Sí, existe, y cualquiera puede desarrollarlo.

En la entrada anterior vimos que el don de la composición sí existe, pero no en la forma que algunos creen, como algo con lo que se nace y que es para algunos cuantos. No, el don de la composición, independiente de la edad, es para todos. Todo mundo puede acceder a él si se desea. A continuación presento algunas razones que justifican mi creencia de que cualquier persona en el mundo puede aprender a componer. Las siguientes son características esenciales que como seres humanos poseemos y que nos facultan para el arte de escribir canciones. Seguramente hay más, pero las que a continuación presento son las que hasta el momento he encontrado.

Todo mundo puede componer porque todos tienen la capacidad de percibir.

Una prima mía trabaja en una galería de arte en Madrid. Hace algunos meses estuvo visitando El Salvador y en una reunión familiar, entre plática y plática, le dije: “Oye, sinceramente no soy experto en el tema, pero tengo un gusto por la belleza que me hace admirar la pintura y el trabajo que haces”. Ella me dijo: “La verdad es que uno no tiene que ser un crítico para admirar las grandes pinturas, la base del arte es la admiración por la belleza y si te gusta la belleza entonces puedes opinar sobre pintura”. Me gustó lo que dijo, nunca había pensado en eso, que la base del arte es la admiración por la belleza.

En este sentido, todos los seres humanos tenemos admiración por la belleza, ¿no es cierto? Cuando digo: todos, me refiero a: ¡todos! Sí, de alguno u otro modo todos tenemos una inclinación natural por las cosas hermosas. Claro, hay excepciones, pero aún de quienes dudamos que tengan un ápice de admiración por las cosas bellas, lo tienen. Todos, en mayor o menor medida, tenemos la capacidad de asombrarnos. Esa capacidad de percibir es nata en los seres humanos. Es parte vital de nuestra existencia y en muchos sentidos es el elemento que nutre nuestra mente y emoción, nuestra alma y corazón. Esa capacidad de apreciar, contemplar y admirar todo cuanto hay es esencial para la composición. Y como todos la tenemos, todo mundo podría aprender a componer.

Todo mundo puede componer porque todos tienen la capacidad de sentir.

Todos los sentimientos son melodías, ¿lo sabía? Melodías escondidas en nuestro ser y que nadan en el alma. Las canciones nacen de los sentimientos internos. La clave de la composición radica en aprender a decodificar esos sentimientos y convertirlos en canciones. En traerlos del mundo interior al mundo exterior. Lo que sucede es que la persona común no está conciente de ello. Que los sentimientos tienen potencial melódico. Sean positivos como el amor, la alegría y la paz; o negativos como el odio, la ira y el rencor, absolutamente todo cuanto sentimos tiene el potencial de convertirse en melodías. Como dije antes, la clave está en aprender a traducir lo que sentimos y convertirlo en música.

Cuando alguien logra convertir sus ideas y sentimientos en canciones y las personas son expuestas a lo que el compositor ha escrito pueden experimentar emoción. ¿Por qué? Porque toda canción producirá el mismo sentimiento del cual se originó. Las canciones son excelentes medios de transmisión. Ellas tienen su orígen en el ser interior, flotan por el aire hasta introducirse en el alma de la gente y reproducen la experiencia que el escritor vivió. Por eso, entre más intensos sean sus sentimientos más intensas serán sus canciones. De este modo quienes disfruten de sus composiciones sentirán tan intensamente como usted originalmente sintió. Por lo tanto, si los sentimientos pueden convertirse en melodías y todas las personas tienen la capacidad de sentir, entonces todo mundo podría aprender a componer.

Todo mundo puede componer porque todos tienen la capacidad de expresarse.

Luego de que una persona nace en este mundo toda su vida tendrá que ver con aprender a comunicarse. Primero aprendemos a expresarnos con balbuceos, gestos o ademanes. Luego aprendemos a usar palabras y a construir oraciones. Con el pasar del tiempo podemos ser capaces de estructurar grandiosas ideas y contagiar a otros con ellas. Quien no aprende a expresarse no puede vivir en este planeta. Bien se podría decir que la capacidad de comunicación es lo que nos distingue como raza humana más allá de cualquier otra característica. La pregunta es: ¿qué comunicamos? Bueno, básicamente pensamientos y sentimientos. Todo el tema de la expresión humana tiene que ver con eso. Por eso, la composición de canciones es un medio de expresión. Porque transmitimos lo que hay dentro nuestro pero de forma melódica. No solo conceptos e ideas, sino también emociones. Por lo tanto, como todo ser humano tiene la capacidad de expresarse, todos podrían en algún momento dado aprender a escribir canciones.

