y el ´sí existe´.

Hace unos meses impartí uno de mis habituales Talleres de Composición en una iglesia aquí en El Salvador. Como siempre lo hago enseñé que cualquier persona puede desarrollar la habilidad de escribir canciones. Durante una hora y media di mi mejor esfuerzo, el mejor contenido y mis mejores ilustraciones para demostrar que efectivamente cualquiera puede componer. Una semana después de haber impartido el Taller, estando en la parada de autobuses, se me acercó una señorita: “¡Hey, hola! Usted fue quien dio el Taller de Composición la semana pasada, ¿verdad?” La saludé y le respondí que sí, que yo era. Inmediatamente me interrumpió: “¡Pero eso de la composición ha de ser solo para la gente que tiene el don! ¿Verdad?”

A responderle iba cuando se despidió porque su autobús llegaba. Me dejó con la palabra en la boca. Mientras veía al autobús alejarse, pensé en lo que acababa de escuchar y exclamé dentro de mí: “¡De nada le sirvió a esta señorita haber estado una hora y media escuchándome! Se fue igual que como entró, creyendo que esto de la composición es solo para algunos cuantos”.

Lamentablemente a veces me pasa eso, que después de invertir tiempo, sudor y esfuerzo algunos no comprenden lo que enseño. Sus paradigmas chocan con el mío (que no es solo mío) y al final de cuentas se quedan con el suyo. Y está bien, cada quién decide en qué creer; sin embargo, a pesar de pequeñas experiencias como esa sigo creyendo que la composición es un arte para todos. Como usted sabe otros no piensan así, creen que esto de hacer canciones es para gente que ya lo trae o que tienen el don desde que nacieron. Pero repito: todo mundo puede aprender a escribir canciones. Simplemente hay que tener el deseo de aprender.

Permítame preguntarle: ¿cree usted que realmente existe el don de la composición? Sí, piénselo por un momento, ¿realmente existe? ¿Qué opina sobre ello? Le soy franco: ¡Yo pienso que no! “¡Uy! ¡Cómo se atreve a decir semejante barbaridad!” se alarmará alguien. Bueno, pienso que el don no existe si detrás de la creencia de que sí existe se esconde la falsa creencia de que el don ya se trae en los genes y es hereditario. Pienso que no existe si detrás de esa afirmación se esconde la creencia de que el don es para algunos y no para todos. Y pienso que no existe si detrás de dicho pensamiento se esconde una actitud perezosa y holgazana. Es decir, pienso que no existe si dicha creencia se fundamenta en aseveraciones equivocadas.

Voy a ilustrar mi convicción de que el don de la composición no existe a través de mi convicción de que sí existe. Sí, le demostraré que no existe con mi creencia de que sí. No se confunda, jeje, ¡ahorita me explico!

Para comenzar, permítame formularle otra pregunta más: ¿Cree usted que existe el don de la música? Sí, dígame si en verdad existe. “¡Por supuesto!” dirán todos. Y sí, efectivamente yo también lo creo. Pero cuando usted dice que cree en el don de la música se está refiriendo a que dicho don es algo especial que alguien tiene y cuya capacidad aprendió a lo largo de los años, ¿verdad? No a que esa persona sabe música porque nació con el don ya desarrollado el día que vino al mundo. Por lo tanto, podemos afirmar que existe el don la música y la música es un don, pero dicho don tuvo que haberse aprendido. Nadie nace con la habilidad desarrollada de tocar un instrumento musical, nadie. Claro, de alguno u otro modo, hay niños que traen una inclinación y facilidad para la música mayor que otros. Es por eso que hay casos de pequeños prodigios que dominan el arte antes de cumplir los cinco años de edad. Aún con todo y eso tuvieron que haberse sometido a un proceso de desarrollo del don antes de poder manifestarlo con esplendor.

Bueno, lo mismo sucede con la composición. Existe el don de la composición y la composición es un don. Es una capacidad extraordinaria y maravillosa que algunas personas poseemos. Pero nadie viene con el don el día que nace. Imposible. ¡Mas sí la inclinación! Inclinación que le facilitará desarrollar, madurar y ejercer la capacidad de escribir canciones. “¡Oiga!…” preguntará alguien, “Pero yo sé de niños que sin haber estudiado formalmente ya han escrito canciones. Por lo tanto, el don ya se trae”. No, no se trae. La inclinación sí, pero no el don ya maduro. Los casos de niños que sin haber estudiado tienen la capacidad de crear canciones no demuestra que el don ya se trae, por el contrario, nos confirma que cualquiera puede componer, ¿me doy a entender? Tanto niños como ancianos, hombres y mujeres, todos tienen la capacidad de aprender a escribir canciones. El hecho de que un niño componga nos habla de lo fácil que es hacerlo y no que es un don innato. Por lo tanto, si los niños pueden, ¿por qué usted y yo no?

Continúa

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: Y usted qué piensa, ¿el compositor nace o se hace? ¿A qué le atribuiría usted que muchos crean que la composición no es un don que puedan desarrollar?