Todo mundo puede componer porque todos tienen la capacidad de esforzarse.

Siempre me ha sorprendido la capacidad que tiene el ser humano de proponerse algo y conseguirlo. Sea cual sea el objetivo, un grado académico, una presea deportiva o simplemente subir el pico más alto, todo lo que el hombre y la mujer se pongan como meta pueden alcanzarlo. Solamente se requiere de esfuerzo y dedicación para obtener lo que tanto se desea.

Con la composición es igual. Si alguien desea aprender a escribir canciones tiene que hacer lo que haría en cualquier otra rama para lograrlo, esforzarse. Como he dicho antes: algunos creen que la composición es un don que cae del cielo sobre algunos cuantos. Piensan que componer es una capacidad con la que uno nace y que luego puede disfrutarse sin haber invertido ningún esfuerzo. Por favor, no se confunda. Componer es como aprender a cantar. ¡Todos podríamos hacerlo si quisiéramos! Pero para hacerlo bien hay que aplicar disciplina y dedicación.

Mire, sé de casos de personas que no saben cantar. Y cuando digo que no saben cantar es porque no saben cantar. Cantan pues, pero como pajarito. “¿Como pajarito?” Sí, como pajarito prehistórico. ¡Así de mal! Sin embargo, a pesar de su realidad estas personas han tenido un ardiente deseo por convertirse en cantantes que luego de reconocer que necesitan mejorar se inscriben en clases especializadas y con el transcurrir de los meses (a veces años) cantan extraordinariamente bien. ¿Por qué? Porque todo lo que uno se proponga lo puede alcanzar. Si con el canto se puede con la composición también. Solo hay que echar mano de esa capacidad que todos tenemos de esforzarnos para lograrlo.

Todo mundo puede componer porque todos tienen la capacidad de bendecir.

Uno de los significados de la palabra: bendecir, es: causar bien. En toda mi vida nunca he escuchado a alguien decir: “¡El propósito de mi vida es causar mal a la humanidad!” Aún cuando he sabido de gente que quiere causar mal lo han hecho pensando que producirán bien. Es decir, todos en lo más profundo de nuestro ser queremos causar un impacto positivo en la vida de quienes nos rodean. Muchos ya lo han hecho, y nosotros también podemos hacerlo. A través de nuestros oficios y profesiones podemos traer bienestar a la vida de las personas. Por eso le pregunto: ¿realmente usted desea bendecir a otros? ¿Anhela en su corazón impactar positivamente la vida la gente? ¿Verdad que sí? Claro, todos anhelamos eso. Por eso, si usted es uno de los que quiere beneficiar la vida de otros, entonces usted también puede aprender a componer. Las canciones pueden ser un mecanismo de bendición impresionante.

Seguramente usted puede recordar algunas canciones que han dejado huellas imborrables en su vida, ¿no es cierto? ¡Hasta podría cantarlas ahorita mismo hasta las lágrimas! Las recuerda tan bien que las ha atesorado en su corazón por la gran bendición que han sido para usted. Bueno, ahora véalo de otro modo: piense que si usted aprendiera a componer y sus canciones llegaran a ser escuchadas, esas canciones también tienen el potencial de impactar la vida de otros así como las canciones de otros han impactado la suya. Por lo tanto, si usted quiere que Dios lo use como compositor, arde un deseo de bendecir a los demás y se esfuerza en esta área, déjeme decirle que no hay nada en este mundo que le impida que aprenda a componer.

Noel Navas.

PREGUNTAS PARA LOS LECTORES DEL BLOG: ¿Qué opinión le merecen estas cinco afirmaciones? ¿Cree usted que hay otras capacidades adicionales que favorecen que alguien aprenda a componer?